Me pides pan para lo que te queda de viaje, a mí que ando siempre hambriento de lánguidos atardeceres y apenas puedo con estas botas, manchadas del barro de lo abyecto.
Te sientas a decapar el tiempo, recostada del lado occidental de la vida, sin una estación en la que esperar el tren que te lleve al pasado aunque sea con billete de tercera, en asientos de madera y máquina de vapor que llora carbonilla. Sin un paso a nivel, sin una barrera donde agostar las angustias del aquí y ahora, sin un cambio de agujas hacia vías muertas en las que hacer esperar a los vagones de mercancías dolorosas y peligrosas y poder dar prioridad a los trenes de los buenos pasajeros.
Pasajeros como esos sueños trufados de frutas del bosque y almibarados con las lágrimas del último adiós donde todo parecía tan al alcance de la mano, tan hiper real y eterno.
Quisiera ser cada día esa palangana de agua clara en la que lavas tus mejillas y los ojos se te empapan del reflejo de la luna cuando buscas a tu amado en el rubor de las estrellas...
... agua pura y cristalina
cae como dulce sentencia
de la bella jueza del alba;
los luceros aún se estremecen
en la nieve de tu ausencia.
Busco tu rastro en cada gota,
algún indicio amizclado de tu voz,
ansío atraparte con la mirada
como agarra el silbido al minero enamorado,
como la honda abraza a su piedra.
Pasaremos la tarde desde la sencillez de una taza de malta con migajas de pan, mientras la temblorosa mano de la abuela zurce en los calcetines el agujero negro de la monotonía.
Huelen a húmedos nuestros recuerdos a pesar de que hace mucho que no llueven ilusiones. Quizá con la naftalina de tus besos no enmohezcan.
Hoy, como de ordinario, vamos a proseguir con ese tapiz de Penélope hecho de la misma sustancia que nuestros sueños, esa malla de lazos emocionales que se hace y deshace a cada instante. Imprecaremos a Amon-Ra ese gusano-sendero directo al Orión de nuestro amor.
Ya no hay más tiempo que perder con las palabras, se impone amasar silencios y hornearlos con las vivencias de nuestros sentidos. Hemos de deshuesar los recuerdos y trufarlos del estremecimiento al despertar junto a su cuerpo. Hemos de pernoctar en las comisuras de tus labios esbozando esa sonrisa que reventaba al alba. Hemos de seguir las trazas de tus miradas como ventanas abiertas a un maizal de poemas.
Basta ya de palabras para mitigar el vacío, un cuenco de nada en el que apenas cabíamos desnudos los dos y esa pizca de tiempo que se colaba por las rendijas, como brisa repleta de vida.
Me pides pan para soportar una vida de espaldas a un nuevo amor, una vida acostumbrada a fronteras de engañosa cartografía, una vida hecha al caudaloso río que arrambla hacia el delta a quienes se ahogaron en sus propios ideales.
Me habría gustado verte llorar por las noches mientras los enterrabas dignamente. No me cabe la menor duda de que te hubiese abrazado al ser arrastrados por la corriente hacia la anhelada orilla de la esperanza. Los dos sabemos que cuando se fue Ramón, ya había cruzado todas las fronteras y todas las naciones desde su inquieta imaginación...
... "Emociover"· me embarga
cuando ato mis recuerdos
a la manija de esa puerta
que tus labios dejaron entornada.
No hay espera más larga
que el beso que nunca llega,
que la lágrima estancada
en mis ojos siempre resecos.
Vamos a plantar flores para el reencuentro. Jacintos, petunias, lilas y azucenas. Elige las que prefieras para tan angelical momento. Cualquier perfume o aroma quedará eclipsado cuando vuestras energías se atraigan de nuevo.
No olvides durante el invierno arrancar las malas hierbas y dejar algo de comida para los gorriones, que los pájaros son pequeñas almas que nos traen sus bendiciones. Que corra el agua, que fluyan tus deseos, y cuando te llamen del otro lado, no te olvides de cerrar la puerta, no se vayan a escapar los besos.
Ramón Meseguer Albiac (Quinto de Ebro 1928 - Barcelona 2012) fue un gran psicoanalista y poeta. Profesor de Universidad y doctor en Filosofía. Como dramaturgo le han sido publicadas sus obras "Pasta viviente" y "Tu voz y tu presencia", y como poeta "Elegía por una sociedad maligna", "Vozfulguravoz" y "Resurrección de la tierra y otros poemas". Escribió también una tan surrealista como profunda novela titulada "El penúltimo profeta".
Un prohombre a quien tuve el honor de conocer, tratar y escribir los prólogos de la obra teatral y poética por encargo de su sobrina y escritora Merche Llop.
En el homenaje póstumo que se le tributó el pasado 26 de enero en Barcelona, fue presentado también el libro recopilatorio de sus experiencias de psicoanálisis grupal compartido con el Dr. Ramón Andreu Anglada y titulado "Acerca de la terapia psicoanalítica grupal". Su recuerdo y su impronta nos acompañarán mientras haya vida y memoria.
Escritos de psicología y de opinión de un Psicólogo Clínico formado en Ciencias Sociales y Políticas
jueves, 16 de febrero de 2017
viernes, 30 de diciembre de 2016
ORFA, aproximaciones teóricas
Sandor Ferenczi nombra a Orfa de distintas maneras: psiquismo arcaico, vis vitalis, calculadora interna, fuerza vital de naturaleza desconocida y Carmen Acedo le llama pulsión de vida en el sentido extenso.
Sigmund Freud: "El fin de Eros consiste en establecer unidades cada vez mayores y, por consiguiente, conservarlas: es la ligazón. El fin de la pulsión de muerte, por el contrario, consiste en romper las relaciones y, por consiguiente, destruir las cosas"
Groddeck: "El ello designa y no puede designar otra cosa que la totalidad de lo viviente en el ser individual a partir de su concepción" (1969)
Sandor Ferenczi: "El hombre es una unificación microcósmica muy conseguida; puede pensarse incluso en la posibilidad de que el hombre logre reunir todo el Mundo en torno a sí" (1920-1932)
"Las hipótesis audaces respecto al contacto de un individuo con todo el Universo deben ser consideradas no solamente desde el punto de vista según el cual esta omnisciencia hace al individuo capaz de rendimientos particulares, sino también en la perspectiva de que tal contacto pueda actuar de manera humanizante sobre todo el Universo".
Es preciso que el inconsciente, además de ser un reservorio de lo reprimido, sea un modelo a escala reducida del Universo mismo, teoría que está suscrita por un buen puñado de científicos de nuestra época. Albert Einstein lo expresaba así: "Lo milagroso y asombroso es que hay una convergencia entre una estructura matemática, libremente inventada, la Naturaleza y el espíritu humano tal que puede alcanzar la estructura misma del mundo. Según nuestra experiencia, estamos autorizados a pensar que la Naturaleza es la realización de lo matemáticamente más simple" (Einstein 1980), que está de acuerdo, por cierto, con el principio de constancia freudiano que tiende a minimizar el gasto de energía.
