Niñas princesitas han existido siempre y no me estoy refiriendo a las monarquías. Es bastante frecuente un perfil de madre muy narcisista que fabrica copias "mejoradas" de sí misma, ocupando la niña un yo-ideal, que la madre nunca alcanzó. A partir de la década de los ´80 hemos asistido a una producción masiva de dicho fenómeno psico-sociológico, de consecuencias nefastas para la unidad familiar originaria. Que la Mujer como colectivo necesitaba desprenderse de las esquirlas que producía en ella una estructura de poder esencialmente falocrática, machista y discriminadora, era del todo evidente.
Sin embargo, como suele ocurrir, los humanos, cuando derribamos algo, no dejamos títere con cabeza, cegados por la ira y el revanchismo. No nos conformamos con borrar el sello del anterior faraón, para colocar el nuevo, sino que nos cargamos el obelisco entero. No se trataba de acabar con el Hombre como género, al completo, sino de desposeerlo de un exceso de poder, de su prepotencia y arrogancia, casi excluyente del género femenino en los ámbitos de poder y toma de decisiones.
Hubieron reacciones activas y contestatarias por parte del colectivo Mujeres, junto a otras más pasivas o de índole subjetivo, como es el caso que nos ocupa, el de la "mamá-fábrica-de-princesitas". ¿Qué entiendo por princesita? Se trataría de una niña que ha crecido ad-mirándose en los ojos-espejo de una mamá ambivalente con el hombre, al que utiliza para sus fines y lo excluye esencialmente de la educación de la niña. ¡Ya no me sirves! ¡Pusiste tu espermatozoide y ya te puedes ir! Han sido jovencitas a las que mamá no quería decirles que no a nada, para no frustarlas. Niñas sin una clara asunción de los límites, de lo que está bien o está mal y escasa conciencia de las necesidades del otro.
Una niña mimada y consentida por una madre fálica, insatisfecha e inmadura. Una madre que "castra" a los hijos varones, cuando los hay, de una forma muy sibilina, que consiste en "inutilizarlos". Será el hombre "inútil" del futuro, de identidad confusa, abandonado a su pulsionalidad y a la llamada de las adicciones.
Esas princesitas crecen con el mantra no verbalizado explicitamente de: "no necesitarás de los hombres, los utilizarás y fabricarás otra princesita". Son nenitas estúpidas, entrometidas, egocéntricas, resabiadas, perspicaces, desconfiadas y crueles. Nos cueste o no aceptarlo, las madres transmiten a sus hijas la imagen inconsciente que tienen del hombre, que, a su vez, refuerzan con determinadas actitudes y comportamientos.
Cuando llegan a la adolescencia, también le pasan factura a mamá-reina, sometiéndolas, manipulándolas y tratándolas de forma déspota y tiránica. Han carecido de Padre-Ley y si hay cualquier otro tutor masculino, es también mal-tratado como un vasallo al que se vampiriza. Quizá sean bonitas y atractivas, pero se comportan como auténticas brujas que van destrozando chicos sin ningún miramiento. Hemos pasado en unos pocos años, de las chicas "tampax" a los chicos "cleenex" (publicidad gratuita)
La "mujer-no-toda" de Lacan, que quiere decir algo así como que no hay dos mujeres iguales, frente a "todos-los-hombres", igualitos, con una sola neurona en la punta del capullo. La mujer "continente" y, por lo tanto, inmensamente voraz, envidiosa e insaciable. Tanto, que puede devorarse a sí misma (anorexia), o tragarse el mundo y luego escupirlo o vomitarlo (bulimia) La Mujer con una capacidad de goce y destructividad infinitamente superior a la del Hombre, más previsible, ingenuo y acotado.
La Mujer fundó nuestra cultura y la familia como armazón social que la sostiene, y va camino de cargárselo todo, con la ayuda del varón sádico, cínico, falto de ética y psicopatón Homo-economicus. Cada vez hay más familias monoparentales y combinaciones híbridas de todo tipo. Quizá, tal como señala Silvia Fendrik en su hermoso y rompedor libro "El falo enamorado", estábamos equivocados dándole tanta importancia al complejo de Edipo, cuando la clave del crecimiento mental no neurótico, pasa por el "matricidio", que no tiene nada que ver con matar mujeres, sino la necesidad de "matar" a esa madre que no te deja crecer y que te quiere sólo para ella, convirtiéndote en "princesita" o en un niño "inútil", fifi y apollardado.
Escritos de psicología y de opinión de un Psicólogo Clínico formado en Ciencias Sociales y Políticas
domingo, 31 de marzo de 2013
lunes, 18 de marzo de 2013
Utopías: su apetecible resurgimiento (1er gong)
Mientras los políticos y demás habitantes de la cámara acorazada del poder pasaban sus días pensando todas las argucias posibles para incrementar sus fortunas personales y las mil maneras de blindarse ante la amenaza de ser descubiertos, entretanto, repito, los hermanos Aísa, Ferrán y Manel, dejaban sus pestañas pegadas en los libros de Historia del Movimiento Obrero y la causa Anarquista.
Ante tanta inmundicia, siempre es un soplo de aire fresco comprobar que no todos corren como diablos tras el vil metal, sino que existen muchas personas, que como los hermanos Aísa, han criado canas tratando de comprender el mundo y pensando en cómo mejorarlo. Les conocí en el Ateneo Enciclopédico Popular, sito en el antiguo edificio de la Caridad, de la calle Montalegre de Barcelona. Yo iba de engreído pipiolo que creía saber mucho de la vida, cuando no era más que un pardillo idealista. Acudía a las reuniones con mi amigo Pizarro, cuyo padre había muerto en el campo de concentración de Mathaussen. Nos acogieron en su sección literaria, donde en su revista "El vaixell blanc" podíamos publicar nuestros poemas. Con el tiempo armamos también un equipo de fútbol sala, bastante competitivo.
