martes, 7 de junio de 2016

Smart phone : pros y contras

Hace casi 30 años recibía un paciente recaudador que debía estar siempre localizable y entrar en comunicación con cada cliente para concertar la cita.  Llevaba consigo un teléfono portátil, consistente en un pesado maletín, que le permitía no tener que acudir en busca de cabinas telefónicas a cada rato y además, sin la certeza de que estuviesen en buen uso.

Ese enorme maletín se ha visto reducido a un pequeño dispositivo de escasos gramos de peso y fácilmente manejable.  Casi todo el mundo lleva uno consigo y pone a nuestro alcance hablar con los demás y enviar o recibir información o mensajes, a través de internet.  No cabe la menor duda de que la telefonía móvil ha representado un gran avance para facilitar la comunicación de las personas a distancia, a la par que se le niega el saludo al vecino o evitamos preguntar nada a nadie en esas calles que se han convertido en pasarelas de zombis.  Aun así siempre será mejor llevar un móvil en la mano o en el bolsillo, antes que un revolver con el que cortar la comunicación con los que se acerquen de mal rollo.

El móvil se nos presenta como una golosina a la que no nos podemos resistir.  Es difícil no cogerlo si está al alcance de la mano y dejar de comprobar si nos ha llegado algún mensaje o novedad, por lo que la noción del tiempo adquirida se nos trastoca al punto de que todo ha de ser al instante y no se acepta otra respuesta que el "ya".  Muchos padres regalan un móvil a sus hijos de corta edad para tenerlos controlados y no tener que soportar sus angustias de separación y confianza en la espera y en la providencia.  Sus hijos lo usarán, a su vez, para controlar a sus amiguetes y novietas.  Caemos entonces en una espiral en la que cada vez se crea más software espía, que induce a la creación de otro nuevo software para desactivarlo y así sucesivamente.

Al final con el móvil, cada cual va a hacer un uso acorde a sus características de personalidad, el neurótico común y tranquilo le asignará un espacio-tiempo de uso como se lo asigna a las demás cosas de su vida, el obsesivo se pasará la mayor parte del día controlando a determinadas personas mientras se debate internamente en la angustia de si actuar o no; el fóbico se asomará por las "windows" desde sus miedos y el más perverso o psicopatón querrá sacarle tajada a sus ideas criminales para sisearnos la pasta o para robar la inocencia de personas incautas o excesivamente "happy flowers", que les llaman ahora.
El tímido lo utilizará para esconder su ruborización, el extrovertido o narcisista para mostrar sus intimidades sin ningún recato, y el acosador para esconder su vil cobardía.

Las personas más maduras encontrarán en el celular un inanimado auxiliar de su "yo", que le será muy útil para desplegar sus partes comunicativas y creativas, mientras que personalidades más inmaduras o psicóticas generarán vínculos objetales fusionales o adhesivos de extrema dependencia, de manera que la vida les parecerá impensable sin su mini terminal radiactiva, siendo capaces de padecer ataques de ansiedad u otras somatizaciones, en caso de pérdida o sustracción.
Esa tableta de "chocolate de cacaochips" adquirirá la función de un sexto dedo, que alucinarán como amputado cuando no esté a su alcance, pudiendo tener alucinaciones tipo miembro fantasma.

Creo que uno de los mayores riesgos para estos jóvenes usuarios consiste en la posible remoción de aspectos regresivos de la personalidad, supuestamente ya superados, y me estoy refiriendo a la reactivación de los antiguos objetos omniscientes, omnipotentes y omnipresentes sobre el objeto "móvil", con menoscabo de parte de la realidad psíquica interna ya adquirida y que nos fue útil para aceptar cierto nivel de frustraciones y hacernos comprender que debíamos de conseguir las cosas con nuestro propio esfuerzo, con una visión más realista y cercana a lo que es la vida.

