lunes, 13 de junio de 2011

Indignados. "The spanish revolution"

El hombre sólo es tal si se siente libre. Libre en sus opiniones y juicios de valor, libre en sus actuaciones y libre en su capacidad de decisión sobre las cosas que afectan a su vida. Libres de poder modificar su entorno y del manejo de su destino.
Si todo esto no se da, nos sentimos impotentes y rabia e indignación cabalgan juntas. Parece ser que el llamamiento hecho por la plataforma reivindicativa Democracia Real Ya (DRY) ha podido cohesionar a muchos miles de esos Indignados de todo el territorio nacional.

Dicen las estadísticas que en España hay más teléfonos celulares operativos que personas censadas en el país; en ese sentido, yo también opino que nuestra modesta pero arrogante nación de naciones, alberga más indignados que habitantes, pues la mayoría de personas del pueblo llano, acumulan más de una causa en su condición de Indignado.

Ya ven que hablamos de procesos emocionales y de estados de ánimo colectivos. Meinong diría que estamos ante objetos "dignos" de ser apuntados por los sentimientos, es decir, que los Indignados no lo están por asuntos vanales o subjetivos, sino por motivos muy serios y trascendentes. No se trata únicamente del daño moral y/o material recibido a nivel individual, sino que se trataría de una legítima demanda, abarcativa del conjunto de la sociedad, cuando menos del pueblo común, del hombre de a pie. Los desheredados, los parias de la tierra, que dirían los anarquistas.

Alguna prensa norteamericana pretendía establecer un paralelismo, e incluso, una especie de correa de transmisión entre los Indignados egipcios de la plaza del Taharij en El Cairo y nuestros Indignados de Valencia, El Sol de Madrid o de la plaza de Catalunya en Barcelona. No sabemos si es por ignorancia o mala fe que han establecido semejantes comparaciones.
Los movimientos populares del norte de África y Oriente Medio están orquestados y auspiciados por las potencias económicas mundiales. Mientras los Indignados egipcios protestaban en las calles, los servicios secretos y militares occidentales y autóctonos estaban haciendo su faena para derrocar a Mubarak , en tanto a los Indignados españoles se les vejaba llamándoles "perroflautas", "okupas", "rastas antisistema" y un largo etcétera de improperios que pretendían desacreditar la bondad de sus legítimas demandas.

Aún así, ni algunos medios de comunicación españoles, ni centros de comunicación derechistas como Intereconomía, que exhiben un discurso de centro-izquierda, ya que el PSOE les robó el logos conservador que les pertenecía, ni siquiera todos ellos, repito, han podido evitar que el mensaje de los Indignados calase hondo en el grueso de la sociedad española.
"Poco pan para tanto chorizo" era una de sus ocurrentes y variopintas consignas ("chorizo" es sinónimo de ladrón en España, aclaración que hago para mis lectores de América del norte, del centro y del sur). Los Indignados están hartos de tanto político corrupto, de tanta especulación, de tanta injusticia, de tanta permisividad con la Banca y de tanta falta de ética y moral en todas las Instituciones.

El fenómeno de la Indignación aúna generaciones enteras. Al Indignado español habría que denominarle con más propiedad como el: "desencantado-indignado-sin ilusión-ni futuro". Nos engañaron al hacernos creer que por pertenecer a la Unión Europea, íbamos a participar del nivel de vida de las clases medias francesa o alemana, nada de eso sino todo lo contrario, los españoles somos ahora el doble de pobres que antes, el coste de la vida está por las nubes y la clase media, camino de desaparecer. Por contra, los ricos son el triple de millonarios, un modelo semejante al de muchos países de américa donde sólo se puede estar en el bando de los poderosos y multimillonarios magnates o de los pobres que rozan la miseria.

¿Qué culpa tienen las clases populares de los desmanes cometidos por las altas finanzas y la voracidad sin límites de los mercados? ¿Por qué deben pagar las clases obreras la factura de sus explotadores? Hemos tenido una farsa de transición de una dictadura a una democracia, que únicamente se podría enderezar un poco haciendo una profunda reforma de la Ley Electoral, donde se puedan votar listas abiertas (esta es una de las reivindicaciones de los Indignados).
otra es que los Bancos pierdan cota de poder, arrogancia e impunidad, quedándose con los pisos que desahucian, sin que sirva para liquidar la deuda hipotecaria.

Hemos visto reacciones policiales contra los Indignados, propias de la Dictadura. Seguimos siendo una sociedad civil profundamente dividida y que no ha elaborado ni entendido las causas que le llevaron a una guerra fratricida. Los años pasan pero el odio y la sinrazón permanecen enconados en los corazones de los españoles, los restos que aún yacen sin ser nombrados en las fosas comunes, no son más que su reflejo, su manifestación.

La Indignación es un estado de ánimo y un alimento motivacional para las identidades heridas, para las personas olvidadas, ignoradas, ofendidas, faltadas al respeto, maltratadas, excluidas. No debiere quedarse en una pataleta de Indignados, en una mera explosión que recoja la catarsis colectiva. Los Indignados están nutridos de buenas gentes, personas pacíficas y de buena condición. Ciudadanos que aún creen en la solidaridad y la generosidad. Lo han demostrado en su forma de organización y en sus procederes. Les conforman sujetos de todas las edades y de distintos estratos sociales. Quieren una sociedad más justa y llena de futuro, una sociedad en la que sus políticos realmente les representen, una comunidad austera, sostenible y sincera.

