lunes, 29 de febrero de 2016

Rafael Cadenas, metal dócil en la mano de los días

Conocí la existencia de este enorme poeta venezolano a través de un comentario de Andrés Trapiello, cuyas acertadas reflexiones suelo leer cada semana.  Cada cual tiene sus referentes en todos los ámbitos de la vida y lamento no haber contactado antes con la obra de este excepcional poeta, nacido en 1930 (el mismo año que mi madre) y autor de excelentes trabajos poéticos como  "Cuadernos del destierro" o "Falsas maniobras" , entre muchos otros.

Acabo de leer su obra entera, poesía y prosa 1958-1998, con la sensación de un hallazgo y una agradable fascinación.  Os invito a leer a este premio nacional de literatura en su país, entre muchos otros galardones, que, pese a todo, creo que no ha tenido toda la atención y divulgación que merece su obra.  Hoy voy a incluiros algunos de los poemas que he compuesto, fruto de la inspiración que transpira su original forma de sentir la vida, y ya que no nos hemos podido encontrar en el mundo de la Bet, espero hacerlo en el de Alef,  en una esquinita del Universo de Atzilut, donde ya no haya que hacerse más preguntas sobre el sentido de las cosas.

I

Cuando en soledad
recuerdo tus besos,
un repentino amanecer
escala por mi cuerpo.


IV

Cuando movidos a tientas,
los labios de los enamorados
suavemente tropiezan,
nieva polvo de estrellas
y todo en el Universo
es beso, verso y beso.


V

Si tiendes al amor ambas palmas,
sumisas las conchas abren sus valvas
y te obsequian dulces salomas.


VII

El salto caballo de tus ojos
enrocó mi pensamiento
en patios de luz y rastrojos
que huelen a absenta y tiempo.


VIII

Estoy cansado de ser hoja,
ahora quiero ser viento,
o mejor ese pañuelo
que tu mano recoja
para guardarlo en el pecho.


XII

Se esquina la luz del día
y el frío la recoge en tu pupila,
tus labios tienen sed de poesía,
porque el amor se da, no se alquila,
ni se vende como cualquier porquería.


XV

Te he hallado reclinada
en tu sonrisa cuarto menguante;
pregunto a dónde se fue el amor
y no contestas nada,
únicamente pretendo ser el guante
en el que enfundes tu dolor.


XVII

En cada beso habita
el primer pezón,
el amanecer de una sonrisa
y la simiente del primer amor.


XVIII

Buscaba yo el amor
como perrillo las esquinas,
cuando apareciste tú
cual distraída zarzamora
que promete un sinfín
de afiladas espinas,
antes de rendir
el fruto que atesora.

De más poesía, amor, escucha y comprensión estamos necesitados en un mundo abocado a la violencia y la autodestrucción.  ¿Quién va a fabricar unas gafas de realidad virtual para el alma?

viernes, 29 de enero de 2016

A la espera del retorno del padre

"Nos hallamos en la era del ocaso irreversible del padre, pero estamos también en la era de Telémaco; las nuevas generaciones observan el mar aguardando que algo del padre regrese.  Pero esta esperanza no es una parálisis melancólica. Las nuevas generaciones están comprometidas -al igual que Telémaco (hijo de Ulises y Penélope)- en lograr el movimiento singular de reconquista de su propio porvenir, de su propia herencia".

Hermosas y acertadas reflexiones del psicoanalista Massimo Recalcati en su esclarecedora obra recién publicada bajo el título de "El complejo de Telémaco" (Anagrama). El cree en los jóvenes-Telémaco de hoy en día, de herencia desposeídos, carentes de futuro, observadores pasivos de la destrucción de la experiencia, de la caída del deseo, de la esclavitud al goce mortífero, del desempleo, deprimidos y conscientes del desamparo que produce estar bajo la tutela de unos padres que quieren ser tus colegas y van por la vida perdidos y angustiados.