En una etapa tan convulsa, difícil y ambivalente como es la adolescencia, el móvil, con todo ese arsenal de promesas que encierra, puede alimentar esa predisposición innata que todos tenemos hacia la vagancia y la desidia, a conseguirlo todo por la vía fácil y rápida.  Si todo está al alcance de mis dedos tricoteando unas cuantas teclas, ¿para qué me voy a mover? (acabo de ver una publicidad que te incita a buscar trabajo con el celular.
No olvidemos que smart phone significa teléfono inteligente y no nos queda más remedio que ser más inteligente que él desde lo racional y lo emocional, o acabaremos siendo su esclavo, como ya le está ocurriendo a muchas personas.  Y acabo que me están llamando...jajaja.

sábado, 4 de junio de 2016

Zuheros (Córdoba/España)

El noticiero televisivo de hoy informó sobre la inclusión de Zuheros en la lista de los pueblos más bonitos de España y del conjunto europeo.  Se trata de un hermoso pueblecito de la serranía cordobesa que tuvimos la suerte de visitar dos años atrás, con 40º C y en 2h 45m.
Que duda cabe que este merecido reconocimiento incrementará las visitas turísticas, con sus consiguientes pros y contras.
Hace ya varios años que visitamos Córdoba con asiduidad, ya que somos unos enamorados de La Mezquita (me sobra la Catedral), el puente romano, el barrio de la judería, la Corredera y tantos y tantos rincones dignos de descubrir.  En nuestra estancia solemos dedicar un día a conocer pueblos que nos hayan recomendado y para ello utilizamos el autobús de línea.
Nos encontramos entonces con la realidad de que el servicio de autobuses está pensado para los lugareños que acuden a la capital a resolver asuntos burocráticos, a visitar a algún familiar o de paseo, para luego retornar a sus pueblos. De ningún modo está planificado pensando en el turismo.
Este mes de mayo hemos tenido la suerte de gozar de la batalla de los claveles y del concurso de patios que se celebra en Córdoba ciudad. Lo hicimos entre semana y sin lluvia, o sea que fenomenal.
Dedicamos un día a hacer una excursión a Fuente Obejuna y nos encontramos  que, por imperativos de horarios, nos teníamos que pasar todo el día en ese pueblo con palacete modernista incluido, pero que con una mañana o una tarde tienes más que suficiente.

El caso contrario nos ocurrió cuando visitamos Zuheros, el autobús no llegaba hasta las 14h al pueblo, justo para comer e iniciar la visita, pero el único bus de vuelta salía algo antes de las 17h, por lo cual era prácticamente imposible visitar la famosa cueva de los murciélagos que está a unos 4 km del pueblo, a no ser que nos hubiese llevado alguien en auto, cosa que no ocurrió.

Pese a los achicharrantes 40 grados (el calor no nos molesta en exceso), anduvimos una parte del recorrido hacia la cueva. Las limitaciones logísticas municipales del transporte no impidieron el goce y disfrute de ese encanto de pueblo al que nos gustaría volver y refrescarnos en la cueva.
Recomendamos a la Oficina de Turismo de Córdoba que tenga a bien estudiar horarios adecuados para hacer turismo con transporte público, pues si se fomenta la visita con el auto privado, van a menoscabar sin duda la tremenda belleza del lugar.
Nuestra enhorabuena a Zuheros y a todos sus habitantes por ser tan cuidadosos con su entorno y mantener el pueblo como una patena. Os invito a todos a que lo visitéis, no os defraudará.

lunes, 29 de febrero de 2016

Rafael Cadenas, metal dócil en la mano de los días

Conocí la existencia de este enorme poeta venezolano a través de un comentario de Andrés Trapiello, cuyas acertadas reflexiones suelo leer cada semana.  Cada cual tiene sus referentes en todos los ámbitos de la vida y lamento no haber contactado antes con la obra de este excepcional poeta, nacido en 1930 (el mismo año que mi madre) y autor de excelentes trabajos poéticos como  "Cuadernos del destierro" o "Falsas maniobras" , entre muchos otros.

Acabo de leer su obra entera, poesía y prosa 1958-1998, con la sensación de un hallazgo y una agradable fascinación.  Os invito a leer a este premio nacional de literatura en su país, entre muchos otros galardones, que, pese a todo, creo que no ha tenido toda la atención y divulgación que merece su obra.  Hoy voy a incluiros algunos de los poemas que he compuesto, fruto de la inspiración que transpira su original forma de sentir la vida, y ya que no nos hemos podido encontrar en el mundo de la Bet, espero hacerlo en el de Alef,  en una esquinita del Universo de Atzilut, donde ya no haya que hacerse más preguntas sobre el sentido de las cosas.

I

Cuando en soledad
recuerdo tus besos,
un repentino amanecer
escala por mi cuerpo.


IV

Cuando movidos a tientas,
los labios de los enamorados
suavemente tropiezan,
nieva polvo de estrellas
y todo en el Universo
es beso, verso y beso.