Karl H. Pribram se suma a esta corriente de pensamiento: "El cerebro construye propiedades mentales al organizar los datos de entrada que proceden del mundo físico tal como se obtienen a través de los sentidos. Las propiedades mentales son principios organizados omnipresentes en el Universo" (Pribram 1987)
Actualmente existen dos teorías sujetas a debate entre los cognitivistas y los conexionistas: la que sustenta que la cognición crea su propio mundo y la de los innatistas, a los que pertenecen Ferenczi y los sabios anteriormente citados. Recientemente, el neurobiólogo y cognitivista Francisco Varela define el término "Enacción" como propuesta anfimíxica entre ambas teorías.
Vamos ahora a centrarnos en ORFA, qué es Orfa?...
"Es como si se dispusiera de fuentes de conocimiento y de posibilidades que superan infinitamente todo lo que conocemos como facultades de nuestra inteligencia consciente. Orfa valora la gravedad del daño, las cantidades de energía que corresponden al entorno y las personas afines. Parece conocer sucesos alejados en el espacio-tiempo y saber exactamente en qué punto puede detener la autodestrucción y comenzar la reconstrucción. En caso de extrema necesidad se crea en nosotros un Ángel Guardian interno que dispone de nuestras fuerzas corporales mucho más de lo que somos capaces en la vida ordinaria"
El doctor Martín Cabré añade a este respecto: "Si una persona se está muriendo y se rebela, va a sufrir más y a prolongar su situación, pero si se rinde y se tranquiliza, tendrá una muerte más tranquila. Pero supongamos el ejemplo de una agresión con cuchillos, con pistolas...a esa persona la van a matar. Si la persona se deja matar es más sencillo, si no es una cosa terrible. Pues eso, colocado en términos del mundo interno y de situaciones simbólicas es lo que quiere decir Ferenczi. En el momento en que una persona se ve avocada a la muerte, por ejemplo bajo el efecto de una violación que pueda vivir una niña, si se rebela la situación es terrible, se vuelve inviable, se torna insoportable. Esa persona puede morir directamente de un ataque al corazón, porque no puede más. Si se deja llevar, si hace una escisión y logra una disociación "operativa", y deja que una parte funcione de otra manera, digamos que es más tolerable.
Entonces Orfa viene a organizar algo dentro de este contexto límite y no se trataría de la pulsión de vida en términos generales, sino de un recurso defensivo extremo"
Es de justicia reconocer que Winnicott con su concepto de organización del falso self, encara temas similares y junto con Ferenczi desarrollaron la idea del "self cuidador" (W. 1960/F.1932).
C.A.Castillo Mendoza sugiere una relación entre el concepto de Orfa con lo que se denomina "resiliencia", entendiendo que ésta implicaría una capacidad del psiquismo de capturar lo traumático -gracias a algún soporte vincular- creando condiciones psicológicas nuevas.
Si bien el trauma patógeno desestructura, incluso destruye la "mutualidad fundante", se dan situaciones en que ésta también se puede reactivar en sus núcleos primarios. Aquí es donde entraría a operar Orfa, ese conjunto de fuerzas vitales organizadoras, que nutren y protegen de la desintegración en los momentos de crisis vital, pues su función es la revitalización y la preservación de los fragmentos del self después de que ha ocurrido el trauma.
Orfa posee la inteligencia suficiente para dirigir y reorganizar las tendencias psicológicas sumidas en el caos, en un último intento de salvar el psiquismo del "no ser" por medio de la incitación de defensas paradójicas. Y toda esta potencialidad de inteligencia y ternura puesta al servicio de "la conservación de la vida, cueste lo que cueste" remite a su naturaleza: es un "factor pulsional", Orfa es la "pulsión de vida" en sentido extenso.
Se sostiene que, siendo su origen de base filogenética, donde lo trans-subjetivo tiene un papel clave, su activación ontogenética depende de, al menos un mínimo de incitación vital a poner en juego desde un otro significativo de alguna manera y por alguna vía; esto hace que se deba pensar Orfa como producto de la "mutualidad fundante" (yo diría de nuestra pizca de Ein Sof originario). Otros lo piensan como una "específica gramática genética", una reserva libidinal instintiva que permite la continua supervivencia de la especie cuando el apego se hace imposible debido a un traumatismo extremo. En todo caso Orfa no se materializa dentro de la matriz intersubjetivo-interpersonal (Smith 1999). Desde la perspectiva de la mística judía, pienso yo que Orfa podría representar la intervención de esa pizca del Ein Sof (Infinito/Dios) que todos llevamos dentro.
Orfa es pues "lo que regresa al inicio", aquello que enfrentado a un trance debe decidir entre seguir o retornar. Recordemos que Orfa, significando"nuca", también es "la que vuelve la espalda".
Sigmund Freud: "El fin de Eros consiste en establecer unidades cada vez mayores y, por consiguiente, conservarlas: es la ligazón. El fin de la pulsión de muerte, por el contrario, consiste en romper las relaciones y, por consiguiente, destruir las cosas"
Groddeck: "El ello designa y no puede designar otra cosa que la totalidad de lo viviente en el ser individual a partir de su concepción" (1969)
Sandor Ferenczi: "El hombre es una unificación microcósmica muy conseguida; puede pensarse incluso en la posibilidad de que el hombre logre reunir todo el Mundo en torno a sí" (1920-1932)
"Las hipótesis audaces respecto al contacto de un individuo con todo el Universo deben ser consideradas no solamente desde el punto de vista según el cual esta omnisciencia hace al individuo capaz de rendimientos particulares, sino también en la perspectiva de que tal contacto pueda actuar de manera humanizante sobre todo el Universo".
Es preciso que el inconsciente, además de ser un reservorio de lo reprimido, sea un modelo a escala reducida del Universo mismo, teoría que está suscrita por un buen puñado de científicos de nuestra época. Albert Einstein lo expresaba así: "Lo milagroso y asombroso es que hay una convergencia entre una estructura matemática, libremente inventada, la Naturaleza y el espíritu humano tal que puede alcanzar la estructura misma del mundo. Según nuestra experiencia, estamos autorizados a pensar que la Naturaleza es la realización de lo matemáticamente más simple" (Einstein 1980), que está de acuerdo, por cierto, con el principio de constancia freudiano que tiende a minimizar el gasto de energía.
Karl H. Pribram se suma a esta corriente de pensamiento: "El cerebro construye propiedades mentales al organizar los datos de entrada que proceden del mundo físico tal como se obtienen a través de los sentidos. Las propiedades mentales son principios organizados omnipresentes en el Universo" (Pribram 1987)
Actualmente existen dos teorías sujetas a debate entre los cognitivistas y los conexionistas: la que sustenta que la cognición crea su propio mundo y la de los innatistas, a los que pertenecen Ferenczi y los sabios anteriormente citados. Recientemente, el neurobiólogo y cognitivista Francisco Varela define el término "Enacción" como propuesta anfimíxica entre ambas teorías.
Vamos ahora a centrarnos en ORFA, qué es Orfa?...
