viernes, 1 de abril de 2022

Chris Rock Vs Will Smith

 Tampoco la cultura puede sustraerse de las modas. Las guerras siempre son contestadas por movimientos pacifistas como hicieron los hippies en los años 70.

La posibilidad de enfrentamientos violentos. entre individuos, colectivos, clubes, asociaciones, familias, territorios o naciones, forma parte de la condición humana como ya lo fundamentó S.Freud en su correspondencia con A.Einstein, a solicitud de la Liga de Naciones, allá por el 1932.

En la actualidad tiene mucho empuje el binomio machismo-feminismo y una importante corriente happy flowers o "buenistas", totalmente contrarios a cualquier forma de violencia, sea verbal o física, al punto de que a los hijos no se les puede contravenir en nada y ni mucho menos levantarles la mano, no vaya a ser que se traumaticen. Ni mucho menos estoy preconizando el  uso de la agresión física por delante de la palabra o el razonamiento, pero les aseguro de que hay situaciones en las que sólo un buen cachete puede parar un exceso de excitación en una criatura incapaz de escuchar o atender a razones.

Acciones puntuales de esta índole no tienen porque ser traumáticas para nadie sino son reiteradas o desproporcionadas. Y por el contrario, el no poner límites a los niños tiene consecuencias nefastas en el futuro en cuanto a la formación del carácter y generación de patología mental.

Todas las revoluciones y conquistas de derechos sociales han pasado inevitablemente por el uso de la violencia. Esta breve introducción me da pie a hablar del reciente enfrentamiento de ese tal Chris Rock, reconocido periodista y presentador de televisión, que se ganó a pulso ese híbrido entre bofetada y puñetazo que le propinó el actor nominado a Oscar, Will Smith.

Fue el broche final por reiteración a esa verborrea de chiste capcioso, de mal gusto y vejatorio del derecho a la intimidad de las personas, exhibido por ese tal Rock, tan duro de mollera como indica su apellido. No es preceptivo bromear con las afecciones de salud de los demás, había mucha carga de violencia verbal en esos comentarios del presentador, quien comprobó que el siembra vientos recoge tempestades.

La alopecia, definida clínicamente como enfermedad o trastorno auto inmune, no deja de tener un componente emocional importante, que la psicosomática explica como caída del cabello reactiva a una situación de estrés y prolongado sufrimiento psíquico, que incluye dos de los demasiados de los que nos habla el doctor Ramón Andreu en sus libros: demasiado intenso y demasiado tiempo (falta el demasiado precoz).

Will Smith ha compartido ese sufrimiento con su esposa y cuando observó su reacción de sorpresa y estupor, reaccionó en su  defensa, usando primero la palabra y más tarde la fuerza física. ¿Pudo haber reprimido la respuesta y manifestar su enojo posteriormente al agresor detrás de las cámaras? Quizás sí, pero cuando nos pisan nos solemos quejar al momento y no media hora después.

En la escuela me enseñaron que el viento no era más que el aire puesto en movimiento. Las soeces e inoportunas palabras de ese arrogante presentador, salían como aire pestilente de su boca y llegaron cual huracán a los oídos del actor.

El  broche derecha-izquierda de Will Smith no fue más que un movimiento corrector sobre la cara dura de un personaje público demasiado endiosado, que fue obligado a aterrizar para aprender una lección, como tantas otras que nos da la vida y que muchos reciben a peso de plomo.

Me creo que las disculpas debieren venir por ambas partes y estoy en total desacuerdo con quienes ven una acción machista en esta respuesta airada. Si hubiese sido una lesbiana. que defiende así a su pareja ¿de qué lo habríamos etiquetado? ¿de gran gesta feminista tal vez?.