Quisiera despedirme parafraseando a ese gran pensador, filósofo y prohombre que fue Karl Marx , hoy ninguneado y odiado como su equivalente revolucionario de la psicología profunda que fue Sigmund Freud. Son malos tiempos para la libertad de pensamiento y para todas las libertades en general. Vamos camino de nuevos totalitarismos.
Pero antes deseo saludar a todos los Indignados del mundo, porque haberlos "hailos" en todos los países, como por ejemplo en México, donde están muriendo muchísimas personas fruto de una guerra entre mercaderes de la droga, la prostitución y demás negocios lucrativos, dentro de un Estado que se muestra incapaz de parar todo eso.¡La de Indignados que habrá en la cuna de la civilización maya y azteca!

¡Indignated from all Nations, United!
Contadme entre los Indignados, pues prefiero ser víctima que verdugo y, lamentablemente, nos guste o no aceptarlo, la Humanidad siempre ofrecerá motivos de indignación, por su carencia de.

lunes, 16 de mayo de 2011

La calle como escenario de lo insólito y abyecto. !Señora¡, ¿quiere follar conmigo?

Las calles no envejecen, se comportan como serpientes que, de tanto en tanto, mudan de piel y siempre conservan vestigios de la anterior. Cambia la tramoya, el "atrezzo", la iluminación. Antidiluvianas quedaron las antorchas, las lámparas de parafina, los quinqués de gasolina o de carburo. Ahora se imponen los neones, las luces halógenas o los modernos "leds" ¿debiéramos llamarles microbombillas?
Pero haya luz o no, la calle pertenece a los jóvenes. Cuando la calle era mía y, sin yo saberlo, la compartía con Don Fraga Iribarne, antiguo Ministro del Interior del Régimen franquista y, posteriormente, Ministro de Información y Turismo (nuestra gran industria), había una escuálida bombilla en cada esquina, de 40 ó 60 vátios, a lo sumo.

Ni que decir tiene que reinaba la penumbra, aunque siempre había algún voluntario que se cargaba alguna de esas solitarias bombillas de una pedrada o con el tirachinas, con tal de asegurarnos la intimidad necesaria para jugar a "médicos y enfermeras" con las vecinitas o hablar de aquellas cosas que despertaban nuestra curiosidad. Hablábamos mucho en comparación con los niños de ahora, únicamente orientados a la acción.

Es cierto que las drogas aún nos eran desconocidas, pero visto desde el aquí y ahora, no nos hubieran hecho falta para divertirnos, todo era duro y difícil pero generábamos cantidad de experiencias emocionales que han dado sentido a nuestras vidas.
De hecho, la naturaleza humana nos provee de la sexualidad, que debiere ser suficiente fuente de goce como para no tener que refugiarnos en estupefaccientes que nos abotargan y despersonalizan. Pero claro, el encuentro con la ternura y el goce de lo íntimo, implica un forzoso acercamiento al otro, un previo reconocimiento de la alteridad y sus vicisitudes como sujeto.
Esa búsqueda del otro para conseguir nuestro propio goce es siempre complejo y no exento de dolor y posibles frustraciones. Lo fácil es el atajo hacia el placer sensorial sin pasar por el Otro. Y así nos va, por lo menos a nosotros, a quienes vivimos en la cultura del dinero, de los objetos fabricados para ser consumidos y de un sujeto desfalleciente que se autoconsume.
Cada vez vemos más "clínica del vacío y de las adicciones" y más síndromes del espectro autista.

Los adultos fumaban, escupian y se emborrachaban, pero en nuestras casas se nos inculcaban buenos modales con los semejantes en los espacios comunes, como las calles. Aunque no me hacía la menor gracia tener que besar la mano del cura, cuando se cruzaba en nuestro camino.
La calle era ese enorme patio para jugar y disfrutar de ciertas gamberradillas como "tocar" los timbres en los portales de las casas o quitarle el taponcillo a los neumáticos de los coches.
En verano, algún vecino sacaba el tocadiscos a la calle y bailábamos. Veo como se les ilumina el rostro de felicidad a muchas personas cuando refieren que se habían criado en la calle.

Nuestros adolescentes han cambiado el biberón por la "litrona" y/o los porros y marcan su territorio, cuyo límite se extiende tan allá como alcancen las latas, botellas y demás desperdicios que arrojan al suelo, ese espacio común que se utiliza como gran váter en el que desplegar la analidad colectiva.

Todo este preámbulo viene a cuento de que la madrugada del domingo pasado, cuando una señora que trato, regresaba a su domicilio, tras una velada bailando sevillanas en la Feria de Abril de Barcelona, que parangonea la de Sevilla. Le salieron al cruce un grupo de jóvenes que llevaban su propia fiesta a cuestas y bromeaban animosamente. Uno de ellos, que apenas soprepasaba los 20 años, le increpó: ¡Señora! Por unos instantes le pasó por la cabeza que le iba a preguntar por la ubicación de una discoteca cercana a su hogar. Sin embargo, ante su sorpresa, el mozalbete espetó: ¿quiere usted follar conmigo?
Ella, que es una persona muy inteligente, con buenos reflejos y agilidad mental le contestó:
Pero si podrías ser mi hijo..., es más, incluso mi nieto, que, por cierto, cumple el lunes los 3 añitos, que debe ser más o menos tu edad.
¡Bravo! El grupito, que se había presentado en una especie de exaltación maníaca, se alejó compungido y en silencio.
Aunque se trata de un acto de violencia de baja intensidad, no deja de ser francamente perturbador para alguien que volvía a su casa, envuelta en el embrujo de las castañuelas.