Pocos conocen como Ferrán y Manel, la Historia del Movimiento Libertario de Catalunya y España, por algo son los depositarios del Archivo Histórico del Anarquismo en la península ibérica, tesoro cultural que se ha visto mermado por algún que otro robo, a mano de los canallas de siempre.
El ataque masivo que está sufriendo la clase obrera en la actualidad, despojada sistemáticamente de todos los derechos adquiridos, fruto de la lucha contra el Capital, habría sido impensable en los años ´60 ó ´70, donde cualquier gesto de amenaza era respondido con barricadas, encierros y enfrentamientos contra los brazos armados del Sistema.
La gente tenía conciencia de clase y los obreros estaban orgullosos de serlo. Es ese un plus de refuerzo de la identidad del individuo, pues le inscribe socialmente en el lugar que le corresponde y le otorga la fuerza de un colectivo. Escasos son los asalariados que se sienten obreros en nuestros días, nos hemos desclasado, adocenado y enajenado, aunque a ese híbrido cibernético le llamen hombre postmoderno, hombre líquido, amorfo, adicto a todo tipo de cosas, excepto a la libertad. El hombre que no sabe ni puede estar a solas consigo mismo, porque quedó a medio hacer y le vence la angustia.
Tampoco hay que caer en un cierto "obrerismo" de antaño que pretendía excluir a los intelectuales del ámbito de la lucha obrera, so pretexto de que no tenían las manos manchadas de grasa. Para ellos sólo existían los de arriba (dirigentes, enchufados y lame culos del Amo) y los de abajo (obreros, desposeidos y demás parias de la Tierra).
La realidad es mucho más compleja que todo eso, pero hay elementos para pensar que la disolución de la lucha de clases ha representado la pérdida de un referente integrador y amalgamador de las mayorías humildes y de la clase obrera en particular; tal como la caída del muro de Berlín ha significado la pérdida de cierta contención del Capital, que tras la eliminación del telón de acero y el final de la guerra fría, campa a sus anchas.
Reivindico por lo tanto el retorno de las utopías, pues tengamos presente que así como los Mitos ayudan a entender los orígenes de la Humanidad, la lucha por lo que hoy se nos antojan Utopías, son nuestra mayor garantía de futuro.
Ante tanta inmundicia, siempre es un soplo de aire fresco comprobar que no todos corren como diablos tras el vil metal, sino que existen muchas personas, que como los hermanos Aísa, han criado canas tratando de comprender el mundo y pensando en cómo mejorarlo. Les conocí en el Ateneo Enciclopédico Popular, sito en el antiguo edificio de la Caridad, de la calle Montalegre de Barcelona. Yo iba de engreído pipiolo que creía saber mucho de la vida, cuando no era más que un pardillo idealista. Acudía a las reuniones con mi amigo Pizarro, cuyo padre había muerto en el campo de concentración de Mathaussen. Nos acogieron en su sección literaria, donde en su revista "El vaixell blanc" podíamos publicar nuestros poemas. Con el tiempo armamos también un equipo de fútbol sala, bastante competitivo.
Pocos conocen como Ferrán y Manel, la Historia del Movimiento Libertario de Catalunya y España, por algo son los depositarios del Archivo Histórico del Anarquismo en la península ibérica, tesoro cultural que se ha visto mermado por algún que otro robo, a mano de los canallas de siempre.
El ataque masivo que está sufriendo la clase obrera en la actualidad, despojada sistemáticamente de todos los derechos adquiridos, fruto de la lucha contra el Capital, habría sido impensable en los años ´60 ó ´70, donde cualquier gesto de amenaza era respondido con barricadas, encierros y enfrentamientos contra los brazos armados del Sistema.
La gente tenía conciencia de clase y los obreros estaban orgullosos de serlo. Es ese un plus de refuerzo de la identidad del individuo, pues le inscribe socialmente en el lugar que le corresponde y le otorga la fuerza de un colectivo. Escasos son los asalariados que se sienten obreros en nuestros días, nos hemos desclasado, adocenado y enajenado, aunque a ese híbrido cibernético le llamen hombre postmoderno, hombre líquido, amorfo, adicto a todo tipo de cosas, excepto a la libertad. El hombre que no sabe ni puede estar a solas consigo mismo, porque quedó a medio hacer y le vence la angustia.
Tampoco hay que caer en un cierto "obrerismo" de antaño que pretendía excluir a los intelectuales del ámbito de la lucha obrera, so pretexto de que no tenían las manos manchadas de grasa. Para ellos sólo existían los de arriba (dirigentes, enchufados y lame culos del Amo) y los de abajo (obreros, desposeidos y demás parias de la Tierra).
La realidad es mucho más compleja que todo eso, pero hay elementos para pensar que la disolución de la lucha de clases ha representado la pérdida de un referente integrador y amalgamador de las mayorías humildes y de la clase obrera en particular; tal como la caída del muro de Berlín ha significado la pérdida de cierta contención del Capital, que tras la eliminación del telón de acero y el final de la guerra fría, campa a sus anchas.
Reivindico por lo tanto el retorno de las utopías, pues tengamos presente que así como los Mitos ayudan a entender los orígenes de la Humanidad, la lucha por lo que hoy se nos antojan Utopías, son nuestra mayor garantía de futuro.
Utopías : el retroceso (2º gong)
Utopía procede del griego (topos), que significa "lugar", por lo que el prefijo actuaría como preposición que indica carencia de: sin lugar. Los clásicos de la filosofía lo traducen como "lo que no está en ningún lugar". A mi personalmente, ésta última acepción no me acaba de agradar porque induce a pensar que lo que no está en ningún lugar, no existe, mientras que deduzco que los antiguos griegos quisieron darle la connotación de idea o proyecto al que aún no le había sido creado un lugar, pero que, en principio , era factible, aunque no fácil.
