martes, 8 de octubre de 2013

Independizarnos del poder, no del pueblo español (3ª Cata strofe)

Las distintas pésimas Administraciones públicas habidas estas tres últimas décadas en Catalunya, son las responsables de la mala fama actual que gozan los catalanes en el resto de España.
Lejana queda la admiración que despertábamos en cualquier lugar de la península, por nuestra oposición al régimen franquista, por estar a la vanguardia de la industria española junto con el País Vasco, por ser la avanzadilla intelectual que miraba al norte, frente a una capital provinciana, mojigata y carca. Por nuestro Barça, que era el único equipo capaz de plantar cara al Real Madrid, el mimado del caudillo.

Pero os hablo desde la posición de las clases humildes. A la alta burguesía catalana ya le estaba bien Franco, pues les permitía amasar muchos millones de las antiguas pesetas, y en sus mansiones de la parte alta de la ciudad se hablaba en castellano, pues era más fino que el catalán y vestía más. El idioma autóctono era el propio de los "pagèsos" (campesinos) de tierra adentro.
Es en la época de la dictadura que se debiera de haber luchado por desmarcarse de una España fascista. No ahora, aunque distemos de ser una auténtica democracia.

Este verano, en Briones , un bellísimo pueblo de La Rioja, de camino hacia Asturias (la patria de mi abuelo), tuve que soportar que la "borderline" del pueblo me llamase "catalufo" al enterarse que procedía de Barcelona. Yo no tengo porque ser "charnego" en Catalunya y "catalufo" en el resto de España. Estoy hasta los cojones de tanto imbécil de un bando y del otro. Yo desciendo de los judíos sefarditas, o sea que me traen al pairo todas las identidades, incluida la mía.
Cuando viajas te encuentras gente estupenda por todas partes. Este verano pasé unos días por Asturias y Cantabria y me sentía mejor que en casa. ¡Cuánta gente amable y bien nacida encontramos por doquier! ¿Por qué hemos de estropear esa buena relación de vecindad? ¿Acaso no son más las cosas que nos unen que las que nos separan?

Millones de catalanes tienen amigos, conocidos, familiares o intereses económicos en otros lugares de España,  ¿deben enemistarse con ellos tras una hipotética independencia que sólo va a beneficiar a los grandes Amos? Porque si vienen mal dadas ellos tienen recursos para aguantar el tirón, mientras que los cuatro idealistas que piensan que van a vivir en la soñada Itaca, se van a llevar una gran desilusión y se van a ver explotados y ninguneados por los mismos que ahora les incitan a construir cadenas humanas y a segregarse del resto de España. ¿Van a ser los catalanes independizados menos sinvergüenzas con sus camaradas catalanes, que lo que son los del Estado central? ¿Son los catalanes mejores personas o más justos? "No m'ho crec". No hay más que ver la explotación de las autopistas por parte de La Caixa, o el caso Palau y un sin fin de turbios "affairs".

Yo aceptaría la independencia si me pudiese emancipar también de quienes ostentan el poder en Catalunya y se reparten el pastel entre los suyos. Lo asumiría cuando el pueblo pueda decidir la forma en la que desea ser gobernado. Existe esa "terza via", contemplada en otros momentos de nuestra historia y que recoge el hecho diferencial catalán, que nadie puede discutir y que hay que otorgar también a vascos y gallegos.
Un Estado Confederal que nos ponga a todos a trabajar juntos y querernos unos a otros, aunque sólo sea para quitarle la razón a Franco cuando dijo que los españoles éramos como un montón de ratas metidas en un saco, al que basta agitar un poquito para que se maten entre ellas.

1 comentario:

  1. Siempre ha habido nacionalistas e independentistas en España. Sobre todo en las tres comunidades históricas: Galicia, país vasco y Catalunya, pero el problema fundamental del auge del independentismo y/o nacionalismo se lo debemos a la derecha. Fue Aznar que a partir del año 2000 comenzó a atizar a Catalunya contra España, para ganar votos en las elecciones del año 2000 donde tuvo mayoría absoluta, y ahí comienza el gran auge de los partidos independentistas en Catalunya. Todo eso culmina, alrededor de 2010, con los recursos de inconstitucionalidad, al Tribunal Constitucional, del PP a l’Estatut de Catalunya. Ese episodio fue gobernando Zapatero y con el PP en la oposición. Eso colmó el vaso de agua, y a la derecha catalana (CiU) le vino a huevo porque también estaba en la oposición.

    Ahora es la sociedad civil la que ha tomado el mando de esa pequeña revolución (el derecho a decidir), y los partidos políticos van a remolque de la sociedad civil.
    Esto no tiene buena pinta porque legalmente no se puede hacer, pero el pueblo catalán si quiere decidir su futuro, y estamos en un verdadero conflicto.

    Todo se saldaría si le diesen a Catalunya una autonomía económica como al país vasco, pero ni eso querrán en el gobierno central.

    Hay que decirlo bien claro y bien alto: El PP la cagó al emprender el recurso de inconstitucionalidad, ante el tribunal constitucional de l’Estatut de Catalunya. Eso no lo reconocerán nunca, igual que no reconocerán que el atentado del 11M, recuerdo que murieron 92 personas, en el mayor atentado de Europa, fue realizado por grupos yihadistas, por culpa de la guerra de Irak. Todos recordamos la foto de las Azores.

    Esta derecha no aprende, tiene una idea de España que no encaja con el sentir de muchísima gente del pueblo español. La lió en el 36 y la volverá a liar. No de la misma forma. Tiempo al tiempo.

    Eduardo Romo

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