Se trata de una menudencia comparado con las auténticas barbaridades y salidas de tono que vemos a diario en nuestras calles, metros, trenes, conciertos o dentro y fuera de las discotecas.
Sin embargo, no deja de ser una ejemplificación que nos muestra cómo se han borrado las barreras generacionales, las diferencias sexuales y la total ausencia de Ley paterna.
La obscenidad en este caso no radica en la naturaleza de la proposición, que, en definitiva consistía en ofrecer masturbarse en el interior de esta señora con medio siglo de experiencia, sino que la problemática deriva de la no represión de la pulsión, de la no sublimación de un deseo inconsciente que debió de tener un antecedente con su propia madre, y que no debería haber accedido al preconsciente para apropiarse de la palabra, como arma de descarga de la emoción sádica. No pretendía hacer algo agradable, íntimo y consentido con una mujer, sino asustarla, mostrar un poder sobre ella para intimidarla y dagradarla, algo así como se habría sentido él, caso de que a sus 12 años, su madre le hubiese sugerido: ¡Hijo! ¿quieres follar conmigo?

Si deseáis profundizar un poco más en los temas relacionados con la violencia y la perversión, os recomiendo que entréis en la web de la Asociación a la que pertenezco: historia-psicoanalisis.es y en el apartado de publicaciones encontraréis un magnífico trabajo de nuestro colega el Dr.Yako Román Adissi "Violencia: una manifestación de la perversidad"

Muchas gracias por seguir mi blog y vacunáos contra el virus de la mediocridad que nos rodea.

lunes, 4 de abril de 2011

Inteligencia Emocional. (!ª Parte)

El noticiero sobremesa de TVE de este pasado domingo destacó que se cumplían 20 años desde que se acuñó el término "Inteligencia emocional" y, desideraban, que en estos momentos de crisis y angustias, los directivos de nuestras empresas, dispusiesen de un buen coeficiente de dicha inteligencia, para poder manejar mejor el estado de ánimo de la maltrecha clase trabajadora, que se traduce en forma de: absentismo laboral, somatizaciones varias, depresiones, suicidios, violencia doméstica, adicciones y un largo y negativo etcétera. "Inteligencia emocional" es una elegante pareja de conceptos, cuya creación debemos al Dr.Coleman, si no me falla la memoria. Sin embargo, aunque ambos son factores integrantes de nuestra personalidad global, su uso combinado puede inducir la falsa consideración de que hay emociones listas, tontas, idiotas o retrasadas, cosa que no es así. Las emociones son las que son y no se las puede atribuir grados de inteligencia ni de lógica formal. Son movimientos internos que emanan de lo somatopsíquico y nos causan turbulencias en ese corto vuelo que es la vida, pero cuya inexistencia convertiría nuestro estar en el mundo en una especie de procesión del tedio y el sinsentido. Una de las funciones del pensamiento es poder incluir las emociones en su construcción, antes de derivar en acciones o determinaciones. Reconocer y vehiculizar las emociones forma parte de nuestro crecimiento personal y alcanzarán mayor grado de madurez quienes sepan modular el dolor psíquico sin evacuar la posible experiencia emocional, quienes reconozcan y manejen sus emociones negativas, como el odio, la envidia o la avidez de cosas o de poder. También quienes acepten las frustraciones y las limitaciones. En definitiva, quienes se emancipen de la pura descarga pulsional e instintiva. La presentadora definió la "inteligencia emocional" como la capacidad que tienen algunos individuos de captar las emociones de los demás y de poder modificarlas. Lo que ocurre es que,entre modificarlas o manipularlas hay apenas el estrecho pasillo que separa las intenciones terapéuticas, de los intereses estricatamente materiales. Sería ingenuo pensar que los directivos de las empresas van a escuchar a sus trabajadores con ánimo de comprensión y de mitigación de angustias. Para eso hacen sus cursos de "entrenamiento asertivo", finamente llamados "couching". Sugestión, seducción y reversión de la perspectiva son sus claves. La única consigna de la empresa es aumentar los beneficios, y si para ello pueden incentivar la delación entre compañeros, la siembra de amenazas, rumores o el "esquirolismo", no duden de que lo harán, como me consta que están haciendo. A las clases humildes les motivaría mucho más que se hiciese justicia y que, todos aquellos que son responsables de nuestras miserias actuales, pagasen con la cárcel y la confiscación de sus bienes. Les motivaría más o les deprimiría menos, según se mire, el comprobar que la crisis se reparte entre todos, según sus recursos e implicación y no te quitan tu vivienda cuando no puedes pagarla. La mente sólo se construye sobre una base de belleza y verdad, y algo del orden de lo patológico se instala en cada uno de nosotros, cuando todo lo que nos rodea no es sino una gran mentira. Aplicar eso que entienden por "inteligencia emocional" requiere el entrenamiento en la "escucha" propio de los psicoanalistas, un saber leer entre líneas y saber separar el trigo de la paja, una sabiduría que requiere mucha formación, aptitudes y experiencia clínica. Un "arte científico" en definitiva. No se trata de modificar nuestras emociones a base de consignas o patrañas, sino de hacerlas conscientes e incluirlas en el caudal del pensamiento, nos gusten o no. Y ya para concluir, quisiera resaltar que la TV nos tiene acostumbrados a un tipo de noticieros que no consiguen sino despertar profundas ansiedades en la gente. Te medio informan de lo que les interesa (al poder,naturalmente), te ocultan el verdadero trasfondo de las cosas y nuncan se analizan las causas o "el per què de tot plegat" (se diría en catalán). Le dejan a uno con un montón de interrogantes y con una visión fragmentada y parcializada de las cosas. Tampoco hay un auténtico seguimiento de los temas. En la segunda parte de este escrito incluyo un amplio fragmento de una sesión de psicoterapia en la que podréis observar como las intervenciones van encaminadas a ayudar a la paciente a clarificar sus emociones, aprehenderlas y comprenderlas de manera que sirvan para su propio crecimiento personal.

