Vino al mundo en Quinto de Ebro, un pueblecito de la provincia de Zaragoza, en esa vetusta Corona de Aragón, vientre paridor de prohombres, destinados a abandonarla, pues sus pechos carecen de suficientes nutrientes. El alma de Ramón declinaba hacia el sur, como las garzas vuelan hacia el repiqueo de las castañuelas, pero su avidez epistemofílica le llevó hacia el norte, hasta Barcelona, donde instaló el nido y aún más al norte, para redondear su formación.
En una entrevista que le hizo J. Félix Machuca para el ABC de Sevilla en septiembre de 2.006, Ramón hablaba del estudio psicoanalítico que estaba haciendo sobre el flamenco.
"El duende del flamenco es superior, en estado de trance, en calidad y profundidad, a otros folclores"
Este "Maimónides" del S.XXI que era Ramón, nos deja una amplia y cualificada obra poética y numerosos trabajos clínicos, que merecen su publicación y un mayor estudio en profundidad.
Fue discípulo de Theodor Adorno en Frankfurt, donde se doctoró en filosofía, con un dominio perfecto del alemán, ese idioma tan querido por psicoanalistas y filósofos.
En una de sus numerosas conferencias afirmaba que el psicoanálisis sólo podía despertar una gran fascinación o un profundo rechazo, ya que Sigmund Freud, junto con Copérnico y Charles Darwin, fueron los tres grandes genios que habían infringido una profunda herida narcisista a la Humanidad: Copérnico demostrándonos que no éramos el centro del Universo (esa herida ha sido soportable), Darwin mostrándonos que somos producto de una evolución (herida que sigue en carne viva, a manos de "evolucionistas" y "creacionistas", sobre todo en los Estados Unidos. Finalmente Freud demostrándonos que nuestro auténtico self está hecho de "materiales" que nos son desconocidos y que, por lo tanto, no siempre somos aquello que decimos ser desde nuestro yo consciente ( nuestra sociedad actual de la mediocridad globalizada, funciona "como si" no existiese el inconsciente ni el psicoanálisis)
Todos recordamos su omnipresente entusiasmo y un inmenso salero para explicar los chistes: ¿sabéis aquel de un andaluz que le pregunta a otro si sabe qué es lo que se ve desde el edificio más alto de Toronto?
Pues no caigo. "Torontoentero". Para que los lectores allende la península ibérica puedan comprender en qué consiste la gracia del chiste, debo aclararles que debieran conocer una canción de flamenco moderno que hizo muy famosa un tal Manolo Escobar, cuyo estribillo era.. "porom pon pom, +porom-pon-pero+, pero". Si se fijan, las palabras comprendidas entre el signo "más", se aproximan cacofónicamente a "Torontontero", que, a su vez, requiere la asimilación de Toronto + entero, perdiéndose la "e" inicial.
Podría haber explicado un chiste sin necesidad de tanta nota aclaratoria, pero creo que este procedimiento de meticulosidad, finura y talento, definían algunas de sus características personales. Por cierto que el carro que le robaron a Manolo Escobar sigue sin aparecer, como todo lo que "desaparece" en España.
Escritos de psicología y de opinión de un Psicólogo Clínico formado en Ciencias Sociales y Políticas
sábado, 14 de julio de 2012
Ramón Meseguer (Cont.)
En dicha entrevista expresa, por boca de Manuel Torres, que todo lo que tiene sonidos negros, tiene duende.
También Ramón tenía sus sonidos negros como cualquier persona. Si le prestabas un libro, casi podías despedirte de él, y no porque se los apropiase, sino que le costaba un gran esfuerzo deslindarlo de su inmensa biblioteca.
Los árboles demasiado grandes y frondosos apenas dejan filtrar la luz del sol, las criaturas bajo su custodia viven a la sombra y, entonces, es difícil ser padre y también ser hijo.
Al final de la entrevista, J. Félix le pregunta: ¿las cosas se las quitan a uno o uno deja que se las quiten? (al hilo de que los andaluces aún no habían descabezado a sus dictadores más íntimos)
"Cuando se tiene más miedo a la revolución íntima que a la propia muerte, te quitan todas las cosas", repuso.
Pionero en la psicoterapia de grupo con técnica psicoanalítica, fue a su vez un gran conocedor y divulgador de la Escuela Psicosomática de Paris (IPSO), de la obra de Wilfred R. Bion y de Donald Meltzer, otros dos grandes "monstruos" de la psicología del S.XXI
Tomando prestado un concepto meltzeriano, podríamos afirmar con total seguridad, que su presencia entre nosotros representó un gran "impacto estético", y que su falta, su ausencia, ha dejado una silla vacía en nuestros corazones y un lugar irremplazable en la A.E.H.P (Asociación Europea de Historia del Psicoanálisis), con sede en Barcelona, donde gustosamente tenía concedido el estatus de miembro honorífico.