Porque nuestros jóvenes necesitan de un padre, pero no el padre déspota y autoritario que se erige él mismo como la Ley e impone su brutalidad; ese tipo de padre que ya tuvimos suficientemente representado durante la dictadura franquista, sino un padre portador del deseo y del orden simbólico de la Ley de la palabra, un padre también sometido a esa ley y a la castración simbólica.
Nuestra sociedad ha matado al padre tirano y brutal, pero ha dejado huérfano al hijo, no le ha dado a cambio ese otro padre del que os hablaba anteriormente, tan necesario para transmitir la herencia del orden simbólico de una vida plena de sentido, no expuesta al goce mortífero imperante y a la autodestrucción.

La Mujer ha entendido su libertad como el máximo alejamiento del Hombre de la órbita de sus intereses. Esa vivencia subjetiva de ser "usadas y tiradas" como las compresas, la han revertido sobre los hombres, tomando de ellos la semillita para procrear sus hijos , la manutención de la prole y poquito más.  Los restos quedan para su propia satisfacción sexual o narcisista de ser deseadas.
Le ha negado al hombre-padre el rol simbólico que le corresponde en la estructura familiar, el transmisor del deseo y posibilitador de la tercerización que desencalla la simbiosis madre-hijo.

Esa pérdida de peso específico del hombre como tal en la cadena reproductora, tanto económica como familiar, le está llevando a interrogarse sobre qué es ser un hombre y el consiguiente vaciamiento de sentido lo está cargando de violencia interna, que en algunos de ellos es repercutida sobre la mujer, a quién consideran la culpable de la pérdida de su lugar como esposo, como padre y de su ruina económica.

El caso más reciente que ha llegado a mis oídos es el de ese profesor de música que ha arrojado por el balcón a una bebita de 18 meses, al ser sorprendido abusando sexualmente de ella, por la madre de la criatura, quien había pasado la noche con él y fue también agredida.
Son demasiados despropósitos juntos:  desde pasar una noche loca con un desconocido, hasta llevar consigo a su bebé.  Una madre desprotegida de marido y una bebé-Telémaco, que ni siquiera sabía que esperaba un padre, un buen padre amoroso, mientras ese sátrapa sexual se apoderaba del reino de su inocencia y arrojaba su vida por la ventana.  Esperemos que las mujeres se conciencien de que ese uso parcial que hacen del hombre, no es ningún triunfo, sino que simplemente le han quitado una pata a la mesa y ahora el equilibrio es más inestable para todos.

El torero, su vástago y la vaquilla de la suerte

Hemos transitado del "twist and shout" (retuércete y grita) de los Beatles de los ´60, al vivo saltando de escándalo en escándalo, en el gran juego de la Oca "Spain is different" y el Estratego globalizado.
De los cuatro evangelistas que explican la vida de Jesús de Nazaret, Lucas tiene al toro alado como símbolo de la fuerza, sosteniendo un ejemplar del evangelio.  El toro y el delfín son dos animales mediterráneos por excelencia. Aparecen en la cultura minoica cretense, representados en sus frescos o a través de la figura del Minotauro en su laberíntico hábitat.  También el  delfín se erige como el animal mamífero más representativo del mar Egeo, y ambos han sido objeto de juegos y otras lides.
Se saltaba sobre los toros, pero no se les sacrificaba, eran animales semi divinos, con correspondencias astronómicas y astrológicas.

El toro ha perdido en la península ibérica sus atributos divinos y se le respeta más como la "fuerza" a batir. Un poderío superior al del hombre, quien en su lance con el animal, tratará de vencerlo son sus habilidades y astucias ganadas para el arte.
Todo este preámbulo viene a cuento por una imagen que circula estos días del torero Fran Rivera sosteniendo a su hija en alto, mientras daba unos capotes a una vaquilla, que no a un toro de lidia. A bote pronto da la sensación perceptiva de que el torero alza la niña para que no sea cogida por el animal, en un acto propio de un padre irresponsable. A la imagen le falta una explicación que la haga comprensible, nos guste o no su argumentación, es más creo que no debió de ser difundida al público en general, como acto íntimo que era. El próximo paso es que publiquen fotos mientras defecan.

Si pensamos ese encuadre como un ritual fálico iniciático donde se perpetua el deseo y la pasión por la vida, en la que un padre carga de sentido su oficio y le otorga un valor transgeneracional, nos vemos obligados a conceptualizar el acto desde otra perspectiva de pensamiento, independientemente de que no coincida con nuestros principios y valores.  Lo que simboliza ese ritual es todo lo contrario de lo que le acusa la gente : "Por ti, hija mía, me voy a jugar la vida en cada corrida".