"Es como si se dispusiera de fuentes de conocimiento y de posibilidades que superan infinitamente todo lo que conocemos como facultades de nuestra inteligencia consciente. Orfa valora la gravedad del daño, las cantidades de energía que corresponden al entorno y las personas afines. Parece conocer sucesos alejados en el espacio-tiempo y saber exactamente en qué punto puede detener la autodestrucción y comenzar la reconstrucción. En caso de extrema necesidad se crea en nosotros un Ángel Guardian interno que dispone de nuestras fuerzas corporales mucho más de lo que somos capaces en la vida ordinaria"
El doctor Martín Cabré añade a este respecto: "Si una persona se está muriendo y se rebela, va a sufrir más y a prolongar su situación, pero si se rinde y se tranquiliza, tendrá una muerte más tranquila. Pero supongamos el ejemplo de una agresión con cuchillos, con pistolas...a esa persona la van a matar. Si la persona se deja matar es más sencillo, si no es una cosa terrible. Pues eso, colocado en términos del mundo interno y de situaciones simbólicas es lo que quiere decir Ferenczi. En el momento en que una persona se ve avocada a la muerte, por ejemplo bajo el efecto de una violación que pueda vivir una niña, si se rebela la situación es terrible, se vuelve inviable, se torna insoportable. Esa persona puede morir directamente de un ataque al corazón, porque no puede más. Si se deja llevar, si hace una escisión y logra una disociación "operativa", y deja que una parte funcione de otra manera, digamos que es más tolerable.
Entonces Orfa viene a organizar algo dentro de este contexto límite y no se trataría de la pulsión de vida en términos generales, sino de un recurso defensivo extremo"
Es de justicia reconocer que Winnicott con su concepto de organización del falso self, encara temas similares y junto con Ferenczi desarrollaron la idea del "self cuidador" (W. 1960/F.1932).
C.A.Castillo Mendoza sugiere una relación entre el concepto de Orfa con lo que se denomina "resiliencia", entendiendo que ésta implicaría una capacidad del psiquismo de capturar lo traumático -gracias a algún soporte vincular- creando condiciones psicológicas nuevas.
Si bien el trauma patógeno desestructura, incluso destruye la "mutualidad fundante", se dan situaciones en que ésta también se puede reactivar en sus núcleos primarios. Aquí es donde entraría a operar Orfa, ese conjunto de fuerzas vitales organizadoras, que nutren y protegen de la desintegración en los momentos de crisis vital, pues su función es la revitalización y la preservación de los fragmentos del self después de que ha ocurrido el trauma.
Orfa posee la inteligencia suficiente para dirigir y reorganizar las tendencias psicológicas sumidas en el caos, en un último intento de salvar el psiquismo del "no ser" por medio de la incitación de defensas paradójicas. Y toda esta potencialidad de inteligencia y ternura puesta al servicio de "la conservación de la vida, cueste lo que cueste" remite a su naturaleza: es un "factor pulsional", Orfa es la "pulsión de vida" en sentido extenso.
Se sostiene que, siendo su origen de base filogenética, donde lo trans-subjetivo tiene un papel clave, su activación ontogenética depende de, al menos un mínimo de incitación vital a poner en juego desde un otro significativo de alguna manera y por alguna vía; esto hace que se deba pensar Orfa como producto de la "mutualidad fundante" (yo diría de nuestra pizca de Ein Sof originario). Otros lo piensan como una "específica gramática genética", una reserva libidinal instintiva que permite la continua supervivencia de la especie cuando el apego se hace imposible debido a un traumatismo extremo. En todo caso Orfa no se materializa dentro de la matriz intersubjetivo-interpersonal (Smith 1999). Desde la perspectiva de la mística judía, pienso yo que Orfa podría representar la intervención de esa pizca del Ein Sof (Infinito/Dios) que todos llevamos dentro.
Orfa es pues "lo que regresa al inicio", aquello que enfrentado a un trance debe decidir entre seguir o retornar. Recordemos que Orfa, significando"nuca", también es "la que vuelve la espalda".
ORFA (Cont.)
Frente a esto Ferenczi decía: "a veces, retroceder es avanzar", ahí donde entendía el análisis como un retorno al conocimiento de la propia experiencia para alcanzar nuevos aprendizajes; y que posteriormente él hará de Orfa el concepto de "retorno a mecanismos psicológicos primordiales como defensa para lidiar con las vicisitudes del trauma, y lograr sobrevivir antes de que devenga la muerte, para finalmente hacerlo extensivo a una estructura inconsciente, vital, organizadora de los instintos.
En el mito Orfa desaparece, al igual que los recuerdos de los primeros años de una vida individual, al igual que la memoria de la Humanidad y al igual que la conciencia de los mecanismos psicológicos que por milenios regularon la conducta humana; y con esta desaparición emerge el dualismo, bien sea el del cuerpo-alma, cuerpo-mente o psico-soma, convirtiendo al lenguaje en algo arbitrario inaugurando la brecha entre la pulsión y la representación y fundando los procesos que permiten o perturban el puente entre lo corporal y lo somático.
En esta lectura Orfa es femenino, evocando el hemisferio derecho, analógico y fundamentalmente connotativo. Desde otra perspectiva, en la mitología griega, Orfeo refiere a la integración del hemisferio izquierdo, digital, lógico y potencialmente denotativo -algo que sugeriría hemisferio izquierdo y cuerpo calloso integrados-, y en consecuencia al "juicio de realidad", razón por la cual aparece como un personaje de enigmáticas implicancias y significados.
Orfeo y Eurídice ha sido vinculado a los "dolores de la separación, la fragmentación, el sufrimiento de los actos de violación , así como a los intentos de recuperación motivados por el amor".
Orfeo y su amada aparecen como representantes del cerebro humano (ambos hemisferios), potencialmente susceptibles de vincularse y ligarse (el Amor) por una estructura -el cuerpo calloso- que coordina tanto aspectos intelectuales -neoencéfalo:cognitivo, abstracto y simbólico- y emocionales -paleoencéfalo: límbico, emocional y sensitivo- mediados por un sistema: el lenguaje. Ambos inauguran un orden ya conocido: el pensamiento y la emoción, y el lenguaje verbal como representante; pero también representan el punto de fusión (el Amor), el de ruptura (el Duelo) y el del retorno a los orígenes (filogénesis) y a otros órdenes, y a otras estructuras.
Tal como expone en su excelente trabajo Juan Gallardo Cuneo, vamos hacia un modelo de la mente bioanalítico donde van a entroncar y a explicarse mutuamente los hallazgos del psicoanálisis y los de las neurociencias.