Dos días antes de los Sanfermines te llamaron del otro lado, con lo que te gustaban a ti los toros. Permite que nos despidamos , como tu solías hacerlo de nosotros, tras aquellas inolvidables reuniones científicas,
donde tantas cosas nos enseñabas:
"Hasta la próxima amigo ,y si no nos volvemos a ver, que sea por tu culpa" (pronunciado con un ligero acento maño, tan entrañable para Ramón)
También Ramón tenía sus sonidos negros como cualquier persona. Si le prestabas un libro, casi podías despedirte de él, y no porque se los apropiase, sino que le costaba un gran esfuerzo deslindarlo de su inmensa biblioteca.
Los árboles demasiado grandes y frondosos apenas dejan filtrar la luz del sol, las criaturas bajo su custodia viven a la sombra y, entonces, es difícil ser padre y también ser hijo.
Al final de la entrevista, J. Félix le pregunta: ¿las cosas se las quitan a uno o uno deja que se las quiten? (al hilo de que los andaluces aún no habían descabezado a sus dictadores más íntimos)
"Cuando se tiene más miedo a la revolución íntima que a la propia muerte, te quitan todas las cosas", repuso.
Pionero en la psicoterapia de grupo con técnica psicoanalítica, fue a su vez un gran conocedor y divulgador de la Escuela Psicosomática de Paris (IPSO), de la obra de Wilfred R. Bion y de Donald Meltzer, otros dos grandes "monstruos" de la psicología del S.XXI
Tomando prestado un concepto meltzeriano, podríamos afirmar con total seguridad, que su presencia entre nosotros representó un gran "impacto estético", y que su falta, su ausencia, ha dejado una silla vacía en nuestros corazones y un lugar irremplazable en la A.E.H.P (Asociación Europea de Historia del Psicoanálisis), con sede en Barcelona, donde gustosamente tenía concedido el estatus de miembro honorífico.
Dos días antes de los Sanfermines te llamaron del otro lado, con lo que te gustaban a ti los toros. Permite que nos despidamos , como tu solías hacerlo de nosotros, tras aquellas inolvidables reuniones científicas,
donde tantas cosas nos enseñabas:
"Hasta la próxima amigo ,y si no nos volvemos a ver, que sea por tu culpa" (pronunciado con un ligero acento maño, tan entrañable para Ramón)
sábado, 30 de junio de 2012
Eurovegas en el delta del Llobregat
El tema no radica en si decir sí o no a la creación de miles de puestos de trabajo, precario y esclavista, por otra parte, sino si estamos dispuestos a dar un giro de 180º a la imagen que de Barcelona se tiene en el mundo.
¿Están dispuestos los catalanes a que la antigua Ciudad Condal de la Sagrada Familia, del Barrio Gótico, del Modernismo, patria de Gaudí o morada de Picasso, pase a ser considerada "The gambling mecca of south Europe" (título homólogo al de su delegación africana en Suncity) El reclamo internacional sería: Barcelona, La Meca del juego en el sur de Europa. Algunos ilusos se creen que Eurovegas es una especie de Port Aventura, pero a lo bestia. Nada que ver con eso, no es un parque de atracciones, sino la gran pirámide del excedente capitalista, repleta de sanguijuelas, adiestradas para chuparte el dinero.
En los años 80 tuve la oportunidad de viajar como guía acompañante de grupos, representando a una reconocida agencia de viajes. lo hacía durante los veranos y era como cumplir el sueño de cualquier pobre: poder viajar y vivir como los ricos, aunque fuera por unas semanas.
Ya me había licenciado en psicología y dicha experiencia me permitió conocer muchos países de Europa, Asia o África (Egipto lo visité en 11 ocasiones).
Todo esto viene a cuento de que fue precisamente en mi último viaje, en agosto del 90, que conocí "Suncity", Las Vegas de Sudáfrica. El viaje partía de Cape Town (Ciudad del Cabo) para seguir con Durban, Johannesburgo, Pretoria, los poblados zulús, el inmenso parque Kruger (safari fotográfico incluido), Swatzilandia y las bellísimas cataratas Victoria en Zimbabwe. Un viaje precioso que nunca olvidaré. Por cierto que, en Johannesburgo comimos en un restaurante regentado por un murciano. ¡Me rompió el tópico de los gallegos por todas partes!
Una de las excursiones consistía en pernoctar un par de días y medio en Suncity. Os comento con gozo que, nuestro malogrado Severiano Ballesteros, a quien tuve la ocasión de conocer personalmente, había ganado en varias ocasiones su prestigioso trofeo de golf.
La sensación que tuve fue de que los multimillonarios blancos de Sudáfrica, habían construido un oasis de lujo y despilfarro en el corazón de un país con muchas zonas de miseria y gran marginación de la población negra. Si lo construyen en Cornellá-El Prat, los que haremos de negros seremos nosotros. En pocos lugares he visto mayor concentración de chicas con cuerpos 10, para disfrute de esos ostentosos ricachos, que se permitían arrojar miles de rands en fichas, a las mesas de juego, como quien le suelta cañamones a las palomas.