Esa bella estampa no se entiende alejada de los conceptos de linaje, saga, estirpe y oficio que reta a la muerte.  Ya sé que algunos van a cuestionar si el toreo es un oficio, un arte o un "matador" de toros. No es un tema como para lucirse en los tiempos confusos que corren, donde todo funciona del revés.
De niño me llevaron a una corrida de toros en La Monumental de Barcelona, de la que guardo un vago recuerdo, pero me atrevo a aseguraros, en mi condición actual de higo seco, que lo peor que puede pasar en una corrida no es que muera el toro o el torero, sino que no se produzca esa breve historia cargada de pasión en el linde entre la vida y la muerte, que se desata entre ambos.  Lo peor de todo es el desencuentro, el eclipse de la llamada de sus partes animal en ese trágico juego-combate, en el que uno de los dos dejará la vida, y , en ocasiones, ambos.

El error y el horror de esta instantánea consiste en que se haya hecho pública, ese desenmarcarse del espacio íntimo y privado al que está adscrita, ese lugar privilegiado propio de las ceremonias, de los rituales y demás liturgias ancestrales.
La sociedad ha percibido esta imagen como consumidora de escándalos que es.  Una chusma ávida de exabruptos compulsivamente buscados a diario en los "reality shows" o en la telebasura a la carta.
Acción-reacción, la peña acéfala, apenas digerido lo que para ella era un escándalo, pasa a satisfacer su parte envidiosa y querulante, vomitando en los juzgados lo tragado sin digerir ni pensar.
Esta sociedad talibanizada, cada vez me escandaliza más y, al igual que ellos, yo también les denuncio, aunque no en los juzgados. Si tu ojo te escandaliza, arráncatelo, pero antes, piensa un poquito y quizá preserves también la vista.
Saludos y salud para todos aquellos a quienes les ha escandalizado más que vuelva a ser el más votado en España, el partido con mayor corrupción de toda nuestra historia. Así nos va.

jueves, 31 de diciembre de 2015

La persona, como el cerdo, no tiene desperdicio

En un artículo de La Vanguardia del 4 de noviembre de este año que se despide hoy, comentaba el periodista Miguel Lois que una decena de exjugadores de la NBA de entre 48 y 65 años, han fallecido este 2015.
Mencionaba una no despreciable lista de antiguas estrellas del baloncesto americano y se preguntaba si ¿casualidad o causalidad?, al tiempo que esgrimía ese recurrido tópico actual de "han saltado las alarmas" sobre el fenómeno en sí.  Han saltado las alarmas sobre tantos y tantos temas, que lo único que hacemos es dedicarle unos instantes de nuestra atención, espetamos algo así como ¡caray! y, seguidamente desconectamos la alarma y a otra cosa mariposa.

¿A quién le importan unos exjugadores de baloncesto del siglo pasado, por muy famosos que hayan sido?  En los tiempos que corren, que en realidad están estancados, todo pasa a ser pasado, sin apenas haberse erigido presente.  Habría que preguntarse sobre qué cosas pueblan nuestro actual imaginario colectivo.
Parece ser que se pagan ahora los descontroles de hace 3 décadas, donde había barra libre de consumo de todo tipo de anabolizantes y demás sustancias, de las que ni siquiera hemos llegado a tener noticia.

Tras la práctica deportiva, la mayoría de estos exprofesionales, abandonan el ejercicio físico sistemático y sus dietas correspondientes, por lo que aumentan mucho de peso, con los riesgos contra la vida que ello presupone. A este respecto mencionan a un tal Anthony Mason, que sin alcanzar los 2 metros de altura, pesaba 158 kg. cuando murió.

Como era de esperar nadie menciona los factores emocionales como inductores de estados depresivos que conducen al autoabandono de los cuidados personales, a la pérdida de la ilusión y deseo por la vida y el mundo.
Nadie menciona el tremendo revés narcisista que se llevan esos formidables jugadores de baloncesto, casi todos ellos endiosados por sus seguidores, y que pasan de estar en boca de todos y ocupando portadas en la prensa o televisión, al más absoluto olvido y silencio cuando ya dejan de pasar balones por el aro.