"Inteligencia emocional" 2ª Parte. Su uso en el ámbito psicoterapéutico

Se trata de una joven mamá que tiene una niña de 3 años y se lo ha estado pensando mucho antes de solicitar ayuda psicológica. Se encuentra atrapada en una relación de pareja que no funciona, él cobrando el paro que ya se acaba y ella, que acaba de ser despedida en el transcurso de las primeras entrevistas. Queda atrapada en pensamientos circulares que le impiden tomar decisiones, o cuando las toma, se echa atrás a los pocos días. Mantenía una relación ambivalente con un padre ya fallecido y con la madre, la relación siempre ha sido complicada y tensa. Tiene un hermano mayor con el que apenas se relaciona. Cuando se enfada con la pareja pasan varios días o semanas sin dirigirse la palabra. A menudo discuten en presencia de la niña. Se la ve ansiosa y algo deprimida, aunque cuida su aspecto agraciado y deja traslucir detalles propios de alguien con una buena inteligencia. El que le sigue es un material sensible que, normalmente, sólo circula entre profesionales con motivo de supervisiones o congresos, agradeceré su buen tacto y que entendáis que la ambigüedad de algunos datos obedece a la intención de proteger al máximo la identidad de mi paciente, que bautizaremos como Ariadna. Mis respuestas serán transcritas en "negrita" para facilitar su distinción del material aportado por la paciente. Buenos días, lamento no haber venido a mi sesión del viernes, tuve que presentarme a una entrevista de trabajo. Ignoro si se le pasó por la cabeza avisar de que no vendría Sí, lo pensé, pero.... lo siento (me vino a la mente que en las entrevistas previas había utilizado el "lo siento" en numerosas ocasiones, pero como una apostilla vacía de sentido) Da la sensación de que con el "lo siento" tapona usted la posibilidad de pensar por qué no atendió su pensamiento Estuve a punto pero entonces decidí llamar a una muy buena amiga mía que vive en una ciudad del norte de España. Cuando la puse al tanto de mi situación me confesó que, por prudencia, nunca me había dicho nada, pero que siempre había pensado que mi relación con L no tenía futuro. Voy como una moto, estoy bloqueada, tomo una decisión y al poco me arrepiento. Estoy harta de peleas. Le digo a L que se acabó, que voy a hacer las maletas y me voy a marchar a casa de mi madre. Entonces se me pone a llorar, me dice que hará lo que sea para no perderme, que se irá a buscar trabajo cada día, que llevará la niña cada día al colegio. Promesas que no tarda en incumplir. Entonces me da pena, comienzo a dudar de si hago bien, nos quedamos unos días sin hablarnos y hasta la siguiente. Ya no puedo más. Ya me he presentado varias veces con las maletas en casa de mi madre y ella también está harta de mi. Me ha dicho que la próxima vez que me presente ya no salgo. Este estilo de relación ¿recuerda haberla vivido en alguien cercano? Sí. Mis abuelos paternos estaban siempre peleándose. Recuerdo que me llevaron a ver a mi abuelo al hospital y las denuncias a la policía. Mi abuela tenía muy mal carácter. Implicaban y enmerdaban a ambas familias, incluidos a sus hijos, pero luego ellos seguían juntos. De esta guisa continuaron hasta morirse y ahora las familias no se hablan entre sí. ¿Qué edad tenía usted entonces? Unos 6 años. ¿Y qué pensaba ante ese espectáculo? ¿Qué se dijo para sus adentros? Recuerdo que pensaba que eso no me pasaría a mi y me está pasando porque yo hago lo mismo. Mi madre también lo pasa mal y sufre por mi. Quizá cumplió sólo una parte de su deseo, pues en realidad anda siempre peleándose con alguien que no pelea de verdad por usted, que no lucha por un trabajo, que la chantajea con dejarse morir si le abandona Encima, ahora ¿por qué me tengo que fijar en nadie? ¿? Cuando recojo a mi hija del colegio, charlamos un rato con las amigas antes de irnos para casa. Últimamente se ha sumado al grupo un hombre que lleva a su sobrino con mi hija y creo que se ha fijado en mí y yo en él. Me hace reir mucho y tenemos un rato muy agradable todos juntos. Luego me cuesta volver al rollo de casa. Se me ha insinuado si aún sigo con L. Esto es un pueblo, ya debe de saber todo el mundo que estoy mal con mi pareja. La otra tarde se reían todos porque escucharon como mi hija se discutía con ese niño en sus juegos y le había espetado: "Como me enfade haré la maleta y me iré". Los niños se dan cuenta de todo, creo que la estamos perjudicando. Parece que habla de un "fijarse en alguien" con intención de agarrarse. No tengo aún muy claro si es desde su vacío emocional que se siente tan desesperada como para agarrarse al primero que le eche los tejos Bueno, tampoco tanto (agitándose en su asiento). No es de aquellos hombres que te giras para repasarlos, pero no está mal físicamente y me siento muy a gusto en su compañía. En teoría lo tengo muy fácil porque mi madre me ofrece su casa para que esté con la niña hasta que encuentre un apartamento. Pero es que tampoco estoy bien con ella, o sea que si me mudo tendré que espabilarme para salir pronto de su casa. Ella es muy ansiosa, se anticipa a todo. Como usted, que en su ansiedad anticipa el fracaso de sus determinaciones Es que soy un caso. Por otro lado, he ido a probar en un nuevo trabajo y no está mal. El sueldo me pareció aceptable, pero dudo si cogerlo o poner mi propio negocio. Quizá en el fondo anda dudando si crecer o seguir funcionando como una niña que juega a cosas de adultos que no acaba de entender, como no entendía tampoco las peleas de sus abuelos (Ríe y asiente con la cabeza) Otra opción es seguir funcionando como ellos, ese par de adolescentes de 70 "tacos" No, gracias. Creo que prefiero volver a hacer las maletas... Era la primera sesión prácticamente por lo que no hay lugar para interpretaciones justo en el establecimiento de la transferencia. Me limité a hacer algunos señalamientos y a inducir interrogantes que le ayudasen a clarificar sus emociones, a poder discriminar lo que es de su "self" de lo que pertenece a los abuelos. Está inconscientemente repitiendo un modelo de pareja sostenida en el odio y que había sufrido pasivamente en su infancia. Tiene aún un largo recorrido por hacer hasta que deje de pelearse consigo misma, con la figura paterna y fraterna y, como no, con esa madre que sufre por su hija y por su nieta. Gracias por haberme dedicado vuestro valioso tiempo.