viernes, 10 de julio de 2020

Psicoanálisis de anuncios publicitarios: Audi start together Q5

Es altamente recomendable la visualización del anuncio para una mejor comprensión de las conclusiones sobre el mismo. Con este atractivo y muy bien ideado anuncio publicitario de la conocida marca alemana de autos Audi, voy a iniciar una serie de cartografías analíticas sobre anuncios que me merezcan una atención especial.
Como uno no cree que nada de lo que nos ofrecen en contados segundos sea azaroso, sino muy bien pensado y elaborado, llego a la conclusión de que sus autores conocen muchas claves de nuestro inconsciente y han fabricado un reclamo ajustado a un perfil muy concreto de cliente.
Se trata de poder ver o pensar lo que no nos muestran manifiestamente las imágenes, sino el poder significante de los símbolos empleados y la narrativa que los acompaña, creando mensajes más o menos subliminales, que son los que actúan como modelos de identificación con el producto, decantándonos hacia su adquisición. Muchas otras personas seducidas por los encantos de este bello auto se conformarán con cantar aquello de "si yo fuera rico...dubi dubi du"

Ubicación espacio-temporal y cultural del producto:

Aparece en el recién estrenado desconfinamiento, tras habernos visto sometidos a prisión domiciliaria durante casi tres meses o más, con todas sus consecuencias psicológicas, una de las cuales ha sido una sensación de retención y contención, cuya contra parte en el desconfinamiento es : una gran aceleración contenida.

Narración introductoria del auto:

En el spoiler que precede a la visualización gráfica del anuncio, el narrador nos comenta que su conductor...
1. Olvidó estacionar en paralelo.
2. No recuerda dónde estaba su aparcamiento.
3. En un coche que va tan lento como los peatones.
Estos tres vectores podrían considerarse secuelas del confinamiento, respecto a nuestra actitud habitual en la vía pública o en carretera. Creo que hay sin embargo un empobrecimiento expreso del texto, para posterior magnificación del producto.  Si os fijáis, en casi todos los anuncios los tíos que salen parecen gilipollas o tienen caras de tontos, eso persigue que en tu comparativa interna siempre te creas más listo y guapo que ellos.

Música acompañante:

La música debe ser siempre muy atractiva porque ha de vencer una cierta tendencia al desapego cuando los anuncios nos apartan del programa que estábamos viendo. Debe a su vez acomodarse a los mensajes subliminales que pretenden generar en nosotros el deseo de compra.
En este caso se trata de On the road again, de Willy Nelson, una pegadiza canción estilo country,  que es un alegato al goce de la libertad tras ser liberado de cualquier situación claustrofóbica.

Análisis por secuencias:

a) El auto debe plegar los espejos para pasar por un lugar estrecho. Va por lo tanto dirigido a alguien que se propone metas (objetivos) y luego dispone de recursos para alcanzarlos. No deja de ser también un guiño al colectivo gay (de alto poder adquisitivo), sobre todo a aquellos que siendo activos, son a su vez cuidadosos y considerados con su partenaire.

b) Va a cruzar la barrera del parking una vez se alza, pero él/ella hace un ademán de avanzar y retrocede. Responde al perfil de una persona que acepta la legalidad en general, pero que tiene un lado transgresor, dispuesto a ser activado cuando tal legalidad pueda limitar los deseos de su potente ego (recuerda aquella frase de José Mª Aznar esgrimiendo que nadie tenía derecho a limitarle a él lo que quisiera beber en una celebración. ¡No sabe usted con quién habla! responde al modelo de conducta que propongo).

c) El auto circula a la altura o algo rezagado respecto a una señora entrada en años y que se desplaza, a su vez, con una silla de ruedas y sostiene una mascota en su regazo.. Ella le echa una mirada de complicidad , envidiosa de que otros tengan la potencia que a ella le falta, pero a su vez orgullosa de que el conductor bien pudiera ser su hijo. Aquí se apunta a la transmisión de bienes y valores humanos intergeneracionales.
Con este auto todos te miran, eso está garantizado y te permite exhibir toda la belleza exterior y potencia interior, al nivel de los que conducen descapotables. Es el perfil de un hombre impulsivo, con un potencial agresivo notable, pero que sublima en parte y dirige un buen monto  de esa energía hacia la consecución de sus metas personales. Hay un cierto goce secreto en la demora de la expresión de la fuerza, sabedor de que la posee y de que la ejecutará cuando él/ella lo decida.

d) Puede aparcar y hacerse un lugar donde otros con menos recursos ya han desistido. Es un triunfador nato y este auto es su buque insignia.