Yo iba con el grupo para ganar algo de dinero, no para gastarlo y mucho menos, "cagarlo", así que, como pasta, ni tenía ni sigo teniendo, tiré de libro, piscina, algo de tenis y paseitos. ¡Qué bien viven los ricos!
¿Están dispuestos los catalanes a que la antigua Ciudad Condal de la Sagrada Familia, del Barrio Gótico, del Modernismo, patria de Gaudí o morada de Picasso, pase a ser considerada "The gambling mecca of south Europe" (título homólogo al de su delegación africana en Suncity) El reclamo internacional sería: Barcelona, La Meca del juego en el sur de Europa. Algunos ilusos se creen que Eurovegas es una especie de Port Aventura, pero a lo bestia. Nada que ver con eso, no es un parque de atracciones, sino la gran pirámide del excedente capitalista, repleta de sanguijuelas, adiestradas para chuparte el dinero.
En los años 80 tuve la oportunidad de viajar como guía acompañante de grupos, representando a una reconocida agencia de viajes. lo hacía durante los veranos y era como cumplir el sueño de cualquier pobre: poder viajar y vivir como los ricos, aunque fuera por unas semanas.
Ya me había licenciado en psicología y dicha experiencia me permitió conocer muchos países de Europa, Asia o África (Egipto lo visité en 11 ocasiones).
Todo esto viene a cuento de que fue precisamente en mi último viaje, en agosto del 90, que conocí "Suncity", Las Vegas de Sudáfrica. El viaje partía de Cape Town (Ciudad del Cabo) para seguir con Durban, Johannesburgo, Pretoria, los poblados zulús, el inmenso parque Kruger (safari fotográfico incluido), Swatzilandia y las bellísimas cataratas Victoria en Zimbabwe. Un viaje precioso que nunca olvidaré. Por cierto que, en Johannesburgo comimos en un restaurante regentado por un murciano. ¡Me rompió el tópico de los gallegos por todas partes!
Una de las excursiones consistía en pernoctar un par de días y medio en Suncity. Os comento con gozo que, nuestro malogrado Severiano Ballesteros, a quien tuve la ocasión de conocer personalmente, había ganado en varias ocasiones su prestigioso trofeo de golf.
La sensación que tuve fue de que los multimillonarios blancos de Sudáfrica, habían construido un oasis de lujo y despilfarro en el corazón de un país con muchas zonas de miseria y gran marginación de la población negra. Si lo construyen en Cornellá-El Prat, los que haremos de negros seremos nosotros. En pocos lugares he visto mayor concentración de chicas con cuerpos 10, para disfrute de esos ostentosos ricachos, que se permitían arrojar miles de rands en fichas, a las mesas de juego, como quien le suelta cañamones a las palomas.
Yo iba con el grupo para ganar algo de dinero, no para gastarlo y mucho menos, "cagarlo", así que, como pasta, ni tenía ni sigo teniendo, tiré de libro, piscina, algo de tenis y paseitos. ¡Qué bien viven los ricos!
Eurovegas en el delta del Llobregat (Cont.)
El espectáculo en los casinos era de lo más deprimente, todas y todos se apresuraban hacia las máquinas, con el afán de encontrar la más "caliente". Un gran marcador central mostraba el reclamo que justificaba tanta algarabía, alguno de ellos podía ganar el bote acumulado, que ya superaba los 12 millones de rands (la moneda sudafricana).
Cientos de personas habían hecho algo de cola para conseguir su cajón de palomitas y su cajón de monedas (se llenaban ellos y llenaban a la máquina). Con las dos manos ocupadas, imposibilitados de abrazar a nadie, con la vista perdida hacia las lucecitas y la constante rotación de las figuras de las tragaperras, eran incapaces de mirar ni charlar con nadie, se movían como zombis. En ningún lugar del mundo me había sentido tan solo como allí.
Sentados o sentadas, pues creo que había incluso más mujeres que hombres enganchados al juego, cuando menos en la zona de las tragaperras, desparramaban sus enormes culos por los taburetes desde las 8 de la mañana, hasta que devoraban el maní y sus monedas eran asimismo devoradas por esas simpáticas y alegres maquinitas. Volvían entonces a por más y vuelve a tragar y vomitar, como bulímicas que no saben lo que comen ni por qué.
En la zona de ruletas, black-jack y demás, podías pasar de pobre a casi rico en pocos minutos, el ambiente allí no era tan frenético y circulaban las élites que se podían permitir apostar a un sólo número el equivalente del sueldo anual de algunos trabajadores.
Evidentemente son muchos más los que pierden en los casinos, en eso consiste el negocio, en eso y toda la parafernalia que arrastra consigo: alcohol, tabaco, drogas, prostitución de lujo, blanqueo de dinero y demás chanchullos.