Tomás Moro acuñó la palabra utopía para describir una sociedad que se considera perfecta en todos los sentidos y se llama utópico a todo ideal de la sociedad humana que se supone sin duda alguna deseable, pero que muchas veces se postula como inalcanzable.
Las utopías son en sí mismas revolucionarias pues siempre implican la subversión del orden establecido, imperfecto e injusto. Nunca significan más de lo mismo, ni se ocupa de cambiar algo para que nada cambie. Se trata de cambios profundos y estructurales. Una "trending" utopía moderna sería esperar que la misma pandilla de granujas que nos ha llevado a la ruina económica y moral, sean capaces de sacarnos de ella. ¿Han visto algún gato que se auto cuelgue el cascabel? No olvidemos que la transición de las monarquías europeas hacia los Estados modernos, pasaron por el afeitado de muchas cabezas.
Muy acertadamente, Ferrán Aísa nos hace recapacitar en su libro sobre el hecho de que "sin el pensamiento utópico, sin la voluntad de avanzar hacia modelos ideales, no existiría el progreso". La luna, ese satélite sólo al alcance de los poetas, puede ahora ser pisado y sobrepasado por el hombre. Hace un par de siglos, por no ir más atrás en el tiempo, era algo impensable, una auténtica utopía. Hubo antes de ser pensada y soñada por poetas o escritores como Julio Verne, por citar alguno, para poder materializarse.
Las utopías retroceden como el horizonte, dando paso a otras nuevas. Pero los avances de la Humanidad han ido más lejos en lo científico-tecnológico que en la organización socio política de las personas. La transmisión de la experiencia humana no sigue los mismos cauces que la científica, de ahí la paradoja de que pese a esos maravillosos progresos, no estemos sino a un paso de la barbarie. Totalmente de acuerdo con Ferrán Aísa cuando señala que la historia de la Humanidad es una interminable crónica de desigualdad y frustración.
Cuando el hombre ponga la materia gris a trabajar pro del bien común y del equilibrio con la Naturaleza, en vez de pensar en formas ultra sofisticadas de aniquilarnos los unos a los otros, muchas cotas de bienestar e igualdad, que hoy nos asemejan utópicas, pasarán a ser realidad. Estamos retrocediendo hacia una especie de Edad Media Tecnocrática, con pérdidas masivas de libertad, con aplastamiento de la subjetividad a favor del pensamiento único y la primacía de unas ideologías sobre otras (léase al Dr.Lluis Farré en su presentación en la revista Intercanvis: ¿Dónde está el hombre? , la lámpara del filósofo).
Estamos a un tris de convertir en utópica nuestra propia condición humana. No somos plenamente conscientes de lo lejos que podemos llegar trabajando en equipo, aunando fuerzas e ilusiones. Pero todo tiene que ser soñado antes de alcanzar el rango de utopía y, por lo tanto, de horizonte-meta. Lo que ha conseguido la organización judía Keren con su inmenso bosque de Yatir en pleno desierto, puede que ni llegase a ser pensado por el pueblo palestino. Un pueblo sin utopías no crece, no avanza. Para las culturas mediterráneas (españoles, italianos o griegos), nos parece una utopía alcanzar los grados de organización, seriedad y cohesión que vemos en los pueblos germánicos y, quizá para ellos, resulten utópicas algunas de nuestras características, como la capacidad de improvisación, la creatividad o la "pasión" que ponemos en muchas cosas.
Preparémonos para vivir los años más paradógicos de los últimos tiempos, ¿un ciclo más? ¿una epidemia de "peste" científica? ¿un ensayo global sobre manipulación masiva de masas? ¿otra guerra de mundos financieros? ¿China contra todos?. Quisiera cortar en seco toda esta diarrea dialéctica recomendándoos la lectura de este, por el momento, último libro de Ferrán Aísa, titulado "Utopía. Del somni igualitari, al pensament únic", editado por Icaria. Quizá el autor alberga en su interior la utópica utopía de que en España se interesen algún día en aprender catalán y abandonen la excusa inhibitoria de que se trata de una lengua que sólo se habla en Catalunya y alrededores; al fin y al cabo, el chino sólo se habla en China y no por ser más millones de parlantes tienen más razón, ni más cultura, ni más valor. Mil millones de engañados no hacen más grande la mentira, sino su honda expansiva, el número de afectados. Quizás pueda ser traducido al español, ya que la causa del Movimiento Obrero Libertario bien merece la pena y a muchos nos alegraría que alejarnos del Hombre-mono deje de ser otra utopía.
Tomás Moro acuñó la palabra utopía para describir una sociedad que se considera perfecta en todos los sentidos y se llama utópico a todo ideal de la sociedad humana que se supone sin duda alguna deseable, pero que muchas veces se postula como inalcanzable.
Las utopías son en sí mismas revolucionarias pues siempre implican la subversión del orden establecido, imperfecto e injusto. Nunca significan más de lo mismo, ni se ocupa de cambiar algo para que nada cambie. Se trata de cambios profundos y estructurales. Una "trending" utopía moderna sería esperar que la misma pandilla de granujas que nos ha llevado a la ruina económica y moral, sean capaces de sacarnos de ella. ¿Han visto algún gato que se auto cuelgue el cascabel? No olvidemos que la transición de las monarquías europeas hacia los Estados modernos, pasaron por el afeitado de muchas cabezas.
Muy acertadamente, Ferrán Aísa nos hace recapacitar en su libro sobre el hecho de que "sin el pensamiento utópico, sin la voluntad de avanzar hacia modelos ideales, no existiría el progreso". La luna, ese satélite sólo al alcance de los poetas, puede ahora ser pisado y sobrepasado por el hombre. Hace un par de siglos, por no ir más atrás en el tiempo, era algo impensable, una auténtica utopía. Hubo antes de ser pensada y soñada por poetas o escritores como Julio Verne, por citar alguno, para poder materializarse.