Esbozo del perfil psicológico:

Este producto se dirige a alguien de formación universitaria, con alto poder adquisitivo y que suele ir por el mundo haciendo lo que le viene en gana, con formas controladas y transgresoras en aparente equilibrio.  Acepta que debe existir la Ley, pero, eso si, adaptada a su Ego, que es el fiel de la balanza.

Las personalidades narcisistas serán las más receptivas a este producto, siendo un perfil muy común en nuestros días y que es bastante predominante en el colectivo gay-lesbianas..

En tanto un auto de estas características puede ser reparador de ciertas heridas emocionales, engloba a un público mayor nutrido de separados, divorciados y solitarios que están pensando en dejar de serlo y ahí entra el start together, comenzar o arrancar juntos, que es lo que propone el anunciante. En definitiva: "Si has salido muy jodido del confinamiento, te compras este coche y estarás más feliz que un ocho acostado".

Consciente de que sólo he exprimido medio limón, no quisiera extenderme demasiado. Si usted consiguió leerlo entero, NO es un potencial comprador de este hermoso auto de los custro anillos olímpicos, sólo aptos para dioses que alucinan un mundo alejado de la chusma.

jueves, 9 de abril de 2020

COVID-19 El inicio de un final

Confío que nadie haga una interpretación catastrófica del título, pues no era esa mi intención.
Virus procede del latín y significa zumo, ponzoña. En el caso que nos ocupa, la acepción más apropiada es la de ponzoña, pues remite a los venenos y este virus actúa como tal.
No obstante, tengamos en cuenta que la raíz Vir significa fuerza, virilidad.  Y así funciona este virus que penetra una tras otra a todas las células que pilla, y una vez embarazadas, se va en busca de otras, haciendo gala de una gran promiscuidad.
Ojalá dispongamos de las suficientes células feministas para poder contrarrestar semejante machista-virus, que más que una corona, parece una nano mina anti submarinos.
Nosotros, la Humanidad somos el virus del planeta Tierra y, mira por donde, nos hemos topado con la horma de nuestro zapato.

¿Se trata de una venganza de la Naturaleza? ¿O acaso de un virus de diseño de laboratorio, destinado a eliminar a los yayos improductivo-pensionistas y demás personas con patologías previas, más o menos discapacitantes? ¿Se trata del remake de las 7 plagas de Egipto, versión G5 o simplemente del inicio del final del mundo, tal y como lo conocemos hasta ahora?
Mi alma no ha ascendido lo suficiente como para tener las respuestas a esas preguntas, pero si parece razonable que todo este global confinamiento vaya a significar un antes y un después tanto en el aspecto económico, como en el social o el psicológico.
Una de las grandes controversias consiste en si se acabará empoderando a la sociedad en general para prevenir y combatir futuras pandemias, o si empoderaremos aún más a los Estados, para que controlen totalmente nuestras constantes vitales y todos nuestros movimientos.

No soy muy optimista respecto a las enseñanzas y expansión de conciencia que podamos extraer de todo esto, o si pasará a engrosar rápidamente las arcas del olvido, como hemos hecho con tantos y tantos casos de corrupción, incluidas las guerras mundiales y las grandes catástrofes naturales.
Yo apuesto por el empoderamiento ciudadano que habilite nuestra responsabilidad ante la vida y con el mínimo de renuncias a nuestra libertades. Ojalá que esta pequeña pandilla de sociópatas que comandan algunas grandes naciones, no tomen el sendero de una tercera guerra mundial nuclear, aunque quizá ya estemos en la tercera bacteriológica. Una guerra nuclear si que sería un camino sin retorno. Suerte y salud para todos. Jag Sámeaj Pesaj¡