lunes, 21 de marzo de 2011

¿por qué no debemos mentir aunque sea políticamente correcto?

Como ya dejé patente en uno de mis poemas, la mentira posee un gran contingente de significantes en comparación a la verdad, siempre más ligera de ropa, más expuesta a los ataques del mundo que la rodea. Para acercarse a la verdad hay siempre que escalar, las mentiras se amontonan en los barrancos.
Mentir forma parte de nuestras vidas como las deudas que contraemos con los bancos. También la mentira hipoteca algo de nuestro ser, aunque no nos hagamos conscientes de ello.
El lenguaje está al servicio de mostrar nuestras experiencias, pensamientos y emociones, pero también de ocultarlos.

Aunque podamos autoengañarnos de forma inconsciente, la mentira sólo se ejerce frente a otro o en función de una escisión del sujeto mismo que entonces puede "mentirse".
En 1913 en "Dos mentiras infantiles" Freud señalaba el carácter "natural" de la mentira entre padres e hijos. Viktor Tausk decía que el niño ha aprendido a mentir junto al educador mismo. "Los educadores intentan obtener la obediencia de las leyes educativas mediante promesas ilusorias que no mantienen; así el niño aprende a utilizar los falsos pretextos para enmascarar sus verdaderas intenciones".
He observado que las madres mienten mucho a sus hijos, algunas tan burdas y renegadoras de la realidad perceptiva como la de una madre que ví que le decía a su hijo de unos 7 años, que no le compraba lo que pedía porque estaba cerrada la tienda, cuando el niño veía a la gente entrar y salir. Otra madre me reconocía que les decía pequeñas mentirillas a su niña para no hacerla sufrir una espera, por ejemplo. La niña le transmitía su ansiedad y ella respondía ansiosamente en identificación proyectiva con su hija.

Existen motivaciones inconscientes en ciertas mentiras de niños que se producen bajo la influencia de motivos amorosos de una fuerza extrema. Por ejemplo, mentir a mamá sobre la autoría de algún hecho punible, por temor a dejar de ser querido por ella.
La mentira, en sentido moral, se cambia mediante el enfoque psicoanalítico, por una interrogación referida al deseo por lo falso. Tal deseo, incluso tal necesidad, es incompatible con la cura, que requiere que analizante y analista no sólo digan la verdad, sino que la busquen.
O en palabras de W. Bion, "la verdad no sólo hay que decirla, sino que hay que amarla".

Sándor Ferenczi estigmatizó la pedagogía de su tiempo que imponía al niño la represión de las emociones y las representaciones "La pedagogía actual obliga al niño a mentirse a sí mismo, a negar lo que sabe y lo que piensa". A la hipocresía de los adultos se corresponde la mentira de los niños.
Justo en las antípodas de lo que ocurre en nuestros tiempos, donde a los niños se les permite todo y se tiende a no poner límites a sus deseos o acciones. Si nociva es la represión absoluta, más inorganizadora y caótica es para la maduración del ser humano, la ausencia de todo freno o represión. Dicho de otra manera, es menos dificultoso poner en marcha a una locomotora "parada", que detener a una "sin frenos". ¿De qué carecen sino los niños etiquetados como TDA/H?

Helene Deutsch añade la importante noción de las personalidades "as if" (como si), que no constituye una mentira concreta utilitaria, sino que protege al "verdadero self" mediante un "falso self" (D. Winnicott)
Muchos jóvenes inventan perfiles de personalidad en las redes sociales, muy alejados de lo que ellos son en la realidad física o psicológica, casi siempre, construcciones idealizadas de sí mismos.
También podríamos situar la mitomanía en este contexto de patología narcisista, donde la mentira se dirige tanto al otro como a sí mismo.

Donald Winnicott sitúa en el centro de la tendencia antisocial de los niños y adolescentes el robo asociado a la mentira, así como la incontinencia y todo lo que sean porquerías.
En este contexto sería la mentira como voluntad agresiva de engañar al otro. Su origen es la frustración, la cual lleva consigo la glotonería, el robo y finalmente la mentira. En otros ámbitos arropados por la legalidad, todos damos por hecho que los políticos mienten más que hablan y que otros colectivos, como los abogados o los comerciales, se ven obligados a mentir para sacar adelante sus objetivos.

Uno de los principales motores de la mentira es nuestra innata intolerancia al dolor psíquico. Ciertas verdades sobre nuestra realidad psíquica se nos semejan insoportables. No nos gusta como somos, no nos gustamos a nosotros mismos, pero en lugar de trabajarnos nuestro interior, nos es más fácil sucumbir a la mentira y mostrar un espectro aceptable y acorde con las espectativas del stablishment.
La búsqueda de la verdad, de nuestra singularidad (*), no forma parte de las tareas que nos autoimpongamos, otorgamos prioridad a "vendernos" según el clixé de moda que nos asigne un lugar de notoriedad y fama ante los demás. ¡Cuánto miedo tenemos a ser auténticos, casi siempre enmascarado en el temor a ser dañados!.