Paul P. MacLean, médico norteamericano y neurocientífico que prosiguió los trabajos de James Papez en relación al llamado circuito de Papez -sistema neuronal en donde se produce el control de la corteza cerebral sobre las emociones, base del sistema límbico como sistema regulador de las emociones- desarrolló la teoría evolutiva del cerebro triple (cerebto Triuno) proponiendo que el cerebro humano está compuesto por tres cerebros distintos en uno solo: el reptiliano, el sistema límbico y la neocorteza. Evolución cerebral que asociaríamos a la época de la sobrevivencia (horda), de la relacionalidad (clan) y del pensamiento (tribu), desarrollándose en los mamíferos superiores como una estructura jerarquizada de tres cerebros en uno.
a) Arquiencéfalo o cerebro reptilíano, sustento neurofisiológico del cerebro órfico.
b) Paleoncéfalo o cerebro límbico, sustento neurofisiológico del cerebro afectivo.
c) Neoencéfalo o cerebro córtico-cerebral, sustento neurofisiológico del cerebro cognitivo.
Como es Orfa el tema que nos ocupa, os voy a mencionar únicamente algunos aspectos del Arquiencéfalo o cerebro reptiliano, que comprende a su vez algunas estructuras subcorticales: el tallo o tronco cerebral, regulador de los elementos básicos de supervivencia, tales como la homeostasis, la delimitación de territorio, la reproducción, la sobrevivencia en condiciones extremas y otros; y el cerebelo (cerebro pequeño) que es un complejo centro nervioso cuya organización y estructura participan en la regulación de un conjunto de funciones perceptivas, cognitivas y motoras que son generadas en otras porciones del sistema nervioso. El sistema límbico, organizador principal de la vida afectiva en las que participa el hipotálamo, el hipocampo, la amígdala y cuatro áreas relacionadas, cumple un rol fundamental en la regulación de conductas adaptativas sensoriales y no cognitivas, y en las reacciones emocionales de huida, lucha, apego y relacionalidad.
El funcionamiento órfico refiere al mecanismo de sobrevivencia a todo evento, por ello refiere a mecanismos psicológicos observados en contextos extremos, críticos o radicales como las guerras, la tortura, la esclavitud, incluso los accidentes; y/o condiciones biológicas críticas: inanición, hipotermia, abandono, discapacidad física, pérdidas vinculares y estados terminales. Por ello una de las características centrales de la experiencia órfica es la "aprehensión de datos o reglas de realidad por vía sensorial sin mediar procesos cognitivos o linguísticos explícitos -ni denotativo no connotativo- y/o sin la "presencia o apreciación de datos fenomenológicos evidentes", en este sentido se ha hablado de subliminal o supraliminal- evidenciando un funcionamiento psicológico a modo de radar.
Intervenciones de Orfa que, por lo general, calificamos de "milagros" y que no lo son menos, aunque esté ubicado en nuestro cerebro y su "conexión con el Universo" parezca más que evidente.
En el mito Orfa desaparece, al igual que los recuerdos de los primeros años de una vida individual, al igual que la memoria de la Humanidad y al igual que la conciencia de los mecanismos psicológicos que por milenios regularon la conducta humana; y con esta desaparición emerge el dualismo, bien sea el del cuerpo-alma, cuerpo-mente o psico-soma, convirtiendo al lenguaje en algo arbitrario inaugurando la brecha entre la pulsión y la representación y fundando los procesos que permiten o perturban el puente entre lo corporal y lo somático.
En esta lectura Orfa es femenino, evocando el hemisferio derecho, analógico y fundamentalmente connotativo. Desde otra perspectiva, en la mitología griega, Orfeo refiere a la integración del hemisferio izquierdo, digital, lógico y potencialmente denotativo -algo que sugeriría hemisferio izquierdo y cuerpo calloso integrados-, y en consecuencia al "juicio de realidad", razón por la cual aparece como un personaje de enigmáticas implicancias y significados.
Orfeo y Eurídice ha sido vinculado a los "dolores de la separación, la fragmentación, el sufrimiento de los actos de violación , así como a los intentos de recuperación motivados por el amor".
Orfeo y su amada aparecen como representantes del cerebro humano (ambos hemisferios), potencialmente susceptibles de vincularse y ligarse (el Amor) por una estructura -el cuerpo calloso- que coordina tanto aspectos intelectuales -neoencéfalo:cognitivo, abstracto y simbólico- y emocionales -paleoencéfalo: límbico, emocional y sensitivo- mediados por un sistema: el lenguaje. Ambos inauguran un orden ya conocido: el pensamiento y la emoción, y el lenguaje verbal como representante; pero también representan el punto de fusión (el Amor), el de ruptura (el Duelo) y el del retorno a los orígenes (filogénesis) y a otros órdenes, y a otras estructuras.
Tal como expone en su excelente trabajo Juan Gallardo Cuneo, vamos hacia un modelo de la mente bioanalítico donde van a entroncar y a explicarse mutuamente los hallazgos del psicoanálisis y los de las neurociencias.
Paul P. MacLean, médico norteamericano y neurocientífico que prosiguió los trabajos de James Papez en relación al llamado circuito de Papez -sistema neuronal en donde se produce el control de la corteza cerebral sobre las emociones, base del sistema límbico como sistema regulador de las emociones- desarrolló la teoría evolutiva del cerebro triple (cerebto Triuno) proponiendo que el cerebro humano está compuesto por tres cerebros distintos en uno solo: el reptiliano, el sistema límbico y la neocorteza. Evolución cerebral que asociaríamos a la época de la sobrevivencia (horda), de la relacionalidad (clan) y del pensamiento (tribu), desarrollándose en los mamíferos superiores como una estructura jerarquizada de tres cerebros en uno.
a) Arquiencéfalo o cerebro reptilíano, sustento neurofisiológico del cerebro órfico.
b) Paleoncéfalo o cerebro límbico, sustento neurofisiológico del cerebro afectivo.
c) Neoencéfalo o cerebro córtico-cerebral, sustento neurofisiológico del cerebro cognitivo.
Como es Orfa el tema que nos ocupa, os voy a mencionar únicamente algunos aspectos del Arquiencéfalo o cerebro reptiliano, que comprende a su vez algunas estructuras subcorticales: el tallo o tronco cerebral, regulador de los elementos básicos de supervivencia, tales como la homeostasis, la delimitación de territorio, la reproducción, la sobrevivencia en condiciones extremas y otros; y el cerebelo (cerebro pequeño) que es un complejo centro nervioso cuya organización y estructura participan en la regulación de un conjunto de funciones perceptivas, cognitivas y motoras que son generadas en otras porciones del sistema nervioso. El sistema límbico, organizador principal de la vida afectiva en las que participa el hipotálamo, el hipocampo, la amígdala y cuatro áreas relacionadas, cumple un rol fundamental en la regulación de conductas adaptativas sensoriales y no cognitivas, y en las reacciones emocionales de huida, lucha, apego y relacionalidad.
El funcionamiento órfico refiere al mecanismo de sobrevivencia a todo evento, por ello refiere a mecanismos psicológicos observados en contextos extremos, críticos o radicales como las guerras, la tortura, la esclavitud, incluso los accidentes; y/o condiciones biológicas críticas: inanición, hipotermia, abandono, discapacidad física, pérdidas vinculares y estados terminales. Por ello una de las características centrales de la experiencia órfica es la "aprehensión de datos o reglas de realidad por vía sensorial sin mediar procesos cognitivos o linguísticos explícitos -ni denotativo no connotativo- y/o sin la "presencia o apreciación de datos fenomenológicos evidentes", en este sentido se ha hablado de subliminal o supraliminal- evidenciando un funcionamiento psicológico a modo de radar.