V

Si tiendes al amor ambas palmas,
sumisas las conchas abren sus valvas
y te obsequian dulces salomas.


VII

El salto caballo de tus ojos
enrocó mi pensamiento
en patios de luz y rastrojos
que huelen a absenta y tiempo.


VIII

Estoy cansado de ser hoja,
ahora quiero ser viento,
o mejor ese pañuelo
que tu mano recoja
para guardarlo en el pecho.


XII

Se esquina la luz del día
y el frío la recoge en tu pupila,
tus labios tienen sed de poesía,
porque el amor se da, no se alquila,
ni se vende como cualquier porquería.


XV

Te he hallado reclinada
en tu sonrisa cuarto menguante;
pregunto a dónde se fue el amor
y no contestas nada,
únicamente pretendo ser el guante
en el que enfundes tu dolor.


XVII

En cada beso habita
el primer pezón,
el amanecer de una sonrisa
y la simiente del primer amor.


XVIII

Buscaba yo el amor
como perrillo las esquinas,
cuando apareciste tú
cual distraída zarzamora
que promete un sinfín
de afiladas espinas,
antes de rendir
el fruto que atesora.

De más poesía, amor, escucha y comprensión estamos necesitados en un mundo abocado a la violencia y la autodestrucción.  ¿Quién va a fabricar unas gafas de realidad virtual para el alma?

viernes, 29 de enero de 2016

A la espera del retorno del padre

"Nos hallamos en la era del ocaso irreversible del padre, pero estamos también en la era de Telémaco; las nuevas generaciones observan el mar aguardando que algo del padre regrese.  Pero esta esperanza no es una parálisis melancólica. Las nuevas generaciones están comprometidas -al igual que Telémaco (hijo de Ulises y Penélope)- en lograr el movimiento singular de reconquista de su propio porvenir, de su propia herencia".

Hermosas y acertadas reflexiones del psicoanalista Massimo Recalcati en su esclarecedora obra recién publicada bajo el título de "El complejo de Telémaco" (Anagrama). El cree en los jóvenes-Telémaco de hoy en día, de herencia desposeídos, carentes de futuro, observadores pasivos de la destrucción de la experiencia, de la caída del deseo, de la esclavitud al goce mortífero, del desempleo, deprimidos y conscientes del desamparo que produce estar bajo la tutela de unos padres que quieren ser tus colegas y van por la vida perdidos y angustiados.

Porque nuestros jóvenes necesitan de un padre, pero no el padre déspota y autoritario que se erige él mismo como la Ley e impone su brutalidad; ese tipo de padre que ya tuvimos suficientemente representado durante la dictadura franquista, sino un padre portador del deseo y del orden simbólico de la Ley de la palabra, un padre también sometido a esa ley y a la castración simbólica.
Nuestra sociedad ha matado al padre tirano y brutal, pero ha dejado huérfano al hijo, no le ha dado a cambio ese otro padre del que os hablaba anteriormente, tan necesario para transmitir la herencia del orden simbólico de una vida plena de sentido, no expuesta al goce mortífero imperante y a la autodestrucción.

La Mujer ha entendido su libertad como el máximo alejamiento del Hombre de la órbita de sus intereses. Esa vivencia subjetiva de ser "usadas y tiradas" como las compresas, la han revertido sobre los hombres, tomando de ellos la semillita para procrear sus hijos , la manutención de la prole y poquito más.  Los restos quedan para su propia satisfacción sexual o narcisista de ser deseadas.
Le ha negado al hombre-padre el rol simbólico que le corresponde en la estructura familiar, el transmisor del deseo y posibilitador de la tercerización que desencalla la simbiosis madre-hijo.

Esa pérdida de peso específico del hombre como tal en la cadena reproductora, tanto económica como familiar, le está llevando a interrogarse sobre qué es ser un hombre y el consiguiente vaciamiento de sentido lo está cargando de violencia interna, que en algunos de ellos es repercutida sobre la mujer, a quién consideran la culpable de la pérdida de su lugar como esposo, como padre y de su ruina económica.