Quien miente por costumbre debe inequívocamente padecer algún trastorno de personalidad, pues como acertadamente señalaba W.Bion, la mentira envenena la mente y genera patología.
O sea, que tomemos nota, mentir es fácil aunque la mentira deba ser pensada, pero no resulta gratis y, como sabiamente señala el refrán "se pilla antes a un mentiroso que a un cojo".

(*) Sobre la singularidad y otras grandes verdades, os recomiendo el magnífico libro del Dr. Marcelo Pakman "Palabras que permanecen, palabras por venir" Micropolítica y poética en psicoterapia. Ed. Gedisa.
Gracias por vuestra paciencia conmigo y sed un poco "japoneses" en vuestro trato mútuo. Desde aquí todo mi apoyo y admiración en estos trágicos momentos a ese gran país de grandes personas, que tuve la suerte de visitar a finales de la década de los ´80.

domingo, 13 de marzo de 2011

Barça F.C. - Real Madrid. La reedición del cainismo en España

Llevo días pensando en contestar toda esa bazofia impregnada de envidia que está arrojando el Real Madrid contra el Barça, aduciendo que todo lo que han conseguido es gracias a la ayuda de los árbitros.
Hoy que plasmo mi idea coincide casualmente con los 1000 días de Guardiola como entrenador del equipo, aunque S. Freud señalara que las casualidades no existen, sino que hay un secreto condicionante inconsciente que hace que las cosas no ocurran porque sí no más.

También se cumplen hoy unos 12.846 días aproximadamente desde que pasamos de ser una Dictadura-dura a una Dictadura-blanda, tras la máscara de una Democracia Parlamentaria en el endoesqueleto de una Monarquía.
Y es esa una de las causas por las que la Unión Europea nos está tirando de las orejas, y es que no nos podemos permitir con nuestro potencial real, tener más cuadros de mandos y jerifaltes que los propios Estados Unidos.
No podemos tirar de tanto jefe, jefecillo, adjunto de, secretario de, delegado de, senador de, Presidente de la Comunidad de, gerente de, parlamentario de, virrei de, embajador de, cacique de, señorito de, en fin, para no aburrirles más y resumiendo, que no puede haber tanta gente chupando de la teta de la vaca y tan poca produciendo quesos y mantequillas.

Las palabras del Presidente del Real Madrid refiriéndose al añejo Señorío del Club, me sonaron a totalmente obsoletas y a excusas de mal perdedor. ¡Vamos a recordar lo grandes que fuimos para no deprimirnos y no hacernos conscientes del fracaso de nuestro proyecto y de todo lo que hemos estado haciendo mal!. Distraeremos la atención sobre las supuestas trampas de nuestro díscolo y eterno enemigo.
Es muy fácil ser Señor cuando todos los demás son vasallos. El auténtico Señor es el que inclina su cabeza ante otro gran Señor, cuando se tercia.

Porque suponiendo que sea cierto que los árbitros ayudan intencionadamente al Barça, qué necesidad tienen entonces de mantener posesiones de balón que oscilan entre el 60 y el 80% en cada partido. ¿Por qué tienen que atacar todo el partido como si fuesen perdiendo? ¿Por qué no se dedican a coger margaritas por el cesped y dejarse caer de vez en cuando para que su amigo árbitro les regale un penalty?

Quienes vivimos esos años de gloria a los que usted se refiere sabemos cómo las gastaba su Señor club. Sin ir más lejos, yo mismo, como jugador que era de una peña azulgrana asistia gratuitamente a los partidos siendo yo adolescente. No he olvidado aún lo estupefacto que me quedé cuando un tal Velázquez , zancadilleado unos 10 metros fuera del área fue trompicando hasta caer dentro del área y su "man in black" de entonces, pitó penalty.
¿Compraba el Madrid los árbitros en aquella época? La verdad es que no creo que hiciese falta, era tal el miedo que infundía el Régimen que a los árbitros se les debía hacer un nudo en la garganta y a los linieres se les paralizaba el brazo cuando había que pitar contra su Señor equipo.

El Barça ha creado un magnífico grupo de trabajo y eso conlleva muchos años de hacer bien las cosas y de todo un plantel de personal técnico y ayudantes que funcionan unidos como una piña en el marco de una planificación a largo plazo.
Para que usted entienda a lo que se refería el gran Wilfred Bion cuando hablaba de las condiciones que debía reunir un Grupo para que fuese considerado de Trabajo, le diré que es totalmente lo contrario de un Grupo a lo Gran Hermano, donde sus miembros acaban arrastrados a la desubjetivación y al funcionamiento desorganizador de los Supuestos Básicos de ataque-fuga, apareamiento o dependencia. ¿O no es eso lo que sus seguidores anhelan que pase allí? Peleas, folleteos y vínculos personales basados en dependencias comensales, parasitarias o sado masoquistas, al servicio de unos telespectadores que ejercen de "voyeurs" (mirones) a través de la ventana digitalizada.

Guardiola funciona con el aplomo, humildad y "savoir fair" (saber hacer) que se espera de alguien que se haya psicoanalizado, dato que desconozco, pero que no me extrañaría en absoluto y encaja perfectamente con su extraordinaria personalidad. Su proyecto, que se anuda con el de J. Cruiff (a quien tuve el placer de seguir en algunos entrenamientos y en los partidos), y muchos otros, se asemeja más al de una gran familia que incorpora a las nuevas generaciones a un proyecto común.
Insisto en la idea de que es un trabajo de muchos años y que requiere de continuidad, de grandes jugadores y de una masa social que sabe que "son más que un club". Si queremos dar buen ejemplo a los jóvenes, sería más aconsejable que triunfe el proyecto Guardiola & Cia antes que el suyo, Señor Presidente del Real Madrid-al-Cielo desde el que usted nos divisa, encaramado a su elevadísima montaña de dinero.