Intervenciones de Orfa que, por lo general, calificamos de "milagros" y que no lo son menos, aunque esté ubicado en nuestro cerebro y su "conexión con el Universo" parezca más que evidente.
lunes, 26 de diciembre de 2016
ORFA, nuestro Ángel de la Guarda mental (divino okupa en nuestro cerebro)
Decía Sandor Ferenczi en su Diario Clínico el 10 de mayo de 1932 (cuando nuestra República), que: "En caso de extrema necesidad se crea en nosotros un Ángel Guardian interno que dispone de nuestras fuerzas corporales mucho más de lo que somos capaces en la vida ordinaria"
La mayoría de profesionales de la psicología nos hemos beneficiado de forma tardía de la excelente obra del insigne psicoanalista húngaro Sandor Ferenczi, víctima de la rigidez mental y estrechez de miras de una cierta cúpula de popes psicoanalistas "ultra ortodoxos".
Una vez conocido el concepto de Orfa, caes en la cuenta de que en mi propia persona y en otros miembros de mi familia, hemos pasado por la intervención de su benéfica acción. También muchos de mis pacientes han sido supervivientes de Orfa; la constatación más reciente la he obtenido en una sesión antes de estas Navidades.
Maestra de mediana edad, acude como de costumbre a su sesión, perseguida por la hora y portando una bolsa más voluminosa que de costumbre. Lleva también la mayor parte del peso de la larga enfermedad que afecta al padre y vive siempre pendiente de satisfacer las necesidades de los demás.
Mi señalamiento a María de que me parecía que cargaba "con un muerto a cuestas", la llevó a asociar sobre un accidente de automóvil que había padecido hacía unos cuantos años y del que sólo había mencionado de pasada en una ocasión.
Nuestra joven maestra había ido a cenar con una pareja de amigos a un restaurante de montaña a pie de carretera. Era crudo invierno y viajaban en un pequeño utilitario de tres puertas.
Al poco de arrancar, María cae en la cuenta de que ha olvidado una de sus pertenencias en el restaurante, por lo que deciden regresar. Al apearse, el amigo que viajaba delante decide sentarse atrás para no tener que moverse de nuevo cuando regrese María. Ésta se sitúa delante y parten a toda prisa pues estaban todos muy cansados tras una larga jornada de clases.
Prosiguen el viaje y lo que recuerda a partir de entonces fue un frenazo y posterior patinazo del coche que vuelca y da varias vueltas de campana. Recuerda haberse golpeado por todas partes y después silencio y pérdida del sentido. Nadie puede precisar el tiempo transcurrido hasta que ella emerge del agua con una fuerte sensación de ahogo. Se había precipitado el coche en el interior de un canal no demasiado profundo, pero lo suficiente para cubrirlo el agua. No sabe cómo de deshizo del cinturón de seguridad, ni cómo se abrió la puerta. El compañero que le había cambiado el sitio había fallecido y la compañera conductora resultó muy mal herida, pero salvó la vida.
Esa fuerza interna que trabaja y actúa cuando tu "yo" se ha desvanecido, es Orfa, ese Ángel de la Guarda mental que responde cuando hemos perdido toda esperanza.
Ese fardo tan pesado que trae a la consulta es el amigo muerto que modificó su destino y por el que siente el remordimiento culposo de haber sobrevivido. Orfa interviene para hacer soportable un trauma que nos llevaría a la muerte, pero también en ocasiones, su propia actuación es fuente de traumas que requieren de elaboración psíquica.
El propio Ferenczi creyó adivinar la intervención de Orfa cuando en una ocasión resbaló por la montaña y pudo agarrarse al único arbusto que allí había. Esa pequeña porción de inteligencia suprema y divina que yo estoy convencido de que se trata de la misma cosa que la mística judía coloca en cada uno de nosotros como esa ínfima porción del Ein Sof (Infinito.Dios).
¿Interviene de alguna manera Orfa en la génesis de las demencias seniles, tipo Alzheimer para alejar al sujeto de un sufrimiento vital al que ya no quiere exponerse?
¿Interviene Orfa en esos bebés abandonados por sus padres, pero en los que una pronta intervención de una voz amiga y continente, hace que la vida siga mereciendo la pena y subsiste? ¿Interviene en esos otros casos en los que "algo" decide que el bebé se vaya?
Orfa le indicó el camino de salida a un hombre desesperado cuando el atentado de las Torres Gemelas y le salvó la vida. ¿Por qué en otros casos no ocurre así?
Ninguna duda sobre su existencia, pero numerosas son los interrogantes que tenemos en cuanto al con quién si y con quién no, en el cómo y en el cuándo de su manifestación y respecto a la inteligencia que rige sobre el propio Orfa. Muchas preguntas sobre un tema que tiene mucho recorrido y sobre el que os voy a exponer algunas otras cosas que ya creemos conocer sobre Orfa, los que estamos interesados en la obra de Sandor Ferenczi y en los misterios de la Vida en general.
Feliz Navidad a todos.
La mayoría de profesionales de la psicología nos hemos beneficiado de forma tardía de la excelente obra del insigne psicoanalista húngaro Sandor Ferenczi, víctima de la rigidez mental y estrechez de miras de una cierta cúpula de popes psicoanalistas "ultra ortodoxos".
Una vez conocido el concepto de Orfa, caes en la cuenta de que en mi propia persona y en otros miembros de mi familia, hemos pasado por la intervención de su benéfica acción. También muchos de mis pacientes han sido supervivientes de Orfa; la constatación más reciente la he obtenido en una sesión antes de estas Navidades.
Maestra de mediana edad, acude como de costumbre a su sesión, perseguida por la hora y portando una bolsa más voluminosa que de costumbre. Lleva también la mayor parte del peso de la larga enfermedad que afecta al padre y vive siempre pendiente de satisfacer las necesidades de los demás.
Mi señalamiento a María de que me parecía que cargaba "con un muerto a cuestas", la llevó a asociar sobre un accidente de automóvil que había padecido hacía unos cuantos años y del que sólo había mencionado de pasada en una ocasión.
Nuestra joven maestra había ido a cenar con una pareja de amigos a un restaurante de montaña a pie de carretera. Era crudo invierno y viajaban en un pequeño utilitario de tres puertas.
Al poco de arrancar, María cae en la cuenta de que ha olvidado una de sus pertenencias en el restaurante, por lo que deciden regresar. Al apearse, el amigo que viajaba delante decide sentarse atrás para no tener que moverse de nuevo cuando regrese María. Ésta se sitúa delante y parten a toda prisa pues estaban todos muy cansados tras una larga jornada de clases.