Las utopías retroceden como el horizonte, dando paso a otras nuevas. Pero los avances de la Humanidad han ido más lejos en lo científico-tecnológico que en la organización socio política de las personas. La transmisión de la experiencia humana no sigue los mismos cauces que la científica, de ahí la paradoja de que pese a esos maravillosos progresos, no estemos sino a un paso de la barbarie. Totalmente de acuerdo con Ferrán Aísa cuando señala que la historia de la Humanidad es una interminable crónica de desigualdad y frustración.
Cuando el hombre ponga la materia gris a trabajar pro del bien común y del equilibrio con la Naturaleza, en vez de pensar en formas ultra sofisticadas de aniquilarnos los unos a los otros, muchas cotas de bienestar e igualdad, que hoy nos asemejan utópicas, pasarán a ser realidad. Estamos retrocediendo hacia una especie de Edad Media Tecnocrática, con pérdidas masivas de libertad, con aplastamiento de la subjetividad a favor del pensamiento único y la primacía de unas ideologías sobre otras (léase al Dr.Lluis Farré en su presentación en la revista Intercanvis: ¿Dónde está el hombre? , la lámpara del filósofo).
Estamos a un tris de convertir en utópica nuestra propia condición humana. No somos plenamente conscientes de lo lejos que podemos llegar trabajando en equipo, aunando fuerzas e ilusiones. Pero todo tiene que ser soñado antes de alcanzar el rango de utopía y, por lo tanto, de horizonte-meta. Lo que ha conseguido la organización judía Keren con su inmenso bosque de Yatir en pleno desierto, puede que ni llegase a ser pensado por el pueblo palestino. Un pueblo sin utopías no crece, no avanza. Para las culturas mediterráneas (españoles, italianos o griegos), nos parece una utopía alcanzar los grados de organización, seriedad y cohesión que vemos en los pueblos germánicos y, quizá para ellos, resulten utópicas algunas de nuestras características, como la capacidad de improvisación, la creatividad o la "pasión" que ponemos en muchas cosas.
Preparémonos para vivir los años más paradógicos de los últimos tiempos, ¿un ciclo más? ¿una epidemia de "peste" científica? ¿un ensayo global sobre manipulación masiva de masas? ¿otra guerra de mundos financieros? ¿China contra todos?. Quisiera cortar en seco toda esta diarrea dialéctica recomendándoos la lectura de este, por el momento, último libro de Ferrán Aísa, titulado "Utopía. Del somni igualitari, al pensament únic", editado por Icaria. Quizá el autor alberga en su interior la utópica utopía de que en España se interesen algún día en aprender catalán y abandonen la excusa inhibitoria de que se trata de una lengua que sólo se habla en Catalunya y alrededores; al fin y al cabo, el chino sólo se habla en China y no por ser más millones de parlantes tienen más razón, ni más cultura, ni más valor. Mil millones de engañados no hacen más grande la mentira, sino su honda expansiva, el número de afectados. Quizás pueda ser traducido al español, ya que la causa del Movimiento Obrero Libertario bien merece la pena y a muchos nos alegraría que alejarnos del Hombre-mono deje de ser otra utopía.
domingo, 17 de febrero de 2013
La canción desesperada de nuestros muchachos
Cuando recibí este escrito a través de un e-mail, pensé que reflejaba fielmente la situación de desespero que ha hecho mella en millones de jóvenes españoles, a los que se les ha robado el futuro, la ilusión y la posibilidad de hacerse un lugar en esta sociedad enferma y podrida hasta la médula, a la que no le queda más remedio que curarse o reventar.
Este válido, inteligente y sensible mozo tuvo que abandonar prematuramente su terapia conmigo, a la par que se ha visto despojado del duro trabajo que realizaba en la construcción. Recibe ayuda de los padres para poder subsistir en un pequeño piso de alquiler, mientras el paro entró también en la casa paterna.
Le ofrecí no perder el contacto conmigo, a través de escribirme correos electrónicos de vez en cuando, a los que yo trataría de responder, con la ¿vana? esperanza de poder reanudar algún día su terapia. He obtenido su autorización para poder publicitar su más reciente escrito, del que he omitido expresamente cualquier detalle que pudiese facilitar su identificación:
"Frases mal escritas y letras desordenadas"
Yo y mi yo seguimos sin fumar, enfrentándonos a diario para ver quién es más cabezón de los dos, y parece que de momento gana mi lado de la balanza. Lo llevo bastante bien, mejor que las otras tantas veces que había intentado pasar página. Sigo aquí en mi piso de X, esperando a ver si me llaman de alguno de los lugares donde voy dejando mis curriculos.
Tengo momentos de un fuerte descenso anímico, sin embargo no los vivo como antes. Ahora los bajones no me dan por la abstinencia, pero la situación es bastante complicada y no sé cómo solucionar nada todavía.
La vida me vive a mí más que yo a ella, es un poco duro.... pero hoy por hoy no sé cómo tomar una decisión correcta o arriesgada sintiéndome tan perdido y sin ningún título que me avale a la hora de buscar trabajo o viajar.
Quería prepararme la prueba de acceso aunque fuera por mi cuenta, pero no hay dinero ni para los libros. Tampoco puedo hacer un curso de poesía del que tengo muchas ganas, ni comprarme los libros para ir aprendiendo yo por mi cuenta. He hablado con mi madre a ver si con los puntos del Banco podía conseguir un eBook y poder descargarme aunque sea los libros que vaya necesitando.