Debiera usted saber que en las guerras, los mercenarios son los primeros en salir corriendo cuando vienen mal dadas, pues carecen del plus de moral que aporta el sentir que uno lucha en la defensa de unos ideales.
¿Acaso no tiene usted un equipo de mercenarios capitaneados por un narcisista resentido y lanzador de cócteles-difamaciones-molotov, a un auténtico profesional de la agitación? ¿Es ese el Señor que usted designa como sefensor del Señorio del Madrid? El triunfo de su proyecto sería la reedición de la infamia de Caín sobre Abel.
Un gran mecenas y un grupo de mercenarios no son suficientes para construir un gran equipo como el del Barça a no ser que se apliquen al gran "curro" que hay detrás.

También se han empeñado en afirmar que tienen el mejor jugador del mundo, cuando la UEFA ha designado a Messi (quizá este año se lo tendrían que haber otorgado a Iniesta o a Xavi).
Ustedes han adquirido un velocísimo fabricante de bicicletas, de gran fortaleza física, pero que en términos musicales, tocaría un par de instrumentos, en tanto que Messi posee infinidad de registros polifónicos y, aunque la efectividad goleadora sea semejante, el goce estético de ver jugar a uno u otro, es incomparable.

Y ya para finalizar, le preguntaría , Señor Presidente del Real Madrid, qué entiende usted por Señorío, pues según mis entendederas, una de las grandes cualidades de los Señores era saber deponer las armas a los piés del enemigo, siempre y cuando la envidia cainita no les impidiera reconocer su superioridad.
Mi agradecimiento a Guardiola y a este Barça por lo mucho que nos hace disfrutar a quienes amamos y entendemos el fútbol y que, ganen o no títulos, si no abandonan esta filosofía, seguiremos disfrutando de buen fútbol, aunque otros sean sus jugadores y otros sus espectadores. Mucha suerte a la gente de buen corazón.

domingo, 27 de febrero de 2011

El suicidio en la aldea de la hipocresía global

En este escrito me alejo un poco del planteamiento general de los anteriores(posteriores en esta lista), en los que ofrezco mis propias elaboraciones, para en este caso aportar las de algunos pensadores ya consagrados como María Zambrano , a quien rindo mi humilde homenaje.
Quizá porque dicha filósofa nos habla del suicidio colectivo de toda una cultura milenaria como lo es la europea, y el progresivo abandono de los ideales que acompañaron la Ilustración y el posterior estancamiento ideológico tras los cambios sociales y psicológicos que introdujo la Revolución Industrial y las revoluciones burguesas.
Tenemos la sensación de pertenecer a un mundo que se está disgregando y que puede evolucionar hacia un cambio muy positivo o hacia su destrucción total. Muchas personas que no soportan tanta angustia y tanta presión, han optado por quitarse la vida.


Hay conductas suicidas no reconocidas como ciertos accidentes mortales o algunas mutilaciones involuntarias de miembros. También lo son la asunción sistemática de riesgo o los repetidos intentos fallidos (generalmente por ingesta de fármacos), que tienen valor esencialmente relacional.
Quien se somete constantemente al riesgo tiene excesivamente magnificada la representación de su propia muerte, que al vencer, cuando no sucumbe en el acto de riesgo, lo vive como una afirmación narcisista megalomaníaca.
Un desafío a la muerte que, muy bien explicado por la Dra.Sophie de Mijolla-Mellor, lo relaciona como un ataque inconsciente a esos padres idealizados en nuestra infancia, a quienes habíamos atribuido una omnipotencia total.
Este tipo de conductas son muy frecuentes en la adolescencia, ¿a quién durante su adolescencia no le pasó por la cabeza la idea de suicidarse?. Los riesgos tóxicos con el alcohol, las drogas o la anorexia, estarían también en este grupo de conductas suicidas.
Los autores que estudiaron las tentativas de suicidio en los adolescentes (Jeanmet, Ph; Birot, E.,1994) señalaron el hecho de que la idea de la muerte tiene un valor organizador en la adolescencia. La idea de la muerte está unida al sentimiento de lo efímero, de ahí la facilidad de las identificaciones con los héroes románticos (léanse las desventuras del joven Werther).

La tentativa de suicidio puede presentarse como un procedimiento para restaurar una identidad perdida (el cuerpo prepúber en la anorexia) o una identidad delirante. Del mismo modo, la integración pulsional en la adolescencia, sobre todo en lo que se refiere a la homosexualidad, es un factor que favorece la conducta suicida. Entonces ésta aparece esencialmente en su valor relacional, ya se trate de una amenaza, incluso de un chantaje al entorno, o una llamada de socorro cuando la comunicación se ha roto.

Quisiera centrarme preferentemente en el contexto de desmoronamiento personal y social en el que aparece la idea de suicidio, se lleve a cabo o no. Mi aportación personal se va a centrar en el poema que dediqué a una buena amiga tras el suicidio de su hijo (poema incluido en TIZAS NEGRAS) y voy a estar muy orgulloso de presentaros algunas aportaciones sobre este tema por parte de gente de gran relevancia humana, artística y filosófica como fue nuestra erudita Maria Zambrano , a quien no se le ha otorgado todo el reconocimiento que merece.
A alguien que si, en vez de nacer en la España de los desposeidos, hubiese nacido en Alemania, por citar un país serio, hoy se la estudiaría en todas las Universidades del mundo junto a otros filósofos de la talla de Shopenhauer, Spynoza, Leibniz , Heidegger o Nietzsche.
Sus aportaciones en el estudio de los "sueños" en el ser humano, son dignos de ser rubricados por cualquier psicoanalista de los grandes. Quedé absolutamente maravillado por su enorme profundidad de pensamiento, su sutileza y exquisita sensibilidad.