domingo, 12 de enero de 2020

DE VUELTA

Reconozco que escribir a un público invisible y no obtener el "feedback" de sus comentarios te desmotiva en la tarea y máximo cuando el único comentario que recibí me tildaba de misógino porque cuestionaba algunos comportamientos y actitudes de ciertas mujeres que se creen que lo saben todo y están perjudicando psicológicamente a sus hijos sin ser muy conscientes de ello.
Son tiempos de dogmatismos y fundamentalismos, por lo que cualquier opinión crea aceptación o repulsa y no se genera un espacio de diálogo, reflexión y escucha por ambas partes. O conmigo o contra mi, sin matices ni espacios transicionales.
Haciendo auto crítica, pienso que mis escritos eran demasiado extensos y quienes los leían lo hacían en diagonal o desistían directamente.Hace muchos años que leí "El coronel no tiene quien le escriba", una hermosa y no muy extensa novela de Julio Cortázar, si la memoria no me traiciona. Yo hoy me quejo de que no tengo quien me comente, en mi cuenta de Instagram donde publico mis poemas, los escasos 30 fieles lectores que me siguen se limitan a poner un "like", que yo agradezco mucho, pero echo en falta que la gente dedique algo de tiempo a pensar sobre lo que lee y desarrolle sus ideas.
Nos estamos acostumbrando demasiado a tragar todo lo que nos echan en los noticieros o leemos en prensa, sin pasar por un juicio crítico y su contraste con otras fuentes o autores. Si a ello añadimos el problema de las "fake news" (noticias falsas), nos encontramos con un grave problema de intoxicación mental al servicio de espurios intereses económicos de gentes sin escrúpulos o malintencionada.
Un cordial saludo y mi agradecimiento a todos aquellos que me leen de donde quiera que procedan.

viernes, 25 de agosto de 2017

17 de agosto 2017



Cámara...¡¡Acción!!
Escenario principal Las Ramblas.
Actores:  todos ellos extras casuales.
A las cinco de la tarde,
como cuando Ignacio Sánchez Mejías
vió venir al toro de frente
para arrebatarle la vida
que luego García Lorca recitaría.


Guión:  la muerte serpentea en zig-zag
acelerada por un odio sin medida.
de golpe a Miró le tiñen de rojo
y Barcelona ha dejado de ser "bona"
para devenir un infierno sin salida.


Título en español de la película:
"Es bueno que las masas
vivan confundidas y asustadas";
del original inglés "The worst nightmare of Caligula" *


El director advierte a los actores
la imposibilidad de repetir tomas.
Guionistas:  escorias varias asociadas.

Como espectador convidado de piedra,
Colón aguardaba al final del paseo
señalando hacia la fábrica del miedo.


* "La peor pesadilla de Calígula"

viernes, 28 de julio de 2017

Cántiga antigua del amor moderno

Malos tiempos son allegados
para el amor gentil,
hombre y mujer enfrentados
así no pueden seguir;
que ambos fueron creados
para sumar amor, hijos y hacienda,
no para hacerse dividir.

Malos tiempos para el amor cortés
si hombre y mujer sienten del revés.

No os distancie la codicia,
la envidia o del poder su elixir,
ni los cantos de sirena
de anhelar sin el otro existir;
que a los ojos de Dios causa pena
de ver las criaturas sufrir
y toda la familia en condena.

Malos tiempos para el amor cortés
si mujer y hombre viven del revés.

lunes, 29 de mayo de 2017

El calendario sin días de Ana Oréxica

Te esperaba. Los espejos siempre necesitamos de alguien para justificar nuestra presencia. Tenía ya ganas de replicar tu imagen.

Pues yo no!  Me obligan a mirarme en ti para que me digas que estoy muy delgada, y eso no es cierto.  Me veo gorda, demasiado gorda.  ¿Quién lo va a saber mejor que yo, eh¡?

Tu no eres tu.  Cierto es que una imagen no tiene por qué responder a la verdad, pero admite que también puedes estar equivocada en tu apreciación sobre ti misma, no?

Todos me machacan con la monserga de que estoy cadavérica.  Suelo no responder a eso e internamente pienso que me tienen manía.  ¡A ellos que coño les importa!

Te veo muy irritada...

Me paso el día discutiendo y peleando con mi madre por el tema de la dichosa comida. Nos hemos llegado a estirar de los pelos revolcándonos por el suelo.  Mi padre ha renunciado a darme consejos o elevar advertencias.  Me ha dejado como un caso perdido y prefiere que sea mi madre la que se enfrente a mi.  La verdad es que no me dan ninguna pena, como tampoco la siento por mi misma.