Quiero trabajar, pero la situación que he vivido estos últimos años me ha hecho pensar la vida de otra manera. La situación que vivimos es muy complicada a la hora de afrontar una estabilidad laboral, emocional y económica. Creo que la mejor opción sería poder dedicar un tiempo a estudiar, formarme bien y poder salir del país con lo mínimo por lo menos. El puto dinero no deja que me pague una vida en el primer mundo.
No sé qué va a pasar ni cómo va a acabar todo esto, es una situación difícil.....es muy probable que pueda encontrar algún trabajillo temporal, pero eso no me permite llevar una vida independiente y estable, sin tener que recurrir a mi familia. No canalizo los impulsos y las emociones como antes pero sigo sintiendo el mismo asco por la vida y por las personas. Tal vez soy un misántropo muy pesimista y por eso las cosas no me van bien.
He intentado conocer gente pero es que no sé por qué he aterrizado en este mundo todavía, las personas que conozco y las que puedo conocer no tienen nada que ver con mi forma de pensar y de comprender la vida. Sólo hay autómatas de mierda que no quieren ni intentar cambiar su situación personal.
La comodidad del consumo se ha apoderado de la masa social, de una forma drástica. Sé que todos estamos dentro de la sociedad y del consumo, pero no entiendo que no se intente luchar por cambiarlo. Me vienen ganas de hacer como los musulmanes, entrar al parlamento y que explote la bomba de relojería que llevo dentro del pecho... pero sé que no cambiaría nada.
Tengo una vida onírica muy activa, suelo recordar todos mis sueños durante el día, y si no siempre está el inconsciente que me hace volver al sueño y poder conocerme dentro de él, siempre de una manera muy confusa y muy real a la vez, que si no fuera porque aún me queda un tornillo flojo lo confundiría con esto que conocemos como realidad. Confundo lo real con la realidad y el sueño con la vida.
Gracias a tí he aprendido a escucharme a mi mismo, me generaste un interés por cosas que nunca había valorado, y sin embargo, cuanto más intento aprender más lejos me encuentro de la gente y más tonto y raro me siento. La Universidad es otra fábrica de autómatas y de piezas concretas para un engranaje en el que te venden que tienes que encajar. Tengo una espiritualidad escéptica, no creo en las personas, pero creo que las personas han perdido la conexión con lo que somos.
Parece que para integrarme de nuevo en la sociedad tendré que cambiar unas dependencias por otras, y no quiero hacerlo. Ahora soy pobre, probablemente un parásito y un desgraciado, pero me siento más libre que nunca. No quiero venderme, no quiero tener que aparentar ser otra cosa para poder tener un trabajo, o para poder recibir una mirada amable de los demás.
Creo que lo malo acaba de empezar y que lo peor está por llegar. Esto no lo arregla ni una transición, ni el cambio más radical que pueda imaginar. Hemos llegado demasiado lejos en algo que nos vendía la comodidad y la pagábamos con el conocimiento que nos robaban, no es un robo, es un hurto. Hemos abierto nosotros las puertas para que nos robaran y a la que hemos visto lo que pasaba... ya estaba la casa vacía.
Dejo de escribir, ya que el vecino está con el taladro y le ha dado tan fuerte que ha conseguido agujerear el silencio. Disculpa si me he extendido un poco hoy, y no veas este escrito como un abandono ni como una renuncia, simplemente he intentado expresar las cosas que siento y que por más que vaya cambiando todo, mi pensamiento no cambia. Muchas gracias por escucharme y leerme.
(Confiemos que su lucha sirva para algo y no acabe de forma dramática como está ocurriendo en muchas familias españolas)
Este válido, inteligente y sensible mozo tuvo que abandonar prematuramente su terapia conmigo, a la par que se ha visto despojado del duro trabajo que realizaba en la construcción. Recibe ayuda de los padres para poder subsistir en un pequeño piso de alquiler, mientras el paro entró también en la casa paterna.
Le ofrecí no perder el contacto conmigo, a través de escribirme correos electrónicos de vez en cuando, a los que yo trataría de responder, con la ¿vana? esperanza de poder reanudar algún día su terapia. He obtenido su autorización para poder publicitar su más reciente escrito, del que he omitido expresamente cualquier detalle que pudiese facilitar su identificación:
"Frases mal escritas y letras desordenadas"
Yo y mi yo seguimos sin fumar, enfrentándonos a diario para ver quién es más cabezón de los dos, y parece que de momento gana mi lado de la balanza. Lo llevo bastante bien, mejor que las otras tantas veces que había intentado pasar página. Sigo aquí en mi piso de X, esperando a ver si me llaman de alguno de los lugares donde voy dejando mis curriculos.
Tengo momentos de un fuerte descenso anímico, sin embargo no los vivo como antes. Ahora los bajones no me dan por la abstinencia, pero la situación es bastante complicada y no sé cómo solucionar nada todavía.
La vida me vive a mí más que yo a ella, es un poco duro.... pero hoy por hoy no sé cómo tomar una decisión correcta o arriesgada sintiéndome tan perdido y sin ningún título que me avale a la hora de buscar trabajo o viajar.
Quería prepararme la prueba de acceso aunque fuera por mi cuenta, pero no hay dinero ni para los libros. Tampoco puedo hacer un curso de poesía del que tengo muchas ganas, ni comprarme los libros para ir aprendiendo yo por mi cuenta. He hablado con mi madre a ver si con los puntos del Banco podía conseguir un eBook y poder descargarme aunque sea los libros que vaya necesitando.
Quiero trabajar, pero la situación que he vivido estos últimos años me ha hecho pensar la vida de otra manera. La situación que vivimos es muy complicada a la hora de afrontar una estabilidad laboral, emocional y económica. Creo que la mejor opción sería poder dedicar un tiempo a estudiar, formarme bien y poder salir del país con lo mínimo por lo menos. El puto dinero no deja que me pague una vida en el primer mundo.