El caso más reciente que ha llegado a mis oídos es el de ese profesor de música que ha arrojado por el balcón a una bebita de 18 meses, al ser sorprendido abusando sexualmente de ella, por la madre de la criatura, quien había pasado la noche con él y fue también agredida.
Son demasiados despropósitos juntos:  desde pasar una noche loca con un desconocido, hasta llevar consigo a su bebé.  Una madre desprotegida de marido y una bebé-Telémaco, que ni siquiera sabía que esperaba un padre, un buen padre amoroso, mientras ese sátrapa sexual se apoderaba del reino de su inocencia y arrojaba su vida por la ventana.  Esperemos que las mujeres se conciencien de que ese uso parcial que hacen del hombre, no es ningún triunfo, sino que simplemente le han quitado una pata a la mesa y ahora el equilibrio es más inestable para todos.

El torero, su vástago y la vaquilla de la suerte

Hemos transitado del "twist and shout" (retuércete y grita) de los Beatles de los ´60, al vivo saltando de escándalo en escándalo, en el gran juego de la Oca "Spain is different" y el Estratego globalizado.
De los cuatro evangelistas que explican la vida de Jesús de Nazaret, Lucas tiene al toro alado como símbolo de la fuerza, sosteniendo un ejemplar del evangelio.  El toro y el delfín son dos animales mediterráneos por excelencia. Aparecen en la cultura minoica cretense, representados en sus frescos o a través de la figura del Minotauro en su laberíntico hábitat.  También el  delfín se erige como el animal mamífero más representativo del mar Egeo, y ambos han sido objeto de juegos y otras lides.
Se saltaba sobre los toros, pero no se les sacrificaba, eran animales semi divinos, con correspondencias astronómicas y astrológicas.

El toro ha perdido en la península ibérica sus atributos divinos y se le respeta más como la "fuerza" a batir. Un poderío superior al del hombre, quien en su lance con el animal, tratará de vencerlo son sus habilidades y astucias ganadas para el arte.
Todo este preámbulo viene a cuento por una imagen que circula estos días del torero Fran Rivera sosteniendo a su hija en alto, mientras daba unos capotes a una vaquilla, que no a un toro de lidia. A bote pronto da la sensación perceptiva de que el torero alza la niña para que no sea cogida por el animal, en un acto propio de un padre irresponsable. A la imagen le falta una explicación que la haga comprensible, nos guste o no su argumentación, es más creo que no debió de ser difundida al público en general, como acto íntimo que era. El próximo paso es que publiquen fotos mientras defecan.

Si pensamos ese encuadre como un ritual fálico iniciático donde se perpetua el deseo y la pasión por la vida, en la que un padre carga de sentido su oficio y le otorga un valor transgeneracional, nos vemos obligados a conceptualizar el acto desde otra perspectiva de pensamiento, independientemente de que no coincida con nuestros principios y valores.  Lo que simboliza ese ritual es todo lo contrario de lo que le acusa la gente : "Por ti, hija mía, me voy a jugar la vida en cada corrida".

Esa bella estampa no se entiende alejada de los conceptos de linaje, saga, estirpe y oficio que reta a la muerte.  Ya sé que algunos van a cuestionar si el toreo es un oficio, un arte o un "matador" de toros. No es un tema como para lucirse en los tiempos confusos que corren, donde todo funciona del revés.
De niño me llevaron a una corrida de toros en La Monumental de Barcelona, de la que guardo un vago recuerdo, pero me atrevo a aseguraros, en mi condición actual de higo seco, que lo peor que puede pasar en una corrida no es que muera el toro o el torero, sino que no se produzca esa breve historia cargada de pasión en el linde entre la vida y la muerte, que se desata entre ambos.  Lo peor de todo es el desencuentro, el eclipse de la llamada de sus partes animal en ese trágico juego-combate, en el que uno de los dos dejará la vida, y , en ocasiones, ambos.

El error y el horror de esta instantánea consiste en que se haya hecho pública, ese desenmarcarse del espacio íntimo y privado al que está adscrita, ese lugar privilegiado propio de las ceremonias, de los rituales y demás liturgias ancestrales.
La sociedad ha percibido esta imagen como consumidora de escándalos que es.  Una chusma ávida de exabruptos compulsivamente buscados a diario en los "reality shows" o en la telebasura a la carta.
Acción-reacción, la peña acéfala, apenas digerido lo que para ella era un escándalo, pasa a satisfacer su parte envidiosa y querulante, vomitando en los juzgados lo tragado sin digerir ni pensar.
Esta sociedad talibanizada, cada vez me escandaliza más y, al igual que ellos, yo también les denuncio, aunque no en los juzgados. Si tu ojo te escandaliza, arráncatelo, pero antes, piensa un poquito y quizá preserves también la vista.
Saludos y salud para todos aquellos a quienes les ha escandalizado más que vuelva a ser el más votado en España, el partido con mayor corrupción de toda nuestra historia. Así nos va.