Me imaginé un gran anuncio luminoso a la entrada de los casinos: "Pase, enamórese de la ranura de sus sueños y consúmase de goce fornicando con su máquina ideal". Si se queda sin dinero, no se preocupe, le prestaremos más hasta que venda su alma al diablo o venda a su propia madre.
No pretendo ofrecer un enfoque moralista al asunto, sino mostrar desde la experiencia de la psicología, que existen muy pocas personas lo suficientemente maduras para tener una relación responsable y contenida en estos lugares que apelan a nuestras pulsiones más difíciles de controlar.
Eurovegas con sus más de 8.000 máquinas tragaperras, van a significar la ruina para muchas personas, que indefectiblemente arrastrarán también a sus familias.
¿No hay otras maneras de crear puestos de trabajo con proyectos más fértiles, productivos y creativos? ¿Tan desesperados están los políticos catalanes como para venderse por un plato de lentejas, con mucho más chorizo que lentejas? ¿Acaso hemos hipotecado también nuestro famoso "seny"?
Ojalá que no construyan esa ciudad de crápulas en el lugar donde jugábamos de niños y nos íbamos a bañar al río, y nos lo pasábamos pipa sin necesitar ni una perra gorda.
Cientos de personas habían hecho algo de cola para conseguir su cajón de palomitas y su cajón de monedas (se llenaban ellos y llenaban a la máquina). Con las dos manos ocupadas, imposibilitados de abrazar a nadie, con la vista perdida hacia las lucecitas y la constante rotación de las figuras de las tragaperras, eran incapaces de mirar ni charlar con nadie, se movían como zombis. En ningún lugar del mundo me había sentido tan solo como allí.
Sentados o sentadas, pues creo que había incluso más mujeres que hombres enganchados al juego, cuando menos en la zona de las tragaperras, desparramaban sus enormes culos por los taburetes desde las 8 de la mañana, hasta que devoraban el maní y sus monedas eran asimismo devoradas por esas simpáticas y alegres maquinitas. Volvían entonces a por más y vuelve a tragar y vomitar, como bulímicas que no saben lo que comen ni por qué.
En la zona de ruletas, black-jack y demás, podías pasar de pobre a casi rico en pocos minutos, el ambiente allí no era tan frenético y circulaban las élites que se podían permitir apostar a un sólo número el equivalente del sueldo anual de algunos trabajadores.
Evidentemente son muchos más los que pierden en los casinos, en eso consiste el negocio, en eso y toda la parafernalia que arrastra consigo: alcohol, tabaco, drogas, prostitución de lujo, blanqueo de dinero y demás chanchullos.
Me imaginé un gran anuncio luminoso a la entrada de los casinos: "Pase, enamórese de la ranura de sus sueños y consúmase de goce fornicando con su máquina ideal". Si se queda sin dinero, no se preocupe, le prestaremos más hasta que venda su alma al diablo o venda a su propia madre.
No pretendo ofrecer un enfoque moralista al asunto, sino mostrar desde la experiencia de la psicología, que existen muy pocas personas lo suficientemente maduras para tener una relación responsable y contenida en estos lugares que apelan a nuestras pulsiones más difíciles de controlar.
Eurovegas con sus más de 8.000 máquinas tragaperras, van a significar la ruina para muchas personas, que indefectiblemente arrastrarán también a sus familias.
¿No hay otras maneras de crear puestos de trabajo con proyectos más fértiles, productivos y creativos? ¿Tan desesperados están los políticos catalanes como para venderse por un plato de lentejas, con mucho más chorizo que lentejas? ¿Acaso hemos hipotecado también nuestro famoso "seny"?
Ojalá que no construyan esa ciudad de crápulas en el lugar donde jugábamos de niños y nos íbamos a bañar al río, y nos lo pasábamos pipa sin necesitar ni una perra gorda.
martes, 29 de mayo de 2012
Esperanza Aguirre, el himno y su "pitofobia"
Su apellido y talante me evocan la aventura de Lope de Aguirre (éste no era de la fábrica extremeña), quien a las órdenes de Dn.Pedro de Ursúa, iba en busca de El Dorado, remontando el Amazonas. Un magnífico film dirigido por Werner Herzog y titulado "Aguirre: la cólera de Dios", con un soberbio Klaus Kinski como protagonista.
Doña Esperanza Aguirre sugirió que, si los hinchas de ambos equipos contendientes en la final de la Copa del Rey, Atlétic de Bilbao y F.C.Barcelona, le silbaban al himno nacional, el partido debería ser suspendido.
¡Qué rápido se activa la parte fascista de la personalidad! Si la gente protesta, sus razones tendrá. El Dorado de los partidos gobernantes sería mantener al pueblo en la esclavitud, viviendo en la miseria, pero que éstos se mostrasen contentos, agradecidos y respetuosos con las autoridades y los signos o símbolos del Estado. Dóciles y adocenados al servicio de vuesa merced. Contenta debiera estar con que se conformen con pitar, al menos, de momento.