No sé qué va a pasar ni cómo va a acabar todo esto, es una situación difícil.....es muy probable que pueda encontrar algún trabajillo temporal, pero eso no me permite llevar una vida independiente y estable, sin tener que recurrir a mi familia. No canalizo los impulsos y las emociones como antes pero sigo sintiendo el mismo asco por la vida y por las personas. Tal vez soy un misántropo muy pesimista y por eso las cosas no me van bien.
He intentado conocer gente pero es que no sé por qué he aterrizado en este mundo todavía, las personas que conozco y las que puedo conocer no tienen nada que ver con mi forma de pensar y de comprender la vida. Sólo hay autómatas de mierda que no quieren ni intentar cambiar su situación personal.
La comodidad del consumo se ha apoderado de la masa social, de una forma drástica. Sé que todos estamos dentro de la sociedad y del consumo, pero no entiendo que no se intente luchar por cambiarlo. Me vienen ganas de hacer como los musulmanes, entrar al parlamento y que explote la bomba de relojería que llevo dentro del pecho... pero sé que no cambiaría nada.
Tengo una vida onírica muy activa, suelo recordar todos mis sueños durante el día, y si no siempre está el inconsciente que me hace volver al sueño y poder conocerme dentro de él, siempre de una manera muy confusa y muy real a la vez, que si no fuera porque aún me queda un tornillo flojo lo confundiría con esto que conocemos como realidad. Confundo lo real con la realidad y el sueño con la vida.
Gracias a tí he aprendido a escucharme a mi mismo, me generaste un interés por cosas que nunca había valorado, y sin embargo, cuanto más intento aprender más lejos me encuentro de la gente y más tonto y raro me siento. La Universidad es otra fábrica de autómatas y de piezas concretas para un engranaje en el que te venden que tienes que encajar. Tengo una espiritualidad escéptica, no creo en las personas, pero creo que las personas han perdido la conexión con lo que somos.
Parece que para integrarme de nuevo en la sociedad tendré que cambiar unas dependencias por otras, y no quiero hacerlo. Ahora soy pobre, probablemente un parásito y un desgraciado, pero me siento más libre que nunca. No quiero venderme, no quiero tener que aparentar ser otra cosa para poder tener un trabajo, o para poder recibir una mirada amable de los demás.
Creo que lo malo acaba de empezar y que lo peor está por llegar. Esto no lo arregla ni una transición, ni el cambio más radical que pueda imaginar. Hemos llegado demasiado lejos en algo que nos vendía la comodidad y la pagábamos con el conocimiento que nos robaban, no es un robo, es un hurto. Hemos abierto nosotros las puertas para que nos robaran y a la que hemos visto lo que pasaba... ya estaba la casa vacía.
Dejo de escribir, ya que el vecino está con el taladro y le ha dado tan fuerte que ha conseguido agujerear el silencio. Disculpa si me he extendido un poco hoy, y no veas este escrito como un abandono ni como una renuncia, simplemente he intentado expresar las cosas que siento y que por más que vaya cambiando todo, mi pensamiento no cambia. Muchas gracias por escucharme y leerme.
(Confiemos que su lucha sirva para algo y no acabe de forma dramática como está ocurriendo en muchas familias españolas)
jueves, 24 de enero de 2013
"El GPS secreto de nuestra mente" Dr.Ramón Andreu Anglada
Los hombres, determinados biológicamente como estamos para no poder traer criaturas al mundo, nos tenemos que conformar con parir libros, cuadros, esculturas, poemas, partituras y demás paridas verbales.
Mi colega y amigo doctor Ramón Andreu acaba de dar a luz un hermoso retoño de 285 páginas en la editorial Octaedro.
Sin cesárea programada al antojo de la mamá y de su ginecólogo, esa intervención quirúrgica que ha pasado de tener carácter excepcional a convertirse en una práctica en boga, por pura comodidad, la mayoría de las veces. El tiempo nos mostrará el alcance psicológico de dicha práxis, en una criatura que no nace cuando le toca, sino cuando le conviene al dios Galeno y sus devotos.
El GPS de Ramón no se improvisa, se trata de una hermosa obra de largos años de gestación, respaldada por miles de horas de pricoterápia individual y grupal, de cientos de horas de formación y dedicación plena al difícil oficio de la escucha de lo que se oculta detrás de las palabras, de los gestos o de los comportamientos.
Con una ingeniosa alegoría cercana a la Rosa de los vientos o a una especie de Astrolabio mental, sitúa en el Norte la relación con nosotros mismos, ocupando el Sur la relación con los demás. El Este y Oeste se centrarían en nuestra relación con el dinero y con el tiempo, respectivamente.
Este fantástico ensayo divulgativo pretende acercar al público lego en la materia, las grandes cuestiones de la psicología en general que preocupan a todo el mundo, y a los irrefutables hallazgos del psicoanálisis, en particular. Y doy fe de que lo consigue haciendo gala de un lenguaje sencillo, nada rebuscado, asertivo y claro como es propio de una persona muy inteligente, intuitiva, sencilla y humilde; todo un senyor de Vic en definitiva.
Hay un enorme trabajo elaborativo en este libro que nos ayudará a orientarnos a todos, incluidos los profesionales del mundo PSI. Un texto minucioso y ameno que os va a aclarar numerosos conceptos y nos va a enseñar a pensarnos a nosotros mismos desde perspectivas que, hasta ahora, siquiera habíamos imaginado. Mi más sincera enhorabuena al autor y que lo disfrutéis.
Mi colega y amigo doctor Ramón Andreu acaba de dar a luz un hermoso retoño de 285 páginas en la editorial Octaedro.
Sin cesárea programada al antojo de la mamá y de su ginecólogo, esa intervención quirúrgica que ha pasado de tener carácter excepcional a convertirse en una práctica en boga, por pura comodidad, la mayoría de las veces. El tiempo nos mostrará el alcance psicológico de dicha práxis, en una criatura que no nace cuando le toca, sino cuando le conviene al dios Galeno y sus devotos.