Prosiguen el viaje y lo que recuerda a partir de entonces fue un frenazo y posterior patinazo del coche que vuelca y da varias vueltas de campana. Recuerda haberse golpeado por todas partes y después silencio y pérdida del sentido. Nadie puede precisar el tiempo transcurrido hasta que ella emerge del agua con una fuerte sensación de ahogo. Se había precipitado el coche en el interior de un canal no demasiado profundo, pero lo suficiente para cubrirlo el agua. No sabe cómo de deshizo del cinturón de seguridad, ni cómo se abrió la puerta. El compañero que le había cambiado el sitio había fallecido y la compañera conductora resultó muy mal herida, pero salvó la vida.
Esa fuerza interna que trabaja y actúa cuando tu "yo" se ha desvanecido, es Orfa, ese Ángel de la Guarda mental que responde cuando hemos perdido toda esperanza.
Ese fardo tan pesado que trae a la consulta es el amigo muerto que modificó su destino y por el que siente el remordimiento culposo de haber sobrevivido. Orfa interviene para hacer soportable un trauma que nos llevaría a la muerte, pero también en ocasiones, su propia actuación es fuente de traumas que requieren de elaboración psíquica.
El propio Ferenczi creyó adivinar la intervención de Orfa cuando en una ocasión resbaló por la montaña y pudo agarrarse al único arbusto que allí había. Esa pequeña porción de inteligencia suprema y divina que yo estoy convencido de que se trata de la misma cosa que la mística judía coloca en cada uno de nosotros como esa ínfima porción del Ein Sof (Infinito.Dios).
¿Interviene de alguna manera Orfa en la génesis de las demencias seniles, tipo Alzheimer para alejar al sujeto de un sufrimiento vital al que ya no quiere exponerse?
¿Interviene Orfa en esos bebés abandonados por sus padres, pero en los que una pronta intervención de una voz amiga y continente, hace que la vida siga mereciendo la pena y subsiste? ¿Interviene en esos otros casos en los que "algo" decide que el bebé se vaya?
Orfa le indicó el camino de salida a un hombre desesperado cuando el atentado de las Torres Gemelas y le salvó la vida. ¿Por qué en otros casos no ocurre así?
Ninguna duda sobre su existencia, pero numerosas son los interrogantes que tenemos en cuanto al con quién si y con quién no, en el cómo y en el cuándo de su manifestación y respecto a la inteligencia que rige sobre el propio Orfa. Muchas preguntas sobre un tema que tiene mucho recorrido y sobre el que os voy a exponer algunas otras cosas que ya creemos conocer sobre Orfa, los que estamos interesados en la obra de Sandor Ferenczi y en los misterios de la Vida en general.
Feliz Navidad a todos.
martes, 7 de junio de 2016
Smart phone : pros y contras
Hace casi 30 años recibía un paciente recaudador que debía estar siempre localizable y entrar en comunicación con cada cliente para concertar la cita. Llevaba consigo un teléfono portátil, consistente en un pesado maletín, que le permitía no tener que acudir en busca de cabinas telefónicas a cada rato y además, sin la certeza de que estuviesen en buen uso.
Ese enorme maletín se ha visto reducido a un pequeño dispositivo de escasos gramos de peso y fácilmente manejable. Casi todo el mundo lleva uno consigo y pone a nuestro alcance hablar con los demás y enviar o recibir información o mensajes, a través de internet. No cabe la menor duda de que la telefonía móvil ha representado un gran avance para facilitar la comunicación de las personas a distancia, a la par que se le niega el saludo al vecino o evitamos preguntar nada a nadie en esas calles que se han convertido en pasarelas de zombis. Aun así siempre será mejor llevar un móvil en la mano o en el bolsillo, antes que un revolver con el que cortar la comunicación con los que se acerquen de mal rollo.
El móvil se nos presenta como una golosina a la que no nos podemos resistir. Es difícil no cogerlo si está al alcance de la mano y dejar de comprobar si nos ha llegado algún mensaje o novedad, por lo que la noción del tiempo adquirida se nos trastoca al punto de que todo ha de ser al instante y no se acepta otra respuesta que el "ya". Muchos padres regalan un móvil a sus hijos de corta edad para tenerlos controlados y no tener que soportar sus angustias de separación y confianza en la espera y en la providencia. Sus hijos lo usarán, a su vez, para controlar a sus amiguetes y novietas. Caemos entonces en una espiral en la que cada vez se crea más software espía, que induce a la creación de otro nuevo software para desactivarlo y así sucesivamente.
Al final con el móvil, cada cual va a hacer un uso acorde a sus características de personalidad, el neurótico común y tranquilo le asignará un espacio-tiempo de uso como se lo asigna a las demás cosas de su vida, el obsesivo se pasará la mayor parte del día controlando a determinadas personas mientras se debate internamente en la angustia de si actuar o no; el fóbico se asomará por las "windows" desde sus miedos y el más perverso o psicopatón querrá sacarle tajada a sus ideas criminales para sisearnos la pasta o para robar la inocencia de personas incautas o excesivamente "happy flowers", que les llaman ahora.
El tímido lo utilizará para esconder su ruborización, el extrovertido o narcisista para mostrar sus intimidades sin ningún recato, y el acosador para esconder su vil cobardía.
Las personas más maduras encontrarán en el celular un inanimado auxiliar de su "yo", que le será muy útil para desplegar sus partes comunicativas y creativas, mientras que personalidades más inmaduras o psicóticas generarán vínculos objetales fusionales o adhesivos de extrema dependencia, de manera que la vida les parecerá impensable sin su mini terminal radiactiva, siendo capaces de padecer ataques de ansiedad u otras somatizaciones, en caso de pérdida o sustracción.
Esa tableta de "chocolate de cacaochips" adquirirá la función de un sexto dedo, que alucinarán como amputado cuando no esté a su alcance, pudiendo tener alucinaciones tipo miembro fantasma.
Creo que uno de los mayores riesgos para estos jóvenes usuarios consiste en la posible remoción de aspectos regresivos de la personalidad, supuestamente ya superados, y me estoy refiriendo a la reactivación de los antiguos objetos omniscientes, omnipotentes y omnipresentes sobre el objeto "móvil", con menoscabo de parte de la realidad psíquica interna ya adquirida y que nos fue útil para aceptar cierto nivel de frustraciones y hacernos comprender que debíamos de conseguir las cosas con nuestro propio esfuerzo, con una visión más realista y cercana a lo que es la vida.
En una etapa tan convulsa, difícil y ambivalente como es la adolescencia, el móvil, con todo ese arsenal de promesas que encierra, puede alimentar esa predisposición innata que todos tenemos hacia la vagancia y la desidia, a conseguirlo todo por la vía fácil y rápida. Si todo está al alcance de mis dedos tricoteando unas cuantas teclas, ¿para qué me voy a mover? (acabo de ver una publicidad que te incita a buscar trabajo con el celular.
No olvidemos que smart phone significa teléfono inteligente y no nos queda más remedio que ser más inteligente que él desde lo racional y lo emocional, o acabaremos siendo su esclavo, como ya le está ocurriendo a muchas personas. Y acabo que me están llamando...jajaja.