Lo que preocupa realmente es lo que vayan a pensar en Europa y en el resto del mundo ante tamaño y atípico espectáculo. Incomodan las formas, no el trasfondo, hay que salvaguardar las "spanish manners", no se debe ser honesto, sino parecerlo.
El himno nacional es una "nana" que nos canta la madre patria a ese ideal del yo encarnado en el ideal del grupo nacional, de un colectivo que siente que han construido algo entre todos, al igual que el himno del club de fútbol encarna los ideales a los que se hacen acreedores sus miembros. Pero ese no es el caso de España, ese no es el himno que hemos elegido entre todos, ese es el himno que sigue manteniendo vivo el recuerdo de más de 40 años de dictadura fascista.
El himno que ponían a todo volumen en los cines de toda España, obligando al público a ponerse en pie y a entonar el "cara al sol...", de los que nos lo habían robado. Si alguien se resistía, le hinchaban a palos e iba a la cárcel. Ese no es el himno de millones de españoles que quedaron fuera, es un himno manchado de sangre y que le falta la letra, le falta la palabra justa, la palabra que nos incluya a todos, que no margine a nadie.
Por cierto que se perdió usted un magnífico partido, se reprimió el goce de ser silbada por miles de pitos, El Dorado de cualquier mujer poderosa, tanto que ha endeudado hasta las cejas a sus conciudadanos.
Un encuentro entre dos aficiones hermanadas por su amor al buen fútbol y que comparten un sueño común, el de poder algún día disputar la copa de La República Federal de España, en lugar de la del rey que se columpiaba en una tela de araña y como veía que no se rompía...
Doña Esperanza Aguirre sugirió que, si los hinchas de ambos equipos contendientes en la final de la Copa del Rey, Atlétic de Bilbao y F.C.Barcelona, le silbaban al himno nacional, el partido debería ser suspendido.
¡Qué rápido se activa la parte fascista de la personalidad! Si la gente protesta, sus razones tendrá. El Dorado de los partidos gobernantes sería mantener al pueblo en la esclavitud, viviendo en la miseria, pero que éstos se mostrasen contentos, agradecidos y respetuosos con las autoridades y los signos o símbolos del Estado. Dóciles y adocenados al servicio de vuesa merced. Contenta debiera estar con que se conformen con pitar, al menos, de momento.
Lo que preocupa realmente es lo que vayan a pensar en Europa y en el resto del mundo ante tamaño y atípico espectáculo. Incomodan las formas, no el trasfondo, hay que salvaguardar las "spanish manners", no se debe ser honesto, sino parecerlo.
El himno nacional es una "nana" que nos canta la madre patria a ese ideal del yo encarnado en el ideal del grupo nacional, de un colectivo que siente que han construido algo entre todos, al igual que el himno del club de fútbol encarna los ideales a los que se hacen acreedores sus miembros. Pero ese no es el caso de España, ese no es el himno que hemos elegido entre todos, ese es el himno que sigue manteniendo vivo el recuerdo de más de 40 años de dictadura fascista.
El himno que ponían a todo volumen en los cines de toda España, obligando al público a ponerse en pie y a entonar el "cara al sol...", de los que nos lo habían robado. Si alguien se resistía, le hinchaban a palos e iba a la cárcel. Ese no es el himno de millones de españoles que quedaron fuera, es un himno manchado de sangre y que le falta la letra, le falta la palabra justa, la palabra que nos incluya a todos, que no margine a nadie.
Por cierto que se perdió usted un magnífico partido, se reprimió el goce de ser silbada por miles de pitos, El Dorado de cualquier mujer poderosa, tanto que ha endeudado hasta las cejas a sus conciudadanos.
Un encuentro entre dos aficiones hermanadas por su amor al buen fútbol y que comparten un sueño común, el de poder algún día disputar la copa de La República Federal de España, en lugar de la del rey que se columpiaba en una tela de araña y como veía que no se rompía...
jueves, 10 de mayo de 2012
El adiós de "Pep" Guardiola
Siempre supo estar y también ha sabido marcharse a tiempo, por la puerta grande, camino de convertirse en leyenda. Creo, no obstante, que se ha equivocado en la elección del momento adecuado, tras perder por primera vez contra el Real Madrid, quizá por no alinear el equipo de gala que tenía que enfrentarse dos días más tarde contra el Chelsea.
Al final, ni la liga ni disputar la Champions se han conseguido, por mucho que fuera justo merecedor de estar allí, pero en el fútbol ya se sabe, sólo cuentan los goles, no las maneras.
Ha sido una despedida con sabor agridulce, como casi todo lo que ocurre en esta Catalunya, donde las victorias parecen invocar a las derrotas. Los errores de Guardiola y las cosas que no nos gusten de él, no debieran empañar el hermoso legado que nos ha dejado.