El GPS de Ramón no se improvisa, se trata de una hermosa obra de largos años de gestación, respaldada por miles de horas de pricoterápia individual y grupal, de cientos de horas de formación y dedicación plena al difícil oficio de la escucha de lo que se oculta detrás de las palabras, de los gestos o de los comportamientos.
Con una ingeniosa alegoría cercana a la Rosa de los vientos o a una especie de Astrolabio mental, sitúa en el Norte la relación con nosotros mismos, ocupando el Sur la relación con los demás. El Este y Oeste se centrarían en nuestra relación con el dinero y con el tiempo, respectivamente.
Este fantástico ensayo divulgativo pretende acercar al público lego en la materia, las grandes cuestiones de la psicología en general que preocupan a todo el mundo, y a los irrefutables hallazgos del psicoanálisis, en particular. Y doy fe de que lo consigue haciendo gala de un lenguaje sencillo, nada rebuscado, asertivo y claro como es propio de una persona muy inteligente, intuitiva, sencilla y humilde; todo un senyor de Vic en definitiva.
Hay un enorme trabajo elaborativo en este libro que nos ayudará a orientarnos a todos, incluidos los profesionales del mundo PSI. Un texto minucioso y ameno que os va a aclarar numerosos conceptos y nos va a enseñar a pensarnos a nosotros mismos desde perspectivas que, hasta ahora, siquiera habíamos imaginado. Mi más sincera enhorabuena al autor y que lo disfrutéis.
"Afo-humor-ismos" de andar por casa
¿Explotan las empresas cada vez más horas a los trabajadores, o lo que se incrementa es el número de personas incapaces de estar solas consigo mismas? ¿O quizá ambas cosas a la vez?
En un país de borregos, el textil está siempre en crisis
Una dictadura no se acaba con la muerte del dictador (Franco, Hitler, Mussolini, Stalin, Pinochet, etc), sino cuando se extinguen las generaciones de quienes de identificaron con él
Cuanto más lejos deseamos llegar de jóvenes, más cerca del conformismo estamos de mayores
España es un gran corral de 35 millones de gallinas, amenazadas por 11 millones de zorros y zorras (muchos de ellos son cerdos disfrazados)
Preguntas al Tribunal Constitucional: ¿Los españoles sin trabajo y desahuciados siguen siendo españoles? Si una nación incumple los derechos constitucionales básicos, ¿puede seguir siendo considerada una democracia?
¿No es cierto que en España cada cual tiene la democracia que se pueda pagar? (este pensamiento es reserva del 1981)
Por pasar toda una vida de pobre, en España se te gratifica con el diploma del supuesto honor de ser español, con el que algunos llenan la boca y otros engañan al estómago
Ser español ¿viene también en el genoma?
Humanidad líquida... hombre híbrido y carente de ética... ¿para cuándo el inevitable tsunami?
En el pasado nos hicieron reir con el inspector Gadget y, en la actualidad, somos todos gadgets sin inspector y damos auténtica pena
Cambio la mierda de vida de hoy en día por 10 años con Maimónides en el Sefarad del S.XII. Salvo Dios, demás imitadores abstenerse, gracias
Para crecer no es suficiente con que los años pasen
No te preocupe si ya estaba escrito eso que acabas de pensar, lo verdaderamente importante es que lo hayas experimentado en ti mismo
(Soy consciente de que algunas de estas frases no tienen estructura de aforismo, mi intención era, como de costumbre, haceros pensar y también sonreír)
En un país de borregos, el textil está siempre en crisis
Una dictadura no se acaba con la muerte del dictador (Franco, Hitler, Mussolini, Stalin, Pinochet, etc), sino cuando se extinguen las generaciones de quienes de identificaron con él
Cuanto más lejos deseamos llegar de jóvenes, más cerca del conformismo estamos de mayores
España es un gran corral de 35 millones de gallinas, amenazadas por 11 millones de zorros y zorras (muchos de ellos son cerdos disfrazados)
Preguntas al Tribunal Constitucional: ¿Los españoles sin trabajo y desahuciados siguen siendo españoles? Si una nación incumple los derechos constitucionales básicos, ¿puede seguir siendo considerada una democracia?
¿No es cierto que en España cada cual tiene la democracia que se pueda pagar? (este pensamiento es reserva del 1981)
Por pasar toda una vida de pobre, en España se te gratifica con el diploma del supuesto honor de ser español, con el que algunos llenan la boca y otros engañan al estómago
Ser español ¿viene también en el genoma?
Humanidad líquida... hombre híbrido y carente de ética... ¿para cuándo el inevitable tsunami?
En el pasado nos hicieron reir con el inspector Gadget y, en la actualidad, somos todos gadgets sin inspector y damos auténtica pena
Cambio la mierda de vida de hoy en día por 10 años con Maimónides en el Sefarad del S.XII. Salvo Dios, demás imitadores abstenerse, gracias
Para crecer no es suficiente con que los años pasen
No te preocupe si ya estaba escrito eso que acabas de pensar, lo verdaderamente importante es que lo hayas experimentado en ti mismo
(Soy consciente de que algunas de estas frases no tienen estructura de aforismo, mi intención era, como de costumbre, haceros pensar y también sonreír)
martes, 1 de enero de 2013
NEUROCIENCIAS: "Nuestro cerebro también piensa sin palabras" (1st reel)
En "La contra" de La Vanguardia del 5 de diciembre de 2012, aparecía una entrevista al Dr. Steven J. Schiff, neurocirujano director del Centro de Ingienería Neuronal de la Universidad de Pennsilvania. Lo esencial de su comunicado viene a decir que, de alguna manera, pensamos sin palabras, aunque el lenguaje sirva para articular nuestros pensamientos y expresarlos.