Ese enorme maletín se ha visto reducido a un pequeño dispositivo de escasos gramos de peso y fácilmente manejable. Casi todo el mundo lleva uno consigo y pone a nuestro alcance hablar con los demás y enviar o recibir información o mensajes, a través de internet. No cabe la menor duda de que la telefonía móvil ha representado un gran avance para facilitar la comunicación de las personas a distancia, a la par que se le niega el saludo al vecino o evitamos preguntar nada a nadie en esas calles que se han convertido en pasarelas de zombis. Aun así siempre será mejor llevar un móvil en la mano o en el bolsillo, antes que un revolver con el que cortar la comunicación con los que se acerquen de mal rollo.
El móvil se nos presenta como una golosina a la que no nos podemos resistir. Es difícil no cogerlo si está al alcance de la mano y dejar de comprobar si nos ha llegado algún mensaje o novedad, por lo que la noción del tiempo adquirida se nos trastoca al punto de que todo ha de ser al instante y no se acepta otra respuesta que el "ya". Muchos padres regalan un móvil a sus hijos de corta edad para tenerlos controlados y no tener que soportar sus angustias de separación y confianza en la espera y en la providencia. Sus hijos lo usarán, a su vez, para controlar a sus amiguetes y novietas. Caemos entonces en una espiral en la que cada vez se crea más software espía, que induce a la creación de otro nuevo software para desactivarlo y así sucesivamente.
Al final con el móvil, cada cual va a hacer un uso acorde a sus características de personalidad, el neurótico común y tranquilo le asignará un espacio-tiempo de uso como se lo asigna a las demás cosas de su vida, el obsesivo se pasará la mayor parte del día controlando a determinadas personas mientras se debate internamente en la angustia de si actuar o no; el fóbico se asomará por las "windows" desde sus miedos y el más perverso o psicopatón querrá sacarle tajada a sus ideas criminales para sisearnos la pasta o para robar la inocencia de personas incautas o excesivamente "happy flowers", que les llaman ahora.
El tímido lo utilizará para esconder su ruborización, el extrovertido o narcisista para mostrar sus intimidades sin ningún recato, y el acosador para esconder su vil cobardía.
Las personas más maduras encontrarán en el celular un inanimado auxiliar de su "yo", que le será muy útil para desplegar sus partes comunicativas y creativas, mientras que personalidades más inmaduras o psicóticas generarán vínculos objetales fusionales o adhesivos de extrema dependencia, de manera que la vida les parecerá impensable sin su mini terminal radiactiva, siendo capaces de padecer ataques de ansiedad u otras somatizaciones, en caso de pérdida o sustracción.
Esa tableta de "chocolate de cacaochips" adquirirá la función de un sexto dedo, que alucinarán como amputado cuando no esté a su alcance, pudiendo tener alucinaciones tipo miembro fantasma.
Creo que uno de los mayores riesgos para estos jóvenes usuarios consiste en la posible remoción de aspectos regresivos de la personalidad, supuestamente ya superados, y me estoy refiriendo a la reactivación de los antiguos objetos omniscientes, omnipotentes y omnipresentes sobre el objeto "móvil", con menoscabo de parte de la realidad psíquica interna ya adquirida y que nos fue útil para aceptar cierto nivel de frustraciones y hacernos comprender que debíamos de conseguir las cosas con nuestro propio esfuerzo, con una visión más realista y cercana a lo que es la vida.
En una etapa tan convulsa, difícil y ambivalente como es la adolescencia, el móvil, con todo ese arsenal de promesas que encierra, puede alimentar esa predisposición innata que todos tenemos hacia la vagancia y la desidia, a conseguirlo todo por la vía fácil y rápida. Si todo está al alcance de mis dedos tricoteando unas cuantas teclas, ¿para qué me voy a mover? (acabo de ver una publicidad que te incita a buscar trabajo con el celular.
No olvidemos que smart phone significa teléfono inteligente y no nos queda más remedio que ser más inteligente que él desde lo racional y lo emocional, o acabaremos siendo su esclavo, como ya le está ocurriendo a muchas personas. Y acabo que me están llamando...jajaja.
sábado, 4 de junio de 2016
Zuheros (Córdoba/España)
El noticiero televisivo de hoy informó sobre la inclusión de Zuheros en la lista de los pueblos más bonitos de España y del conjunto europeo. Se trata de un hermoso pueblecito de la serranía cordobesa que tuvimos la suerte de visitar dos años atrás, con 40º C y en 2h 45m.
Que duda cabe que este merecido reconocimiento incrementará las visitas turísticas, con sus consiguientes pros y contras.
Hace ya varios años que visitamos Córdoba con asiduidad, ya que somos unos enamorados de La Mezquita (me sobra la Catedral), el puente romano, el barrio de la judería, la Corredera y tantos y tantos rincones dignos de descubrir. En nuestra estancia solemos dedicar un día a conocer pueblos que nos hayan recomendado y para ello utilizamos el autobús de línea.
Nos encontramos entonces con la realidad de que el servicio de autobuses está pensado para los lugareños que acuden a la capital a resolver asuntos burocráticos, a visitar a algún familiar o de paseo, para luego retornar a sus pueblos. De ningún modo está planificado pensando en el turismo.
Este mes de mayo hemos tenido la suerte de gozar de la batalla de los claveles y del concurso de patios que se celebra en Córdoba ciudad. Lo hicimos entre semana y sin lluvia, o sea que fenomenal.
Dedicamos un día a hacer una excursión a Fuente Obejuna y nos encontramos que, por imperativos de horarios, nos teníamos que pasar todo el día en ese pueblo con palacete modernista incluido, pero que con una mañana o una tarde tienes más que suficiente.
El caso contrario nos ocurrió cuando visitamos Zuheros, el autobús no llegaba hasta las 14h al pueblo, justo para comer e iniciar la visita, pero el único bus de vuelta salía algo antes de las 17h, por lo cual era prácticamente imposible visitar la famosa cueva de los murciélagos que está a unos 4 km del pueblo, a no ser que nos hubiese llevado alguien en auto, cosa que no ocurrió.
Pese a los achicharrantes 40 grados (el calor no nos molesta en exceso), anduvimos una parte del recorrido hacia la cueva. Las limitaciones logísticas municipales del transporte no impidieron el goce y disfrute de ese encanto de pueblo al que nos gustaría volver y refrescarnos en la cueva.
Recomendamos a la Oficina de Turismo de Córdoba que tenga a bien estudiar horarios adecuados para hacer turismo con transporte público, pues si se fomenta la visita con el auto privado, van a menoscabar sin duda la tremenda belleza del lugar.
Nuestra enhorabuena a Zuheros y a todos sus habitantes por ser tan cuidadosos con su entorno y mantener el pueblo como una patena. Os invito a todos a que lo visitéis, no os defraudará.
Que duda cabe que este merecido reconocimiento incrementará las visitas turísticas, con sus consiguientes pros y contras.
Hace ya varios años que visitamos Córdoba con asiduidad, ya que somos unos enamorados de La Mezquita (me sobra la Catedral), el puente romano, el barrio de la judería, la Corredera y tantos y tantos rincones dignos de descubrir. En nuestra estancia solemos dedicar un día a conocer pueblos que nos hayan recomendado y para ello utilizamos el autobús de línea.