¿Qué has comido hoy?

¿También tu vas a repetirme otra vez esa estúpida canción?... un zumo de frutas y dos galletas, para que te enteres alcahuete.

¿Y eso te parece suficiente para una muchacha de 16 años? 

Ya ves que si, aquí estoy.  Además he hecho ejercicio.  Tras el desayuno he caminado sin rumbo fijo casi cuatro horas por ahí.  Me alejaba de vosotros, no sabía hacia dónde iba, pero caminaba velozmente sin detenerme.  No siento el cansancio ni apenas sudo.

¿No te parece que has consumido más energías de las que le has echado al cuerpo?

Ya salió el doctorcito¡ Estoy igual que antes, cabezón, ¡a ver si te fijas bien!

Veo una mujer sin curvas, sin apenas pecho, un esqueleto envuelto en un "collage" de piel humana. ¿Dónde escondiste tus partes eróticas, tu capacidad de seducción y de agradar?

¿Mi qué...? Eso no va conmigo, majo.  De qué tipo de porquerías me hablas... las curvas para las montañas, que yo ya estoy bien así.

Me refiero a que a las mujeres, en general, les gusta agradar, que los chavales se fijen en ellas.  Realzan su figura, exaltan las sinuosidades de su cuerpo, los pechos, las caderas.  Las complace sentirse deseadas.  El deseo, ese laberinto metonímico...

(Ana permanece en silencio tras las últimas reflexiones de su espejo y pone cara de mohína, como si la hablasen de algo que no tiene nada que ver con ella)...
Fuí casi siempre una niña obediente, hacía los deberes, ayudaba a mi madre en casa, cuidaba de mi abuela que vivía con nosotros y estaba enferma.  Preparaba para todos la comida en casa ya que mis padres trabajaban los dos.  Aun así sacaba buenas notas en el colegio.  Como no salía a jugar a la calle apenas y era además agradecida con la comida, estaba un poco rellenita.
Al poco de cumplir los 13 años tuve la menarquía, ¡vaya asco!, qué cosa tan absurda.  Me sentía sucia y odiaba notar dentro de mi las señales de su presencia.
¡ No pongas cara de asombro, trozo de cristal, al fin y al cabo, yo no la había invitado a formar parte de mi vida, tenía derecho a enojarme, no?  Por cierto, ya hace medio año que se me retiró.  No la echo en falta ni deseo volverla a tener.  El médico dice que ya no me viene porque mi organismo no soportaría más pérdidas.

Es curioso que algo dentro de tu organismo se cuide de ti aunque tu no lo hagas.  Hay que ver lo "desaboría" que eres.  Estás más amargada que una rana en un baúl de serpientes.  Sonríe por favor, que todavía es gratis.

Te crees muy gracioso, cualquier día vas a pagar tu los platos rotos.

Hablando de platos, ya verás cómo se pone tu madre cuando descubra que has vuelto a tirar la comida por el retrete, o que la mayoría de días vomitas lo poquito que ingieres.

Prefiero sus broncas a "papear".  A mi ya no me van a volver a insultar llamándome "fatibomba", "foca marina" y mierdas por el estilo.  Me sentía fatal cuando me decían estas cosas los compañeros de clase, fue como si algo se desquebrajase dentro de mi.  Tomé la secreta determinación de que nunca más iban a reirse a mi costa.
Empecé a comer cada vez menos. Seleccionaba todos los alimentos en función de las calorías que podían contener.  Evitaba los dulces y las grasas. La reducción de ingesta se hizo cada vez más drástica y mis padres comenzaron a alarmarse.
Me llevaron a un montón de médicos.  Todos me llenaban de buenos consejos y los pediatras me recetaban vitaminas, reconstituyentes y demás potingues para que recuperase el apetito.
En realidad ninguno tenía ni puta idea de lo que a mi me pasaba, ni siquiera yo misma.  Yo no tenía apetito de comer ni de vivir.  Me había acostumbrado a vivir así y me sentía mejor conmigo misma.
Esa era mi opción en la vida pero nadie lo aceptaba, todos me regañaban.
¿No llevaban una existencia parecida los místicos de siglos atrás?  O esas monjas de clausura con sus constantes ayunos, su extrema frugalidad hacia todas las cosas.  Tal vez yo sea una mística del siglo XXI, una especie de espartana no preparada para el combate con los demás, sino simplemente, para la lucha contra mi propia vida-muerte.