"Si madrugamos mucho y trabajamos mucho, podremos conseguir lo que nos propongamos", nos había repetido hasta la saciedad. Ese era un precepto necesario para mantener viva esa ilusión y esa lucha, siendo a la vez muy consciente de que la "ilusión" no debe perder nunca ese estatus, ya que únicamente se mantiene a condición de que no se concretice en nada ni en nadie. Guardiola llevó la ilusión al barcelonismo del mundo entero, pero era sabedor de que él personalmente no debía encarnar esa ilusión.
Guardiola encaja en el perfil de lo que el gran Wilfred R. Bion denominaba la figura del "místico". Bion argumentaba que cada equis tiempo surgía la figura del místico, alguien portador de la idea de cambio y de la desazón que ello comporta.
Prefería usar la palabra místico y no la de "revolucionario", para evitar toda la penumbra de connotaciones políticas e ideológicas que envuelven dicha palabra. El místico, como portador de la idea nueva era siempre una figura incómoda para los estamentos en el poder y el "stablishment" en general, representante de lo conservador a ultranza, de lo que se resiste al cambio. En el mundo rudo y acéfalo del fútbol, el discurso de Guardiola les parecía amanerado.
Pep Guardiola es un místico del fútbol, como los hay en todos los ámbitos de las ciencias y del saber humanos.
Cuando alguien como el segundo entrenador del Real Madrid, sintetiza la influencia de Guardiola en el fútbol español y mundial con el gambito verbal de: "Antes de Guardiola ya había liga española y seguirá habiéndola después de él", lo primero que me viene a la mente es un gran rebuzno.
Me trajo a mientes ese hermoso libro de Apuleyo, tan real y erudito como la vida misma, titulado "El asno de oro". En dicha obra, el joven Lucio es castigado a vivir dentro del cuerpo de un asno, como escarmiento por su afición a la brujería y los hechizos, con la única salvedad de que, en este caso, es el espíritu de un asno el que habita dentro de un cuerpo humano.
Esta frase, propia de alguien que también le pega patadas al aparato pensante y no sólo al balón, es el paradigma de la mediocridad humana y la envidia que corroe este país, desde hace siglos. El mundo entero se ha deshecho en elogios ante el trabajo de Guardiola con el que ha sido, sin lugar a dudas, el mejor equipo de fútbol de toda la historia. Si este mismo fenómeno se hubiese dado en Madrid, se mueren todos de éxito y le hubiesen puesto a La Cibeles un pedestal que tendrían que haber ensanchado la ciudad para que cupiese.
"Gràcies Pep" por lo mucho que le has dado al fútbol y los grandes momentos que nos has hecho pasar.
martes, 10 de abril de 2012
"Terapia móvil: diván en tu bolsillo" Nuevo Oráculo de Delfos digital para hipocondríacos
Terapia móvil:diván en tu bolsillo
Fuente: Reporte Índigo/Rocío Aguilera 22 de marzo de 2.012
"Los teléfonos móviles han llegado hasta el diván, científicos están desarrollando aplicaciones para que puedas tomar terapia desde tu celular. Con este avance tecnológico tendrás la facilidad de llevar la terapia en tu bolsillo" ¡Tóma castaña, ya nos dejaron en el paro!
Dicho notición apareció en http://www.vanguardia.com.mx/, en una dirección http que yo la redondearía como: terapiamovildivanentubolsillocercadelcorazonodetuspartesintimas.
"Han llegado hasta el diván..." ¿quiere decir que ahora los teléfonos móviles también se analizan? "Científicos están desarrollando aplicaciones..." ¿científicos? ¡Qué ambigüedad! Cuando se pueden colgar medallas, todos dan el nombre y la cara, cuando se trata de engañifas con fines lucrativos, entonces los autores son: científicos, investigadores, expertos, las autoridades competentes en la materia, etc (muy astutos ellos)
Y prosigue... "para que puedas tomar terapia desde tu celular.." ¿Via oral, vía anal o auricular? No se especifica el medio apropiado ni tampoco qué entienden por terapia.
Quizá llaman terapia a que el teléfono, tras indicarle ciertos parámetros indispensables, te conteste: está usted estresado porque está yendo a acostarse con su amante en horas de faena, según indica el GPS..... está usted cabreado porque le rebajaron y congelaron el sueldo, ha estado siseando en el super y debe ya 3 cuotas del descapotable. Le recomendamos que sea prudente conduciendo, no vaya a ser que se suicide sin darse cuenta.
Acompañaba la noticia una foto de una supuesta situación analítica donde se aprecia una señorita acomodada en el diván, con el psicoanalista en su campo visual y tomando notas. Vamos, que no han acertado más que una de las condiciones del setting. Hay que ser muy osado o muy inconsciente para pretender crear un simulador de psicoanalista.