Se les explota unos cuantos años y se les abandona sin más. No se les prepara psicológicamente para su retiro profesional y su nueva situación ante la vida. No se suele producir esa transición de la práctica activa del deporte, a una labor también útil en los servicios técnicos del club, en la figura de preparador físico o entrenador, como ocurre muchas veces entre los futbolistas.  Al fin y al cabo, sólo saben de baloncesto y es lo único que llena y da sentido a sus vidas.  Cuando se "jubilan", es como darles el permiso para desaparecer, pues su impresión subjetiva es que ahora son un estorbo o un problema.

No nos pueden decir de golpe que ya no servimos para nada porque ya no tenemos nada susceptible de ser explotado, como le ocurre a muchos trabajadores cuando se jubilan o los echan de sus trabajos con apenas 50 y poquitos años, y que no se les muestra otro horizonte que el camino de la demenciación (alzheimer u otras demencias), o la senda del cementerio de las exlaboriosas y fatigadas hormiguitas.

Cualquier deseo humano o necesidad pasa rápidamente a formar parte de los circuitos de explotación de este capitalismo salvajemente global que tenemos y que no hay más remedio que reformar profundamente si queremos que el mundo como tal sea sostenible y predomine la paz social.
Se invierte, aunque nunca lo suficiente y mucho menos en España en educación y medios para formar a nuestros jóvenes y poderles "explotar" a tope durante sus mejores años, pero algo se nos escapa en este circuito económico-social para que no sepamos aprovechar el potencial de sabiduría y experiencia  de nuestra gente provecta.

Os deseo a todos un enjundioso y feliz 2016 y que no sea otro año más de los "indignados" por tanta corrupción e injusticia social.

sábado, 7 de noviembre de 2015

El preservativo cortocircuita la pasión

Una pareja se enzarza en el juego amoroso, sus cuerpos tiemblan, se agitan, exudan. El deseo y la pasión del encuentro te sumergen en el cuerpo del otro.
Hay empuje a la unidad indiferenciada, a la fisión de la piel y la ruptura de toda geografía mental que asigne  barreras o fronteras.
Campo libre, esporas al viento, los ojos tratan de ver más allá de la muerte y sus miradas se desgastan hasta rendir la luz.
En el fragor de la batalla para la que la mujer y el hombre han sido realmente diseñados, se ven conminados a darle una pequeña tregua al sentido común, a lo real inminente: puedes gozar del coito pero no debes quedar embarazada, tener hijos en Europa sale muy caro, no es como en Rabat, Bombay o Dempasar, por citar tres lugares o culturas donde la vida tiene prioridad ante los objetos económicos.

Aparece entonces el preservativo cortocicuitando la alta tensión pasional, algo así como echarle bromuro al deseo o, aún peor, actúa la marcha atrás, que subvierte la inevitable implosión, en una aspersión de semen en territorio no fértil. Cierto es que el preservativo aparece ya en los antiguos sumerios o en el pueblo egipcio, pero en el contexto de la protección de la mujer cuya vida corría peligro, caso de un nuevo embarazo.

Un escrito de la periodista Maite Rodriguez en La Vanguardia del miércoles 4 de noviembre del año en curso, comenta un estudio sobre 1570 estudiantes de bachillerato y Formación Profesional de Barcelona entre 2004 y 2012, en relación a los métodos anticonceptivos usados.
Pues bien, una de sus conclusiones es que el uso del condón entre los 17 y los 19 años ha bajado del 80.5% al 68.3%, en ese período de 8 años.  ¿Necesitamos de la amenaza del SIDA o de la sífilis, para usarlo?
La tan cacareada Ley de Salud Sexual y Reproductiva de la Interrupción Voluntaria del Embarazo del 2010, sigue siendo una vieja declaración de intenciones muy parecida a la de recortar las tremendas desigualdades sociales existentes.