Nos encontramos entonces con la realidad de que el servicio de autobuses está pensado para los lugareños que acuden a la capital a resolver asuntos burocráticos, a visitar a algún familiar o de paseo, para luego retornar a sus pueblos. De ningún modo está planificado pensando en el turismo.
Este mes de mayo hemos tenido la suerte de gozar de la batalla de los claveles y del concurso de patios que se celebra en Córdoba ciudad. Lo hicimos entre semana y sin lluvia, o sea que fenomenal.
Dedicamos un día a hacer una excursión a Fuente Obejuna y nos encontramos que, por imperativos de horarios, nos teníamos que pasar todo el día en ese pueblo con palacete modernista incluido, pero que con una mañana o una tarde tienes más que suficiente.
El caso contrario nos ocurrió cuando visitamos Zuheros, el autobús no llegaba hasta las 14h al pueblo, justo para comer e iniciar la visita, pero el único bus de vuelta salía algo antes de las 17h, por lo cual era prácticamente imposible visitar la famosa cueva de los murciélagos que está a unos 4 km del pueblo, a no ser que nos hubiese llevado alguien en auto, cosa que no ocurrió.
Pese a los achicharrantes 40 grados (el calor no nos molesta en exceso), anduvimos una parte del recorrido hacia la cueva. Las limitaciones logísticas municipales del transporte no impidieron el goce y disfrute de ese encanto de pueblo al que nos gustaría volver y refrescarnos en la cueva.
Recomendamos a la Oficina de Turismo de Córdoba que tenga a bien estudiar horarios adecuados para hacer turismo con transporte público, pues si se fomenta la visita con el auto privado, van a menoscabar sin duda la tremenda belleza del lugar.
Nuestra enhorabuena a Zuheros y a todos sus habitantes por ser tan cuidadosos con su entorno y mantener el pueblo como una patena. Os invito a todos a que lo visitéis, no os defraudará.
lunes, 29 de febrero de 2016
Rafael Cadenas, metal dócil en la mano de los días
Conocí la existencia de este enorme poeta venezolano a través de un comentario de Andrés Trapiello, cuyas acertadas reflexiones suelo leer cada semana. Cada cual tiene sus referentes en todos los ámbitos de la vida y lamento no haber contactado antes con la obra de este excepcional poeta, nacido en 1930 (el mismo año que mi madre) y autor de excelentes trabajos poéticos como "Cuadernos del destierro" o "Falsas maniobras" , entre muchos otros.
Acabo de leer su obra entera, poesía y prosa 1958-1998, con la sensación de un hallazgo y una agradable fascinación. Os invito a leer a este premio nacional de literatura en su país, entre muchos otros galardones, que, pese a todo, creo que no ha tenido toda la atención y divulgación que merece su obra. Hoy voy a incluiros algunos de los poemas que he compuesto, fruto de la inspiración que transpira su original forma de sentir la vida, y ya que no nos hemos podido encontrar en el mundo de la Bet, espero hacerlo en el de Alef, en una esquinita del Universo de Atzilut, donde ya no haya que hacerse más preguntas sobre el sentido de las cosas.
I
Cuando en soledad
recuerdo tus besos,
un repentino amanecer
escala por mi cuerpo.
IV
Cuando movidos a tientas,
los labios de los enamorados
suavemente tropiezan,
nieva polvo de estrellas
y todo en el Universo
es beso, verso y beso.
V
Si tiendes al amor ambas palmas,
sumisas las conchas abren sus valvas
y te obsequian dulces salomas.
VII
El salto caballo de tus ojos
enrocó mi pensamiento
en patios de luz y rastrojos
que huelen a absenta y tiempo.
VIII
Estoy cansado de ser hoja,
ahora quiero ser viento,
o mejor ese pañuelo
que tu mano recoja
para guardarlo en el pecho.
XII
Se esquina la luz del día
y el frío la recoge en tu pupila,
tus labios tienen sed de poesía,
porque el amor se da, no se alquila,
ni se vende como cualquier porquería.
XV
Te he hallado reclinada
en tu sonrisa cuarto menguante;
pregunto a dónde se fue el amor
y no contestas nada,
únicamente pretendo ser el guante
en el que enfundes tu dolor.
XVII
En cada beso habita
el primer pezón,
el amanecer de una sonrisa
y la simiente del primer amor.
XVIII
Buscaba yo el amor
como perrillo las esquinas,
cuando apareciste tú
cual distraída zarzamora
que promete un sinfín
de afiladas espinas,
antes de rendir
el fruto que atesora.
De más poesía, amor, escucha y comprensión estamos necesitados en un mundo abocado a la violencia y la autodestrucción. ¿Quién va a fabricar unas gafas de realidad virtual para el alma?
Acabo de leer su obra entera, poesía y prosa 1958-1998, con la sensación de un hallazgo y una agradable fascinación. Os invito a leer a este premio nacional de literatura en su país, entre muchos otros galardones, que, pese a todo, creo que no ha tenido toda la atención y divulgación que merece su obra. Hoy voy a incluiros algunos de los poemas que he compuesto, fruto de la inspiración que transpira su original forma de sentir la vida, y ya que no nos hemos podido encontrar en el mundo de la Bet, espero hacerlo en el de Alef, en una esquinita del Universo de Atzilut, donde ya no haya que hacerse más preguntas sobre el sentido de las cosas.
I
Cuando en soledad
recuerdo tus besos,
un repentino amanecer
escala por mi cuerpo.
IV
Cuando movidos a tientas,
los labios de los enamorados
suavemente tropiezan,
nieva polvo de estrellas
y todo en el Universo
es beso, verso y beso.
V
Si tiendes al amor ambas palmas,
sumisas las conchas abren sus valvas
y te obsequian dulces salomas.
VII
El salto caballo de tus ojos
enrocó mi pensamiento
en patios de luz y rastrojos
que huelen a absenta y tiempo.
VIII
Estoy cansado de ser hoja,
ahora quiero ser viento,
o mejor ese pañuelo
que tu mano recoja
para guardarlo en el pecho.
XII
Se esquina la luz del día
y el frío la recoge en tu pupila,
tus labios tienen sed de poesía,
porque el amor se da, no se alquila,
ni se vende como cualquier porquería.
XV
Te he hallado reclinada
en tu sonrisa cuarto menguante;
pregunto a dónde se fue el amor
y no contestas nada,
únicamente pretendo ser el guante
en el que enfundes tu dolor.
XVII
En cada beso habita
el primer pezón,
el amanecer de una sonrisa
y la simiente del primer amor.
XVIII
Buscaba yo el amor
como perrillo las esquinas,
cuando apareciste tú
cual distraída zarzamora
que promete un sinfín
de afiladas espinas,
antes de rendir
el fruto que atesora.
De más poesía, amor, escucha y comprensión estamos necesitados en un mundo abocado a la violencia y la autodestrucción. ¿Quién va a fabricar unas gafas de realidad virtual para el alma?
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