En su extensísima obra se encuentra un trabajo titulado "El suicidio de Occidente y el suicidio de Adán". En 1973 le escribe una carta a Lezama Lima en la que le comenta que leyendo a Massignon se había reafirmado en la idea de que nunca el hombre occidental había tenido tanta vocación suicida como ahora.

En "Sociedad contemporánea y democracia" nos dice: "Cada época tiene sus males, hasta en lo físico. Es sabido que no siempre la Humanidad ha padecido los mismos azotes. La Edad Media sufrió el castigo de la lepra. El Romanticismo el terror y la atracción de la tuberculosis. Siempre hay una lepra y una tuberculosis. Pero el alma moderna tiene la particularidad extraña de amar sus enfermedades más que a sus bienes; de sentirse atraida por sus males, casi hechizada por ellos.
Pero este hecho de sentirse atraido por su propia enfermedad, avisa del carácter especial de ella, de su punto de resistencia. No es el cuerpo propiamente hablando, no es ningún órgano el afectado por el mal. Cuando la enfermedad nos atrae es que en ella está en juego nuestro propio ser; que se trata, no de una enfermedad que se tiene, sino que, en cierto modo, se es. Que quien está enfermo es el centro de nuestra vida, que se ha convertido en problema. Pero toda la vida es problemática; entonces, cuando sobreviene la enfermedad es que se ha hecho problema algo que no debe serlo." (...) y prosigue más adelante: "Claro espejo del hombre moderno, tenemos el mundo fantasmal que hoy nos rodea: un mundo pre-racional después que la razón lo ha habitado. Mundo pre-lógico después de un largo período de ejercicios del logos en todas sus formas.
Y esto: un mundo de "antes" en el "después" ¿no es la imagen más verídica del horror?. El horror es siempre del instante, porque surge una coincidencia de seres o de situaciones que no concuerdan. Y ahora, es horror del anacronismo de un mundo mágico en el que hemos recaído después de haber llegado a la plenitud de un mundo modelado por el logos. La situación de hoy es más intrincada porque la reaparición de ese mundo mágico se verifica como recaída, como retorno en medio de los restos de un pensamiento sin brío creador" ¿Son o no sabias palabras las suyas?

Al acabar la guerra se exilia en México y en 1986, estando nosotros ya en una supuesta democracia, le preguntan si se atreve a sospechar cómo está España. A lo que responde:
"Me temo que no. pero veo los informativos de televisión con cierta frecuencia y eso me quita la gana de vivir, no ya en España, ni en el mundo, sino en el universo. Es terrible lo feo que está el mundo. No hay un rostro de verdad, un rostro, puro o impuro, pero un rostro. El mundo está perdiendo figura, rostro, se está volviendo monstruoso. Y ahí hasta san Juan de la Cruz viene en mi apoyo: "la dolencia de amor, que no se cura sino con la presencia y la figura..." ¿cómo amar a un mundo que no tiene presencia ni figura? ¿cómo hablar siquiera de él? Sí, encuentro que el mundo se está vaciando de pensamiento.

Comparen ustedes la dimensión de estas reflexiones con la mediocridad de nuestra clase política actual, con personajes que no saben ni hablar y que llaman "presidenta" a lo que sólo puede ser presidente, como el que reside sólo puede ser residente y no "residenta".

Es también muy bonita y anticipadora en el tiempo la asimilación que hace a no poder amar algo que no tiene rostro ni figura, pues sabemos por la psicología actual que el niño, antes que al mundo, viene a un rostro, al rostro de la madre.

Alarman mucho las muertes de mujeres en manos de sus parejas, y hay motivos para ello, pero ¿qué estamos haciendo con la realidad de los miles de suicidios que se producen anualmente en España y en todo el mundo, y que se han ido incrementando alarmantemente con La Caida del Imperio Capitalista-financiero?

Quizá debamos recuperar la fuerza y el auténtico valor del logos al servicio del pensamiento y de la verdad, no al de los mezquinos intereses de una minoría oligárquica que se han repartido el mundo. Cuando un ser querido abandona nuestra comunidad por causa de la autólisis suicida, un frío manto de silencio y olvido se cierne sobre su recuerdo, quizá porque resulta doloroso enfrentarnos al mensaje que nos deja, tal vez movidos por la misma sutileza y cobardía que hace que a un desahucio lo denominemos "concurso de acreedores" para maquillar toda la crueldad del acto. Una sociedad hipócrita y perversa donde las halla.

TE FUISTE SIN DESPEDIRTE

A veces el tiempo
se desparrama todo
como las cuentas de un rosario
por las lágrimas de un niño.

De golpe ya no quedan oraciones
ni labios que las musiten,
ni cera en los panales,
ni viento en los arrecifes.

Y salen huyendo las catedrales
perseguidas por sus campanas,
y los bailarines confunden
la paciencia del Cascanueces
con la paz de la Bella Durmiente,
mientras eterna la noche
corrige sus partituras.

A veces el tiempo
se desparrama todo
y te pierdes en un bosque
sin nidos ni canciones,
subido a un tren sin freno
que sueña un paisaje sin estaciones,
cuando ya tus huesos son el pedernal
que encasta la vida contra el acero
y el brillo de los ojos tizones
se apaga con el dolor del mal,
se apaga con sabor a mar,
se apaga como un diminuto brasero
rebosando constelaciones.

A veces el tiempo
se desparrama todo
como el vino de una copa,
como el rocío en una hoja,
como un beso sin boca.