No es un tema de falta de información al respecto, que erróneamente los jóvenes buscan casi exclusivamente por internet, sino de formación, de crecimiento personal, de envoltura libidinal grupal. Se trata del gran tema aún no resuelto de qué es un hombre (todos) o de qué hablamos al decir mujer (no-toda) y de la enorme complejidad y misterio que envuelven el amor, el deseo y el cuerpo-de-la-falta.  Aclaro que los paréntesis exponen muy sucintamente la forma con la que el psicoanalista francés, Jacques Lacan enuncia al Hombre como "todos-los-hombres", en contraposición a la Mujer, como "no-toda", refrendando la mayor complejidad del género femenino frente al masculino.

Debemos hacer reflexionar a nuestro jóvenes en la gran diferencia que existe entre erotismo, pornografía y una sexualidad que incluye el amor y el respeto por uno mismo y por el otro.
No vaya a ser que en pocos años se harten de follar, como arte masturbatorio mutuo y sigan sin saber qué es "hacer el amor", que no es lo mismo.
Parece preocupante constatar en los tiempos que corren una cierta aceleración en la mujer, demandante de encuentros sexuales con chicos y chicas, a edades muy tempranas. El "chunda-chunda" de vida "on line" se está saltando la sana etapa de la latencia, en perjuicio de esos niños entre los 11 y 13 años, a quienes la salida de la familia y la inclusión en la pandilla, les iba preparando poco a poco para ese primer encuentro largamente soñado y fantaseado.  Nos estamos cargando la imaginación, la insinuación, el cortejo, el fantaseo y todas las artes de paulatina aproximación al otro. Ahora funciona el "a saco Paco".  Todo se embadurna de una urgencia y brusquedad muy alejada de la ternura necesaria para el amor, lo que está generando mucha angustia, fobias y desajustes de personalidad entre la juventud (anorexia, adicciones y cuadros obsesivos o personalidades límites (borderlines).

¡Qué tiempos aquellos los del amor cortés!, del piropo fino y elegante, de la aproximación pausada y asustada de las manos y los labios, del vertiginoso entrelazamiento de las miradas, que en un día futuro te llevaban a desvelar el encuentro de los cuerpos desnudos, te invitaban a morir gozando en el interior del otro a quien amas y donde el hijo se configura en el orden del deseo y no de una amenaza, que quizá deba ser abortada. El preservativo  cortocircuita la pasión necesaria del acto porque introduce un corte en su espontaneidad y, por otro lado, las mucosas de contacto de ambos partenaires son reactivas a esa segunda piel de látex o a cualquier corpúsculo ajeno a lo biológico humano.

sábado, 15 de agosto de 2015

Ruido blanco

"El ruido blanco hace de enmascarador del resto de ruidos y al ser un ruido constante y sin altibajos, hace que el cerebro se calme y pueda conciliar el sueño" Quienes  han sacado estas conclusiones han omitido un aspecto muy importante para la modulación del dolor mental del bebé, que es lo que introduce la palabra "constante", es decir, la "presencia y permanencia" del ruido, esa familiaridad es tan importante como el ruido o sonido en sí.
En las películas americanas suelen aparecer esos pisos destartalados que se encuentran en Brooklyn, a escasa distancia de las vías del tren por donde circula el metro.  El inquilino se queja de que no puede dormir, pero no es sólo debido al estruendo del paso del convoy, sino de que el apartamento vibra, tiembla como un flan.
De pequeño vivíamos muy próximos a un tren de vía estrecha que pasaba cada 20 minutos y no estorbó el sueño a nadie, nos "familiarizamos" a ese breve estruendo de tornillos, pero el suelo era firme.

Tenía un bebé malhumorado a mi lado mientras desayunaba y me puse a hacerle gorgoritos de gorrión o de paloma. Cesó su protesta al momento y me regaló unas cuantas sonrisas.  ¿Se calmó porque mi canto era un ruido blanco y/o porque además de sonreírle, también le estaba prestando atención?  La música y la danza son precursores del lenguaje y todos respondemos a sus estímulos. ¿No es el latido del corazón de la madre un ritmo compañía y presencia para el bebé?