Otra cosa es que inventen una aplicación a modo de "divertimento", como esos test de conózcase mejor a usted mismo, que aparecen en las revistas del corazón, algo para pasar el rato y que seguro que alcanzaría gran predicamento entre la población hipocondríaca, que se pasarían el día comprobando si los parámetros que indica la máquina les concede un día más de vida.
Una aplicación en clave de humor (que nos hace mucha falta) en la que al confesarle a la maquinita nuestra sospecha de que la pareja nos la está pegando, ésta le responda: seguro que la tienes pequeña y desaboría.
La parte más carroñera del artículo es la que pretende justificar las bonanzas de este malintencionado invento, so pretexto de que mucha gente se incomoda con las preguntas de su analista, o de que hurguen en su pasado, o de que hayan de desplazarse hasta la consulta, con lo sencillo que es preguntarle al teléfono y éste te responde al momento, sin dilación ni silencios o nuevas preguntas y a un precio más económico, aunque darte algo que no te sirva sea más caro.
En siglos de grandes filósofos, la gente acudía al Oráculo de Delfos para hallar respuestas a sus angustias e incertidumbres. Imagino que el sistema funcionaba de forma similar al que nos explicaron en las ruinas de un templo al dios cocodrilo Sóbek, al pie del Nilo, en Egipto. Nos mostraron el lugar donde se escondía el sacerdote que controlaba el nilómetro y respondía a las preguntas de sus conciudadanos sobre el devenir de sus cosechas o futuras enfermedades.
Embaucadores y crédulos los ha habido y habrá en todas las épocas, pero al menos te respondían personas. Un artilugio simulador de psicoanalista respondiendo obviedades a un simulador de persona-simbiotizada-con-sus-gadgets.
Más adelante suaviza el tono y afirma que investigadores de habla inglesa están desarrollando aplicaciones que sirvan de apoyo a las terapias. Bueno, eso está mejor, si en vez de ponerse el diazepan 0,5 bajo la lengua, se enrollan con el móvil, pues mejor para su cerebro y también para el hígado. Y entonces confiesa que lo que pretenden estos investigadores es convertir al smartphone en un aliado de la psicología. Menos mal, porque de enemigos ya andábamos servidos.
Luego se lamenta el articulista de que en las zonas rurales de México estén tan entretenidos trabajando todo el día con sus frijoles en el campo y que no estén aún por la labor de introducir el smartphone en sus miserables vidas, y que eso del diván les suena de haberlo visto en algunas películas, cuando los gringos ricos de New York iban al psicoanalista. Introducen también la opinión de una "especialista en pérdidas emocionales" (no especifica si en tratarlas o en sufrirlas), quien a pesar de no tener nombre, pues de este modo pierde algo de credibilidad lo que diga, afirma que estas aplicaciones informáticas no pueden llegar a sustituir la terapia tradicional, que nada puede sustituir el contacto humano. Pero claro está que los triunfadores de este mundo globalizado, no sufren pérdidas emocionales, sino ligeras oscilaciones de la Bolsa de neurotransmisores, que serán rápidamente reestablecidos.
En vez de este ineficaz juguete con pretensiones terapéuticas, ofensivo para las siempre excesivamente prudentes Asociaciones Psicoanalíticas de todo el mundo, yo les propondría que diseñen un jueguecito parecido que puedan utilizar todos los niños malnutridos de los 5 continentes, que les vaya indicando todas las proteinas, vitaminas, hidratos de carbono, grasas, calorías, etc, que no están ingeriendo ese día y puedan llevar los puntos rojos a un esquema en la pantalla, que les muestre los días, horas y minutos que les quedan para fallecer, de forma que cuando se encienda el DEFCOM 4, opriman un botón y aparezca el helicóptero salvador de la OTAN, para un final feliz como en las pelis. ¿Queda algo de Humanidad en el Sistema?
En esta ocasión me expreso como miembro de la A.E.H.P (Asociación Europea de Historia del Psicoanálisis) Gracias por vuestra lectura.
Fuente: Reporte Índigo/Rocío Aguilera 22 de marzo de 2.012
"Los teléfonos móviles han llegado hasta el diván, científicos están desarrollando aplicaciones para que puedas tomar terapia desde tu celular. Con este avance tecnológico tendrás la facilidad de llevar la terapia en tu bolsillo" ¡Tóma castaña, ya nos dejaron en el paro!
Dicho notición apareció en http://www.vanguardia.com.mx/, en una dirección http que yo la redondearía como: terapiamovildivanentubolsillocercadelcorazonodetuspartesintimas.
"Han llegado hasta el diván..." ¿quiere decir que ahora los teléfonos móviles también se analizan? "Científicos están desarrollando aplicaciones..." ¿científicos? ¡Qué ambigüedad! Cuando se pueden colgar medallas, todos dan el nombre y la cara, cuando se trata de engañifas con fines lucrativos, entonces los autores son: científicos, investigadores, expertos, las autoridades competentes en la materia, etc (muy astutos ellos)
Y prosigue... "para que puedas tomar terapia desde tu celular.." ¿Via oral, vía anal o auricular? No se especifica el medio apropiado ni tampoco qué entienden por terapia.