¿No estarás llevando las cosas demasiado al extremo?

Qué fácil es perderse por la geografía que nos inviste la necesidad de ser.  No acepto ser mujer, pero tampoco hombre.  ¡Pobres mujeres y pobres hombres!  Cada cual aferrándose a su pedacito de corcho en el gran naufragio de nuestras vidas, y entre tormenta y batalla, una efímera y lánguida brisa de AMOR.  Qué caro nos sale cada beso, qué escasas las recompensas al esfuerzo sincero.
Estudiar, buscar trabajo, un marido, los hijos, ese es el cebo que me ofrecéis para que pesque en la vida.  Nada de eso me interesa.
Pero no me dejan, me han postrado en la cama de un hospital con un catéter pinchando mi vena, inyectándome a la fuerza un suero que no me deje morir.  Necesitan calmar sus conciencias y poder decirse a si mismos que han hecho todo lo posible por salvarme, pero de qué, de algo que ha de llegar igualmente un día u otro pero que no me dejan elegir.
El psiquiatra vino a visitarme hace un rato, dice que padezco una leucopenia y que eso es muy serio. Me bombardea constantemente con sus preguntas y observaciones, a pesar de que es consciente de que no le hago ningún caso.  Ni soporto escucharle ni entiendo la mayoría de cosas que me dice. Debo de ser un gran reto para él.   Se enfurece mucho cuando se percata de que he arrtojado la comida al váter o por la ventana.  Creo que al menos estoy algo contenta de que permita que mi madre me acompañe día y noche en la habitación.  A ella también la bronca en cantidad, dice que estamos agilipolladas y acojonadas las dos y que nos va a despabilar, ya que no lo ha hecho mi padre.
Hay otras chicas como yo en esta mismas planta.  Se ve que hay menos casos en niños. Me he hecho amigas y nos pasamos el rato juntas criticando al psiqui y paseando por todo el hospital.  Tengo aquí mis libros, mi música favorita, los posters de mis ídolos, mis cosas personales. Elijo mi propia dieta alimenticia aunque acabo marraneándolo todo y no como casi nada.  Me ha dicho el doctor que si pido algo más de cantidad me dejará ir a casa el fin de semana, con mi padre y hermanos.
Ayer vinieron de visita algunas compañeras de mi clase, pero la verdad es que no sé si eso me puso contenta.
Me miraban como si les repugnase mi aspecto, parecían asustadas como si padeciese algo contagioso. Mi hermano Ramón me dijo que se había sentido como en un circo en el que yo era una especie de esperpéntica atracción.  Yo no sé qué sentí.  Debe ser cuando menos desconcertante, no poseer nunca certeza de lo que se siente, ni encontrarle significado a las emociones.  No saber qué se piensa, ni la finalidad de las ideas.
Quiero ser pero no quiero sufrir, el dolor me asusta, me arrastra a los abismos.  Cuando como algo más de lo habitual me duele el estómago.  Me contesta que es que se me ha encogido el estómago de no usarlo apenas.

Parece que vas estando en condición de poder comprender las cosas de otra manera, que vas asumiendo que es a través del dolor como alcanzamos la madurez. Para un bebé es placentero y doloroso comer, es doloroso pensar, es inquietante el desplazamiento de su cuerpo en el espacio, todo aprendizaje es traumático física y psíquicamente y quizá, la verdadera madurez consista en saber modular adecuadamente nuestro propio dolor y el que causamos a los demás.

(Ana parece no escucharle, su pensamiento se ha ido muy lejos en el espacio-tiempo)  Tal vez lo mío sea un trastorno del ser, un camino más de los muchos que puede tomar el ser humano en su inexorable camino hacia la muerte, ruta plagada de vericuetos y algún que otro atajo.