¿Porqué el ruido del llanto del bebé no es un ruido blanco para nosotros? ¿Porqué nos causa tanta angustia y respuestas desesperadas como llevarlos a pasear en coche, zarandearlos violentamente o incluso llegar a matarlos a golpes?  ¿Porqué muchas jóvenes mamas no soportan el llanto de sus bebés?

Cuando lees las explicaciones que dan en Google sobre el ruido blanco y como ayuda a dormirse a los bebés, te percatas que hablan de la criatura como un cerebro aislado del entorno familiar y del sostenimiento de su madre.  Omiten concepto psicoanalíticos que se conocen desde hace más de 50 años y sin los cuales, no pueden comprenderse estos fenómenos.  Al inicio, la mente del neonato requiere de objetos estables (el propio rostro de la madre es uno de ellos), de sonidos o ruidos habituales, por lo que se mueve en un ambiente de asimilación y acomodación de estímulos a los que va otorgándoles la categoría de "familiares" y cuya presencia/ausencia condiciona su estado anímico.

Es la piel de la madre lo que calma al bebé, y también su voz, que se va integrando como una segunda piel "sonora" (Dr. de M´uzan).  Para conciliar el sueño, el bebé no necesita silencio a su alrededor, sino los ruidos "reconocidos".  Todo ruido extraño se convierte en persecutorio, en una presencia amenazante. La gente no se hace cargo de las angustias que viven las criaturas desde recién nacidas, estados mentales que el Dr.Bion calificaba de "terror sin nombre".  De ahí que los cambios de entorno se vivan mal y alteren su capacidad de abandonarse a los objetos buenos internos que ya están siendo introyectados, poblando ese desierto de terror inicial y generando la confianza necesaria para abandonar las excitaciones sensoriales y sumergirse en las etapas del sueño.

El autor de esos comentarios en Google sobre el ruido blanco y su aplicación también en los adultos (¿acaso no seguimos llevando el bebé dentro?) se preguntaba cómo es posible que un bebé sea capaz de dormirse con la música a todo trapo y que el ruido que haces al sentarte en el sofá le despierte.
Dicha pregunta la encabezaba con un:  "Ahora sólo me queda por entender..."  ¡Qué envidia me da tener una única pregunta sin respuesta, cuando a mi me quedan miles!Espero que le sirva la mía: el bebé puede dormirse con la música a todo trapo  porque se ha creado previamente a su alrededor un ambiente de "confianza emocional" necesario para que pueda "retirarse" sin angustia al mundo de los sueños y cuando te levantas, aunque fuese sin ruido alguno, sus sensores le advierte sobre un movimiento de presencia/ausencia, que se ve obligado a corroborar para que no se convierta en una ansiedad persecutoria.  Confianza que sólo se puede transmitir si la tiene la mamá en sí misma.

Vivimos tiempos en los que se nos oculta nuestra propia capacidad de resolver los conflictos, modificándolos desde nuestra intuición y arcaico "saber".  Tuve un psiquiatra didacta que nos decía que si la naturaleza fuese sabia no permitiría ser madres a determinadas mujeres, lo cual podría ser cierto, pero también extensible a muchos varones.  El llanto del bebé no tiene la finalidad de desesperarnos, sino la de expresar un malestar, y acaso no se les amase tanto si la crianza fuese algo así como "coser y cantar".  No olvidéis que la principal función materna es la de modular el dolor mental de su bebé, y ese dolor ha de encontrar contención, no rechazo o agresión.

martes, 30 de junio de 2015

Una boda, dos grandes sueños

Has contraído nupcias durante las noches blancas de San Petersburgo, pero bajo el azul mediterráneo de Barcelona.
Llegaste sentada de costado en la silla de tu caballo, luciendo un espectacular vestido heleno, que me hizo dudar por unos instantes si no me había trasladado a la Olimpia de a.C. en una de mis frecuentes ensoñaciones diurnas.
Flamante cual hermoso adonis apareció el novio en uno de esos bólidos cuyos motores fabrican a modo artesanal. El mismísimo casi invencible héroe Aquiles, se habría quedado pasmado, de haberlo visto llegar.
Orondo y feliz cual pluma al viento, se dispuso a esperar la llegada de la novia, que nadie oteaba por el horizonte. Cuando cual alucinación apareció ante nuestros atónitos ojos, un único caballo apaciguó toda la cuadra encerrada en el motor del vehículo.  Una vez más, el nervio de la vida se impuso al acero.