Todos aquellos que se frotaban las manos pensando que los descubrimientos a través de las tomografías cerebrales iban a desmantelar los hallazgos de la clínica psicoanalítica, se están dando de bruces con la realidad de que, la mayoría de dichos "re-descubrimientos", no hacen sino corroborar lo que ya se venía postulando desde los años 1950 en adelante. Al Dr. François Ansermet y otros muchos, debemos numerosos estudios comparativos que avalan lo que les estoy exponiendo.
Creo que los neurocientíficos caen en el error de menospreciar el "corpus teórico" psicoanalítico, porque corren el riesgo de ir redescubriendo una vez tras otra la sopa de ajo y, no se benefician del valor de dichas teorías como hipotéticos puntos de partida de posibles investigaciones. Quizás algunos lo hagan, pero yo lo desconozco.
No es propio de la mente de un científico que descalifique al psicoanálisis con el argumento de que era un método de trabajo del siglo pasado, como nadie cuestiona que La Biblia contiene grandes verdades, junto a otras afirmaciones que están más cercanas a las creencias. Recientemente me he encontrado con otra respuesta semejante por parte de una maestra. Llevo en terapia a un niño diagnosticado de TDAH cuya madre se negó a darle anfetaminas, que es lo que prescriben en estos casos. Al comentar la profesora la mejoría que había observado en el niño, la madre le argumentó que si tomase Rubifen diría que estaba mejor por las pastillas, pero que estaba siendo tratado con técnicas psicoanalíticas, a lo que la ignorante maestra repuso: "pero eso es de los años ´70"
Cierto, de los años ´70 e incluso antes, como también lo era el mejor rock sinfónico (progresivo) de todos los tiempos (Yes, Camel, Genesis, King Crimson, Jethro O´Tull, Emerson, Lake & Palmer, etc). Resulta que soy un anticuado que está ayudando a la gente. Lo moderno es la psicología del "reward" (recompensa), la psicología cercana al comportamiento, a la pulsión de muerte (Javier de Juan), a nuestra parte simia. Si me das la patita te doy un premio, guau! No se le puede negar su validez y utilidad a lo cognitivo-conductual, pero el hombre es ante todo emoción y permita Dios que me muera anticuado pero trabajando con los sueños.
Otro ejemplo de "ignorancia científica" es el que me explicaron el otro día sobre un muchacho que presentaba un cuadro alérgico y no le encontraban la causa. Los padres, algo desalentados y preocupados habían acudido a un médico naturista, quien a través de la observación del iris había diagnosticado que el chaval tenía intolerancia a los plátanos. Efectivamente, al dejar de ingerirlos desaparecieron los síntomas.
Cuando los padres comunicaron el hallazgo al médico de familia, obtuvieron esta "científica respuesta" (cargada de mofa y arrogancia): "eso es que le vio el plátano en el ojo" Sin comentarios.
Todos aquellos que se frotaban las manos pensando que los descubrimientos a través de las tomografías cerebrales iban a desmantelar los hallazgos de la clínica psicoanalítica, se están dando de bruces con la realidad de que, la mayoría de dichos "re-descubrimientos", no hacen sino corroborar lo que ya se venía postulando desde los años 1950 en adelante. Al Dr. François Ansermet y otros muchos, debemos numerosos estudios comparativos que avalan lo que les estoy exponiendo.
Creo que los neurocientíficos caen en el error de menospreciar el "corpus teórico" psicoanalítico, porque corren el riesgo de ir redescubriendo una vez tras otra la sopa de ajo y, no se benefician del valor de dichas teorías como hipotéticos puntos de partida de posibles investigaciones. Quizás algunos lo hagan, pero yo lo desconozco.
No es propio de la mente de un científico que descalifique al psicoanálisis con el argumento de que era un método de trabajo del siglo pasado, como nadie cuestiona que La Biblia contiene grandes verdades, junto a otras afirmaciones que están más cercanas a las creencias. Recientemente me he encontrado con otra respuesta semejante por parte de una maestra. Llevo en terapia a un niño diagnosticado de TDAH cuya madre se negó a darle anfetaminas, que es lo que prescriben en estos casos. Al comentar la profesora la mejoría que había observado en el niño, la madre le argumentó que si tomase Rubifen diría que estaba mejor por las pastillas, pero que estaba siendo tratado con técnicas psicoanalíticas, a lo que la ignorante maestra repuso: "pero eso es de los años ´70"
Cierto, de los años ´70 e incluso antes, como también lo era el mejor rock sinfónico (progresivo) de todos los tiempos (Yes, Camel, Genesis, King Crimson, Jethro O´Tull, Emerson, Lake & Palmer, etc). Resulta que soy un anticuado que está ayudando a la gente. Lo moderno es la psicología del "reward" (recompensa), la psicología cercana al comportamiento, a la pulsión de muerte (Javier de Juan), a nuestra parte simia. Si me das la patita te doy un premio, guau! No se le puede negar su validez y utilidad a lo cognitivo-conductual, pero el hombre es ante todo emoción y permita Dios que me muera anticuado pero trabajando con los sueños.
Otro ejemplo de "ignorancia científica" es el que me explicaron el otro día sobre un muchacho que presentaba un cuadro alérgico y no le encontraban la causa. Los padres, algo desalentados y preocupados habían acudido a un médico naturista, quien a través de la observación del iris había diagnosticado que el chaval tenía intolerancia a los plátanos. Efectivamente, al dejar de ingerirlos desaparecieron los síntomas.
Cuando los padres comunicaron el hallazgo al médico de familia, obtuvieron esta "científica respuesta" (cargada de mofa y arrogancia): "eso es que le vio el plátano en el ojo" Sin comentarios.
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