Quizá llaman terapia a que el teléfono, tras indicarle ciertos parámetros indispensables, te conteste: está usted estresado porque está yendo a acostarse con su amante en horas de faena, según indica el GPS..... está usted cabreado porque le rebajaron y congelaron el sueldo, ha estado siseando en el super y debe ya 3 cuotas del descapotable. Le recomendamos que sea prudente conduciendo, no vaya a ser que se suicide sin darse cuenta.
Acompañaba la noticia una foto de una supuesta situación analítica donde se aprecia una señorita acomodada en el diván, con el psicoanalista en su campo visual y tomando notas. Vamos, que no han acertado más que una de las condiciones del setting. Hay que ser muy osado o muy inconsciente para pretender crear un simulador de psicoanalista.
Otra cosa es que inventen una aplicación a modo de "divertimento", como esos test de conózcase mejor a usted mismo, que aparecen en las revistas del corazón, algo para pasar el rato y que seguro que alcanzaría gran predicamento entre la población hipocondríaca, que se pasarían el día comprobando si los parámetros que indica la máquina les concede un día más de vida.
Una aplicación en clave de humor (que nos hace mucha falta) en la que al confesarle a la maquinita nuestra sospecha de que la pareja nos la está pegando, ésta le responda: seguro que la tienes pequeña y desaboría.
La parte más carroñera del artículo es la que pretende justificar las bonanzas de este malintencionado invento, so pretexto de que mucha gente se incomoda con las preguntas de su analista, o de que hurguen en su pasado, o de que hayan de desplazarse hasta la consulta, con lo sencillo que es preguntarle al teléfono y éste te responde al momento, sin dilación ni silencios o nuevas preguntas y a un precio más económico, aunque darte algo que no te sirva sea más caro.
En siglos de grandes filósofos, la gente acudía al Oráculo de Delfos para hallar respuestas a sus angustias e incertidumbres. Imagino que el sistema funcionaba de forma similar al que nos explicaron en las ruinas de un templo al dios cocodrilo Sóbek, al pie del Nilo, en Egipto. Nos mostraron el lugar donde se escondía el sacerdote que controlaba el nilómetro y respondía a las preguntas de sus conciudadanos sobre el devenir de sus cosechas o futuras enfermedades.
Embaucadores y crédulos los ha habido y habrá en todas las épocas, pero al menos te respondían personas. Un artilugio simulador de psicoanalista respondiendo obviedades a un simulador de persona-simbiotizada-con-sus-gadgets.
Más adelante suaviza el tono y afirma que investigadores de habla inglesa están desarrollando aplicaciones que sirvan de apoyo a las terapias. Bueno, eso está mejor, si en vez de ponerse el diazepan 0,5 bajo la lengua, se enrollan con el móvil, pues mejor para su cerebro y también para el hígado. Y entonces confiesa que lo que pretenden estos investigadores es convertir al smartphone en un aliado de la psicología. Menos mal, porque de enemigos ya andábamos servidos.
Luego se lamenta el articulista de que en las zonas rurales de México estén tan entretenidos trabajando todo el día con sus frijoles en el campo y que no estén aún por la labor de introducir el smartphone en sus miserables vidas, y que eso del diván les suena de haberlo visto en algunas películas, cuando los gringos ricos de New York iban al psicoanalista. Introducen también la opinión de una "especialista en pérdidas emocionales" (no especifica si en tratarlas o en sufrirlas), quien a pesar de no tener nombre, pues de este modo pierde algo de credibilidad lo que diga, afirma que estas aplicaciones informáticas no pueden llegar a sustituir la terapia tradicional, que nada puede sustituir el contacto humano. Pero claro está que los triunfadores de este mundo globalizado, no sufren pérdidas emocionales, sino ligeras oscilaciones de la Bolsa de neurotransmisores, que serán rápidamente reestablecidos.
En vez de este ineficaz juguete con pretensiones terapéuticas, ofensivo para las siempre excesivamente prudentes Asociaciones Psicoanalíticas de todo el mundo, yo les propondría que diseñen un jueguecito parecido que puedan utilizar todos los niños malnutridos de los 5 continentes, que les vaya indicando todas las proteinas, vitaminas, hidratos de carbono, grasas, calorías, etc, que no están ingeriendo ese día y puedan llevar los puntos rojos a un esquema en la pantalla, que les muestre los días, horas y minutos que les quedan para fallecer, de forma que cuando se encienda el DEFCOM 4, opriman un botón y aparezca el helicóptero salvador de la OTAN, para un final feliz como en las pelis. ¿Queda algo de Humanidad en el Sistema?
En esta ocasión me expreso como miembro de la A.E.H.P (Asociación Europea de Historia del Psicoanálisis) Gracias por vuestra lectura.
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