Todos esos lugares ya habitaban en mí antes de que tu vinieses al mundo, y de buen seguro que ahora formaban parte de las valiosas ruinas de tu inconsciente.
Tu novela familiar comenzó cuando disipada la mitad de 1980, aterricé en Leningrado, recién finalizada la Olimpiada de Moscú, que había sido interpretada en clave de apertura de la Unión Soviética al mundo occidental.
Eran los inicios de lo que Mijail Gorbachev bautizaría como "Glasnost" y "Perestroika", el proceso de transición de los soviets hacia las democracias parlamentarias, similar al proceso en el que hacía unos años estaba inmersa España, solo que nosotros procedíamos del fascismo y los soviets de un engendro comunista que funcionaba como un "capitalismo de Estado".

Tu madre fue designada la guía de habla hispana para mi grupo de Barcelona, del que yo era el guía acompañante.  Dos almas soñadoras e incautas, expuestas a las flechas de Cupido, de las que fuimos diana.  Las obras cercanas al hotel Pulkovskaya, a orillas del Báltico, fueron testigos de los primeros besos.
Amaba la lengua castellana y sus sueños de caballerías parecían sacados de algún fragmento de Don Quijote.  Adoraba España, sus costumbres y folclore e idolatraba a nuestro controvertido Raphael.

Para mi familia, que lo habían perdido todo en la guerra civil, la Unión Soviética permanecía como el único credo referente de la gente humilde y trabajadora. Nos congratulábamos de que fueran por delante de los americanos en la carrera espacial y estábamos al tanto de sus progresos.
La U.R.S.S., Cuba y el Ché, eran la biblia de los desarrapados que ya no podían creer en el género humano y mucho menos en una Iglesia que había tomado partido del lado del dictador.

Nos casamos en Leningrado, un frío pero hermoso otoño de 1981, en una ceremonia tan emotiva como la tuya.  Volví a Barcelona con mi familia y amigos y a Tatiana la dejaron salir 9 meses más tarde, todo un detalle "socialista" para con los novios, a quienes no les era permitido pernoctar juntos en el mismo hotel, una vez casados.  Estados tan rígidos no pueden sino quebrarse.

Tu naciste del choque de esos dos trenes cargados de sueños y mutuas idealizaciones, por eso eres un alma nueva que estrena el mundo, vital y temperamental.  La pasión latina con el sabroso vodka ruso, son un auténtico cóctel molótov.
Disculpa que en tu boda nos hayamos sentado en mesas separadas, pero eso ya forma parte de la caída de los velos, de los telones de acero y el linchamiento de los ideales. Historias mundanas que forman parte de nuestra letra pequeña, de esa con la que hemos escrito 3 décadas de nuestras vidas.

No olvides que siempre serás la hija de los sueños, que es el origen más hermoso del ser humano, de ese, tan a menudo esperpéntico ser humano, por el que voy perdiendo interés, y del que ya sólo me conmueve todo lo que le trasciende, todo  lo que de espiritual hay en él.
No olvides que fuiste deseada y amada, pues esa es la base para que tu también puedas amar y desear a Andrés, que, como bien sabes, significa "hombre" en griego.  Para vosotros este poema que he escrito para un día tan especial e irrepetible.


"Sujetad con brío los caballos,
detened ese imparable galope
que trae la noche entre sus cascos.
Rogad a Cronos solicite de Zeus
remanse el tiempo en ese sirope
donde duermen los besos no nacidos.

Sujetad con fuerza los caballos,
cosed estrellas en sus crines
a fin de ahuyentar la oscuridad;
que hoy la luz no quiere dejarnos
sin antes guiar los esposos a los orígenes,
donde el amor sobrevive a la maldad.

Laura y Andrés ya cabalgan juntos,
dos caballos y una sola montura,
dos corazones y un único latido;
dos cuerpos y una sola postura,
dos voces que llaman a los hijos,
dos amantes en busca de un destino"

i Toledo.   27 de junio de 2015
Que seáis muy felices.