jueves, 31 de diciembre de 2015

La persona, como el cerdo, no tiene desperdicio

En un artículo de La Vanguardia del 4 de noviembre de este año que se despide hoy, comentaba el periodista Miguel Lois que una decena de exjugadores de la NBA de entre 48 y 65 años, han fallecido este 2015.
Mencionaba una no despreciable lista de antiguas estrellas del baloncesto americano y se preguntaba si ¿casualidad o causalidad?, al tiempo que esgrimía ese recurrido tópico actual de "han saltado las alarmas" sobre el fenómeno en sí.  Han saltado las alarmas sobre tantos y tantos temas, que lo único que hacemos es dedicarle unos instantes de nuestra atención, espetamos algo así como ¡caray! y, seguidamente desconectamos la alarma y a otra cosa mariposa.

¿A quién le importan unos exjugadores de baloncesto del siglo pasado, por muy famosos que hayan sido?  En los tiempos que corren, que en realidad están estancados, todo pasa a ser pasado, sin apenas haberse erigido presente.  Habría que preguntarse sobre qué cosas pueblan nuestro actual imaginario colectivo.
Parece ser que se pagan ahora los descontroles de hace 3 décadas, donde había barra libre de consumo de todo tipo de anabolizantes y demás sustancias, de las que ni siquiera hemos llegado a tener noticia.

Tras la práctica deportiva, la mayoría de estos exprofesionales, abandonan el ejercicio físico sistemático y sus dietas correspondientes, por lo que aumentan mucho de peso, con los riesgos contra la vida que ello presupone. A este respecto mencionan a un tal Anthony Mason, que sin alcanzar los 2 metros de altura, pesaba 158 kg. cuando murió.

Como era de esperar nadie menciona los factores emocionales como inductores de estados depresivos que conducen al autoabandono de los cuidados personales, a la pérdida de la ilusión y deseo por la vida y el mundo.
Nadie menciona el tremendo revés narcisista que se llevan esos formidables jugadores de baloncesto, casi todos ellos endiosados por sus seguidores, y que pasan de estar en boca de todos y ocupando portadas en la prensa o televisión, al más absoluto olvido y silencio cuando ya dejan de pasar balones por el aro.

Se les explota unos cuantos años y se les abandona sin más. No se les prepara psicológicamente para su retiro profesional y su nueva situación ante la vida. No se suele producir esa transición de la práctica activa del deporte, a una labor también útil en los servicios técnicos del club, en la figura de preparador físico o entrenador, como ocurre muchas veces entre los futbolistas.  Al fin y al cabo, sólo saben de baloncesto y es lo único que llena y da sentido a sus vidas.  Cuando se "jubilan", es como darles el permiso para desaparecer, pues su impresión subjetiva es que ahora son un estorbo o un problema.

No nos pueden decir de golpe que ya no servimos para nada porque ya no tenemos nada susceptible de ser explotado, como le ocurre a muchos trabajadores cuando se jubilan o los echan de sus trabajos con apenas 50 y poquitos años, y que no se les muestra otro horizonte que el camino de la demenciación (alzheimer u otras demencias), o la senda del cementerio de las exlaboriosas y fatigadas hormiguitas.

Cualquier deseo humano o necesidad pasa rápidamente a formar parte de los circuitos de explotación de este capitalismo salvajemente global que tenemos y que no hay más remedio que reformar profundamente si queremos que el mundo como tal sea sostenible y predomine la paz social.
Se invierte, aunque nunca lo suficiente y mucho menos en España en educación y medios para formar a nuestros jóvenes y poderles "explotar" a tope durante sus mejores años, pero algo se nos escapa en este circuito económico-social para que no sepamos aprovechar el potencial de sabiduría y experiencia  de nuestra gente provecta.

Os deseo a todos un enjundioso y feliz 2016 y que no sea otro año más de los "indignados" por tanta corrupción e injusticia social.

sábado, 7 de noviembre de 2015

El preservativo cortocircuita la pasión

Una pareja se enzarza en el juego amoroso, sus cuerpos tiemblan, se agitan, exudan. El deseo y la pasión del encuentro te sumergen en el cuerpo del otro.
Hay empuje a la unidad indiferenciada, a la fisión de la piel y la ruptura de toda geografía mental que asigne  barreras o fronteras.
Campo libre, esporas al viento, los ojos tratan de ver más allá de la muerte y sus miradas se desgastan hasta rendir la luz.
En el fragor de la batalla para la que la mujer y el hombre han sido realmente diseñados, se ven conminados a darle una pequeña tregua al sentido común, a lo real inminente: puedes gozar del coito pero no debes quedar embarazada, tener hijos en Europa sale muy caro, no es como en Rabat, Bombay o Dempasar, por citar tres lugares o culturas donde la vida tiene prioridad ante los objetos económicos.

Aparece entonces el preservativo cortocicuitando la alta tensión pasional, algo así como echarle bromuro al deseo o, aún peor, actúa la marcha atrás, que subvierte la inevitable implosión, en una aspersión de semen en territorio no fértil. Cierto es que el preservativo aparece ya en los antiguos sumerios o en el pueblo egipcio, pero en el contexto de la protección de la mujer cuya vida corría peligro, caso de un nuevo embarazo.

Un escrito de la periodista Maite Rodriguez en La Vanguardia del miércoles 4 de noviembre del año en curso, comenta un estudio sobre 1570 estudiantes de bachillerato y Formación Profesional de Barcelona entre 2004 y 2012, en relación a los métodos anticonceptivos usados.
Pues bien, una de sus conclusiones es que el uso del condón entre los 17 y los 19 años ha bajado del 80.5% al 68.3%, en ese período de 8 años.  ¿Necesitamos de la amenaza del SIDA o de la sífilis, para usarlo?
La tan cacareada Ley de Salud Sexual y Reproductiva de la Interrupción Voluntaria del Embarazo del 2010, sigue siendo una vieja declaración de intenciones muy parecida a la de recortar las tremendas desigualdades sociales existentes.

No es un tema de falta de información al respecto, que erróneamente los jóvenes buscan casi exclusivamente por internet, sino de formación, de crecimiento personal, de envoltura libidinal grupal. Se trata del gran tema aún no resuelto de qué es un hombre (todos) o de qué hablamos al decir mujer (no-toda) y de la enorme complejidad y misterio que envuelven el amor, el deseo y el cuerpo-de-la-falta.  Aclaro que los paréntesis exponen muy sucintamente la forma con la que el psicoanalista francés, Jacques Lacan enuncia al Hombre como "todos-los-hombres", en contraposición a la Mujer, como "no-toda", refrendando la mayor complejidad del género femenino frente al masculino.

Debemos hacer reflexionar a nuestro jóvenes en la gran diferencia que existe entre erotismo, pornografía y una sexualidad que incluye el amor y el respeto por uno mismo y por el otro.
No vaya a ser que en pocos años se harten de follar, como arte masturbatorio mutuo y sigan sin saber qué es "hacer el amor", que no es lo mismo.
Parece preocupante constatar en los tiempos que corren una cierta aceleración en la mujer, demandante de encuentros sexuales con chicos y chicas, a edades muy tempranas. El "chunda-chunda" de vida "on line" se está saltando la sana etapa de la latencia, en perjuicio de esos niños entre los 11 y 13 años, a quienes la salida de la familia y la inclusión en la pandilla, les iba preparando poco a poco para ese primer encuentro largamente soñado y fantaseado.  Nos estamos cargando la imaginación, la insinuación, el cortejo, el fantaseo y todas las artes de paulatina aproximación al otro. Ahora funciona el "a saco Paco".  Todo se embadurna de una urgencia y brusquedad muy alejada de la ternura necesaria para el amor, lo que está generando mucha angustia, fobias y desajustes de personalidad entre la juventud (anorexia, adicciones y cuadros obsesivos o personalidades límites (borderlines).

¡Qué tiempos aquellos los del amor cortés!, del piropo fino y elegante, de la aproximación pausada y asustada de las manos y los labios, del vertiginoso entrelazamiento de las miradas, que en un día futuro te llevaban a desvelar el encuentro de los cuerpos desnudos, te invitaban a morir gozando en el interior del otro a quien amas y donde el hijo se configura en el orden del deseo y no de una amenaza, que quizá deba ser abortada. El preservativo  cortocircuita la pasión necesaria del acto porque introduce un corte en su espontaneidad y, por otro lado, las mucosas de contacto de ambos partenaires son reactivas a esa segunda piel de látex o a cualquier corpúsculo ajeno a lo biológico humano.